03/10/2020

Charlamos con el prometedor artista catalán Leïti Sene, que repasa su breve trayectoria en solitario, los pasos que va a seguir y qué supone ser un artista negro en España.

Leïti Sene (1998) empezó a hacerse un nombre en la escena del trap catalán junto a su primo hará unos tres años, con el dúo Sam&Sen. Desde hace poco más de un año empezó su camino en solitario, acercándose cada vez más al pop y mezclando el inglés y el castellano en adictivos temas hedonistas y descarados. Ha colaborado con artistas de la talla de Cecilio G, Aleesha o Sticky M.A, y tras dos buenos EPs como son JOËL y TATIMU MIXTAPE, ahora se prepara para empezar su propia empresa/marca de entretenimiento y música, Cute Mobb. Pero no acaba aquí el fenómeno Leïti. El joven barcelonés también trabaja como actor, con papeles en la serie de Benvinguts a la família de TV3, y por supuesto, encarnando a Malick en la tercera temporada de la popular Élite. A todo esto, súmale que lleva bailando hip hop y contemporáneo desde muy joven. Un chico con talento a raudales, para el que este final de 2020 podría significar su salto definitivo.

Hace unas semanas te pudimos ver encima de un escenario, en les Nits del Primavera, después de muchos meses sin poder actuar. ¿Te ha reventado mucho los planes esta pandemia?
LEÏTI SENE: Me ha reventado bolos, pero mira, por el otro lado he hecho un Primavera. Se me ha caído el Mad Cool y tal, pero ya los haré el año que viene. No hay mal que por bien no venga, soy poco de complicarme y de pensar lo que podría haber sido o lo que no… Entendí rápido que tenía que aprovechar el tiempo. En breve sacaremos una mixtape, con colaboraciones de artistas de España que nos gustan. Y también tengo pensado sacar la segunda parte de TATIMU MIXTAPE, y el año que viene ya haremos un disco, pensando en las giras y todo eso.

De momento, eres más de trabajar con EP y singles que un álbum.
El álbum lo haré, pero creo que todos mis EP y mixtapes no dejan de tener un punto conceptual. En 2021 sacaré el disco, el primer álbum como tal. Ahora tengo ganas también de explotar más la vertiente más freestyle, que se puede hacer más en EP.

¿Crees que es lo que le faltaba a tu proyecto un álbum?
Como Leïti en solitario llevo algo más de un año y he hecho dos mixtapes y unos cuantos singles, creo que ya voy bien en cuanto a producción. Durante este tiempo he estado trabajando en el sonido del disco, lo tengo bastante claro. Las cosas necesitan su tiempo, tendré la madurez como artista para sacarlo, creo que todavía tengo que rascar un poco más en lo que es mi talento y mis estilos, todavía no tengo la tirada suficiente.

Lo que me sorprende es que lo tienes todo muy organizado y determinado, tienes muy claro y planificado lo que quieres hacer.
Vivo desenfadado, pero en cuanto a ideas soy bastante claro. No me puedo ir a dormir sin resolver lo que tenía que hacer. Pero, por ejemplo, he decidido no estudiar nada, ni carreras ni nada. Eso sí, estudio por mi cuenta.

¿Te agobia lo de no estudiar una carrera universitaria?
No me agobia, estoy bastante orgulloso. Quizás más tarde lo hago, de otra manera, porque tampoco creo mucho en el sistema educativo, pero estoy muy contento con mi decisión. Cuando acabé el bachillerato dije que me daría un año, y si no estoy donde quiero estar, pues me pongo a estudiar o a currar. Y en un año ya estaba ganando bastante pasta, todo ha ido muy orgánico, planteando cosas, cumpliendo objetivos, y llegarán más cosas.

Lo que no has estudiado es para ser actor, aunque hayas trabajado. Te escuché en una entrevista decir que te costaba considerarte actor.
También me siento poco músico. Yo no sé qué es un Do-Re-Mi-Fa-Sol. Todos los músicos me dicen que tengo oído, creo que trabajo de forma muy autodidacta, de sacar los recursos de mí mismo, tiro mucho por lo que me gusta, y en lo que me gusta, intento aspirarlo todo. Y lo mismo igual como actor, no me considero actor, ya que hay gente con estudios y carreras… Quizás sí me que siento un poco más músico, llevo más tiempo en el mundo escénico y de la danza, un bolo o un directo lo tengo más controlado.

Y como músico, ¿te molestan o te gustan las etiquetas? Con Leïti se escucha trapero, popero, urbano…
Me molesta el urbano. El trap lo entiendo, tampoco me considero muy trap, pero no me molesta, no voy del rollo putas, pistolas y droga, pero sí de cosas relacionadas. Creo que mis letras y mi música tienen un punto de vista más occidental y mediterráneo, una ramificación de lo que pasa en Estados Unidos. Yo le diría más pop a la música que hago.

¿Por qué te molesta el urbano?
Creo que el urbano es una manera de blanquear la música negra. Ahora nos gusta lo que hacen los negros de Estados Unidos, los niños empiezan a hacer esta música. Antes me la sudaba que me dijeran urbano, pensaba que era algo un poco raro pero me la sudaba. Pero el día que entendí de dónde venía, que venía de la industria, que querían crear esta nueva moda…

Por ser negro, es más difícil que a tu música la categoricen de pop respecto a artistas blancos que hagan cosas similares a ti.
Si fuera blanco tendría más seguidores y lo sé, creo. Pero no me ralla tampoco, me considero un negro bastante blanco. Mi madre es blanca, mi padre negro, no sé, también me siento blanco.

¿Te han contactado más los medios a causa del Black Lives Matter? En medios generalistas, tengo la sensación de que hay artistas negros que solo aparecen cuando pasan cosas de estas.
La verdad es que no, pero cuando me contactan por estas cosas siempre digo que no, por eso no me contactan quizás. Pienso que la lucha de los negros es diaria, no creo que salir un día en la calle te solucione el problema, pero también entiendo que es necesario, que haya gente que lo haga, por supuesto que no estoy en contra. La lucha de los negros es diaria, lleva siglos, no creo que ahora porque lleve un hashtag sea más potente.

Volvamos a tu carrera. Has colaborado con artistas del panorama bastante importantes. Recientemente, has sacado ‘CJG’ junto a MC Buzz, y apareces en el último disco de Sticky M.A, Konbanwa. Pero también has colaborado con Cecilio G, Lil Moss, Aleesha, Rojuu… ¿Crees que estos nombres definirían un poco tu escena?
Colaboro con gente que conozco, que me molan, es el círculo que ido escuchando y conociendo, gente de mi generación más o menos. Por ejemplo Rojuu, al principio su música me gustaba poco, pero lo conocí y entonces me flipó.

Como Sam&Sen, se te ubicaba dentro de la escena trap catalana. En esos años, tampoco había tanta escena como ahora, aparte de la P.A.W.N Gang. Pero ahora hay grupos jóvenes que suben con fuerza, como 31 FAM, Flashy Ice Cream o The Tyets. ¿Qué te parecen?
La industria de ahora la veo de puta madre, y me llevo bien con todos. Los de 31 FAM nos tienen como referencia, me mola que hayan sacado cosas de Sam & Sen. Con la P.A.W.N Gang nos adoramos con todos, con Yung Mare estaba hablando antes de llamarte, con muchos otros tengo temas… Mucho respect, me tienen mucho respeto, y yo a ellos también. Con Flashy Ice Cream, ellos mismos grabaron el videoclip del tema con MC Buzz.

Tus letras hablan bastante de la fama, el sexo, las drogas… No parece una mala vida.
Un poquito sí… Hablo de lo que supone para nuestra generación la libertad, y creo que también muy influenciadas por la vida de ciudad; pasta, sexo, fiestas, drogas… Mi música creo que libera de ciertas cosas, es desenfadada, tiene un tono de divertirse y reírme de todo. Y además es lo que le gusta escuchar a la gente.

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