22/09/2020

Crónica de la esperada presentación en vivo de Siento Muerte en la clausura de las Nits del Primavera.

Antes de que un señor, con un gusto culinario atroz, decidiera tomarse una sopita de murciélago y desatara una pandemia mundial, me imaginaba en un concierto de Mujeres cada vez que la vida adulta me superaba. No era porque fueran el grupo más virtuoso del rock, o porque tuvieran unas letras profundas que nos hicieran avanzar como sociedad, o porque tocaran en los sitios más increíbles y no te lo podías perder. Era algo más irracional, más visceral, más de ver a tus colegas sudados, chillando NENAAAAAA, después de una jornada laboral mal pagada. Eran un lugar de euforia colectiva. El espacio-tiempo de ser adulto se detenía y solo importaba la performance del rock y la amistad.

Después de un verano a medio gas, el trío barcelonés volvía a subirse al escenario no solo para hacernos sentir todo eso de nuevo, sino también para presentar Siento Muerte, su quinto trabajo de estudio. La noche del sábado 19 de septiembre, Yago, Pol y Arnau tenían el honor, y también la responsabilidad, de cerrar el ciclo de conciertos de les Nits del Fórum. Pero como podéis imaginar, desde los primeros acordes de ‘Cae la noche‘ pusieron al público de pie. Jugaban en casa, tenían las tajas ajenas a favor e iban a ganar. Su set fue el equilibrio perfecto entre Siento Muerte y las canciones que les habían traído hasta aquí. Todo el patio estuvo encantado de poder corear de nuevo ‘Ciudades y Cicatrices‘, ‘Aquellos Ojos‘ o ‘Vete Con Él‘. Y por fin pudimos presenciar cómo sus últimos temas cobraban vida. ‘Tú y Yo‘ fue tan frenética como prometía ser, los gritos finales de ‘Siento Muerte‘ desgarraban más que nunca, ‘A Veces Golpes‘ nos sacó del pozo donde habíamos caído y, ¡joder!, aunque todo se fuera a la mierda, ‘Besos‘ era un hit. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y no hay la misma magia en bailar estático mientras un segurata te dice que te calmes y que a fumar al lateral. Un concierto de Mujeres sin pogos, sin Pol -o su madre- surfeando el público o alguien tirándote cerveza por encima no es lo mismo.

Y es que ninguno de los conciertos de este verano lo ha sido. Lo dejaron muy claro antes de tocar un ‘Sentimiento Importante‘: “Imagina’t una ciutat sense sales!”Porque ellos son muy así, muy de Barcelona, de cantar en castellano y hablarte en catalán y, sobre todo, de cuidar a la gente que hace que estas noches sean posibles. En el fondo siempre han sido unos sentimentales. Lo demostraron, con el guitarrista de Heather, tocando ‘Algo Memorable‘. Y es que fue bonito volver a estar en sitios y hacer cosas con gente. Romance Romántico fue más verdad que nunca. Ojalá alguien sintiera algo al miraros de espalda, sentados en esas sillas, aunque nunca haya sido nada.

El concierto terminó por todo lo alto con lo que un día ya cantaron Kokoshca, el indiscutible (no)pogo final, ‘No volveré. Y mientras que nos agachamos, y durante unos instantes todo parecía como antes, deseamos no volver jamás a ese lugar: al de las sillas de plástico, la distancia social y el no abrazar a tus colegas. Ahora solo queda esperar a que la próxima vez que suene ‘Todo Bien, realmente sea así, y podamos celebrar el rock y la amistad en nuestras salas de siempre.

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