07/08/2020

El cantautor estadounidense recupera su icónico alias en un disco que constituye una sola canción de 44 minutos.

El prolífico cantautor estadounidense Phil Elverum, que en los últimos años nos ha maravillado e incluso roto el corazón con numerosos álbumes –A Crow Looked at Me (2017), Now Only (2018) o Lost Wisdom pt. 2 (2019) en colaboración con Julie Doiron, para mencionar solo los más recientes– bajo uno de sus muchos pseudónimos, Mount Eerie, recupera su icónico alias The Microphones para entregar un nuevo disco que, apropiadamente llamado Microphones in 2020, ve la luz hoy viernes, aunque desde ayer está disponible en YouTube un vídeo para escucharlo al completo con la siguiente descripción: «Presentación de diapositivas de karaoke en powerpoint / demostración de letras / despliegue de música / volteo de fotos / audiolibro». Se trata de su primer álbum como Microphones en 17 años , aunque lo más insólito es que constituye única canción de 44 minutos en los que Elverum examina de forma introspectiva su propio pasado, desde la niñez hasta el momento actual, y relata vicisitudes tanto a nivel personal como musical.

“La esencia de este proyecto nunca ha cambiado realmente: soy yo explorando autobiográficamente en sonidos y palabras con la participación ocasional de amigos”, explica el de Anacortes en un comunicado. «En él he intentado llegar al corazón de lo que definió ese momento de mi vida, mi adolescencia y principios de los veinte, pero lo que es más importante, traté de romper el hechizo de la nostalgia y hacer algo perenne y duradero. Todos los seres del pasado existiendo a la vez en este infernal momento presente. La canción no parece terminar. Esa es la cuestión. Todos atravesamos la vida empujados y desviados por nuestros recuerdos. Hay un camino para desenredar. Quema tus viejos cuadernos y salta a través del humo. Usa las cenizas para hacer algo nuevo», cuenta sobre tan fascinante trabajo.

Pueden escuchar Microphones in 2020 y ver su visual abajo, así como leer un poema que sirve de acompañamiento para este álbum-canción.

«The old smell of air
coming faintly through the spring
crack in the snow above a hibernating bear’s winter den,
the smell of long self-absorption,
burrowing into one’s own chest, re-breathing the exhales of one’s own breath,
the smell of squinting in the dark
ruminating in dreams
beneath layering years, the snow still falling.

In the dark smoldering
slowly burning through all the old clothes, sifting through the ash,
wiping old shedded fur from the eyes
nosing out into the light.

In that brief moment when the airs of the past and present meet,
at the mouth of the open bed,
egoic solidity burns away in the spring wind, self becomes fuel,
there is only now
and the past is a dream burning off.
Fragments arranged along the trail, crumbs consumed, dust blown,
no route back.»

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