24/12/2019

150 canciones para resumir un año de música.

50. El Petit de Cal Eril – ‘Sento’

La sublimación de la psicodelia pop del proyecto comandado por Joan Pons. Ligereza, pulso firme y precisión melódica sin fisuras.

49. (Sandy) Alex G – ‘Gretel’

Actualizando el cuento de los hermanos Grimm, (Sandy) Alex G nos habla del egoísmo moderno entre aullidos autotuneados que recuerdan a su colaborador Frank Ocean y frondosas guitarras acústicas, desplegando su voz agridulce en un bosque encantado. Pura brujería del Ellioth Smith de nuestra generación.

48. Cupido – ‘Autoestima’

Lo indica su título. Lo afirma su letra (“Mi papá y mi mamá me hicieron la cara demasiado bien”). ‘Autoestima‘ es una simple canción de de amor propio, pero su hechizo resulta inmediato. Le bastan poco más de dos minutos y unos sencillos arreglos acústicos para ser recordada en el imaginario colectivo. Y cuando parece que ya está, que casi ha terminado, Cupido lanzan su último flechazo con un enternecedor pasaje final salpicado de influencias caribeñas.

47. Grimes feat. i_o – ‘Violence’

Grimes nos tiene confundidos con cómo sonará su próximo disco, Miss Anthropocene. Tras varios arrebatos nu-metaleros, aquí opta por poner su voz etérea al servicio de unas contundentes bases electrónicas de i_o, productor de artistas como Deadmau5, para explorar las relaciones violentas y abusivas. Quizá, las que experimenta nuestro planeta a manos de los seres humanos. Pero Claire Boucher, única en su especie, será la última en extinguirse.

46. Caribou – ‘Home’

Un lustro después, Caribou ha vuelto a casa. No ha cambiado nada y, al mismo tiempo, han cambiado muchas cosas. Es cierto que Caribou siempre ha sido el alias menos clubber de Dan Snaith, pero ‘Home‘ es el inesperado trocito de soul retro que ya llevábamos cinco años esperando.

45. The Murder Capital – ‘More is Less’

Como su videoclip, esta canción se escucha en blanco y negro. The Murder Capital son la enésima confirmación de que en Dublín se está cociendo algo tan visceral que se escapa de nuestras manos, y aquí suenan abrasivos, estridentes, como si gritaran para liberarse de la gentrificación entre toneladas de estiércol. «Si te diera lo que quieres nunca estarías satisfecho«, ruge su líder James McGovern, y ciertamente queremos más, más y más.

44. Thom Yorke – ‘Dawn Chorus’

Pieza central de ANIMA, su último disco en solitario, ‘Dawn Chorus’ nos devuelve al Thom Yorke más desnudo, que nos susurra al oído solo acompañado por tenues notas de piano con la misma desesperación con la que cantó OK Computer. La diferencia es que esta vez mira hacia su propia vida, sus errores y sus remordimientos en vez de hacia el mundo exterior. Imposible desligarla del precioso cortometraje firmado por Paul Thomas Anderson.

43. Little Simz – ‘Selfish’

La primera voz que escuchamos en ‘Selfish’ no es la de Little Simz (la invitada es Cleo Sol), pero la voz que sigue resonando en nuestra cabeza bastante rato después de que la canción acabe es, sin duda, la de esta rapera británica de raíces nigerianas que hace rap del que ya no se hace.

42. Kanye West – ‘Follow God’

La canción que expresa lo que debería haber sido JESUS IS KING: sample de góspel (‘Can You Lose By Following God’ de Johnnie Frierson en 1974), fraseos inspirados de Kanye y la tensión de quien ha descubierto un nuevo camino. Lástima que su brevísima duración (1:45) la deje casi más en interludio que en canción plenamente formada.

41. Bon Iver – ‘Hey, Ma’

La canción que condensa las cuatro estaciones de Bon Iver: la nostalgia de su debut, la elevación emocional del segundo y la experimentación electrónica del tercero… y la felicidad del cuarto. La canción con la que Justin Vernon celebra haber vuelto a casa a salvo.

40. The Comet Is Coming feat. Kate Tempest – ‘Blood of the Past’

Nada malo puede pasar de mezclar el jazz cósmico-psicodélico de The Comet Is Coming con la verdad libre de Kate Tempest. Y, en efecto, nada malo pasa: ella no interviene hasta pasado el minuto tres, pero cuando lo hace, encima de los colchones sintéticos y destartalados del trío, el embrujo es sencillamente alucinante.

39. Angel Olsen – ‘All Mirrors’

El advenimiento definitivo de Angel Olsen: “I’ve been watchin’ all of my past repeatin’”, empieza recitando para luego desembocar en un corte de pop orquestal épico y por momentos incluso amenazante, resultado de alguien que se ha cansado de verse solo en el reflejo de otros.

38. Burna Boy – ‘Anybody’

Resulta imposible no mover tu cuerpo al son de ‘Anybody‘. Con una exótica mezcla de inglés y nigeriano pidgin, la voz de Burna Boy se entrega a melodías suaves y cálidas, resplandecientes instrumentos de viento y ritmos tribales, alzándose como abanderado del Afrobeats en su asalto a la predominancia pop mainstream. La consagración definitiva del gigante africano.

37. Mura Masa – ‘No Hope Generation’

Si la nueva generación es lo que propone Mura Masa (samplear una línea de guitarra de ‘Give Yourself a Try’ de The 1975 que a su vez ya estaba sampleada de ‘Disorder’ de Joy Division para crear algo nuevo, emocionante y contemporáneo), quizá en lo único que se equivoca el británico es en lo de que son una generación sin esperanza.

36. Solange – ‘Almeda’

Es casi un sacrilegio alterar la narración de ese relato perfectamente hilado que es When I Get Home, pero ‘Almeda‘ sirve para echar abajo la corriente que dice que el cuarto disco de Solange no tiene grandes momentos pop. Entonces, ¿qué es ‘Almeda‘ si no es pop cinco estrellas? Además, sirve también para echar abajo un tópico: que el pop no puede esconder un mensaje trascendental. Solange, producida por Pharrell y asistida por Playboi Carti y The-Dream, homenajea a la cultura afroamericana en general («black faith still can’t be washed away», canta) y a sus raíces en particular (Almeda es el nombre de una zona de su Houston natal).

35. Yung Beef & La Zowi – ‘Empezar de 0’

En ocasiones, el amor se vuelve tan tóxico que la única opción es precisamente hacer borrón y cuenta nueva. Sin estar adscrita a ningún proyecto en concreto, la esperada colaboración entre Yung Beef y La Zowi reside en una especie de limbo, en un purgatorio en el que ambos olvidan sus rencillas porque no pueden vivir el uno sin la otra, la una sin el otro. La hierática producción de Marvin Cruz y Mark Luva rezuma una mezcla de tensión y sensualidad, y hay letras ciertamente memorables («Bebé me partiste el corazón pero me he comprao’ otro nuevo»). No hay nada imposible menos lo suyo, así que si ellos pueden, tú también.

34. James Blake feat. André 3000 – ‘Where’s The Catch?’

“¿Dónde está el truco?”, pregunta James Blake en uno de los hits de su Assume Form. En este caso es fácil: en el minuto 1:23 cuando, después de una introducción marca de la casa el featuring de André 3000 de OutKast propulsa la canción hasta otro mundo, para después terminar fundiéndose en una con el universo onírico y bailable del británico para acabar concediendo que quizá en su vida actual no hay truco, y que, como repite en el estribillo, “everything’s rose”.

33. Lorena Álvarez – ‘Si Tú Eres Mi Hombre’

El himno envenenado de este año, construido encima de mandolinas y palmas y con un mensaje claro y meridiano: “Si tú eres mi hombre y yo soy tu mujer, más me vale echarme a correr”. El videoclip, en el que Álvarez va liquidando uno a uno a popes del indie español como J de Los Planetas o Antonio Arias de Lagartija Nick, acaba de rematar la faena y el mensaje.

32. Nick Cave & The Bad Seeds – ‘Ghosteen’

Teclados de órgano y piano, la voz más nítida que nunca y doce minutos con el intensómetro (emocional) picando al rojo: esto es Ghosteen, novena canción y homónima en el primer álbum que Nick Cave ha escrito íntegramente tras la muerte de su hijo y que le recuerda con toda la dulzura y calidez que le robó Skeleton Tree. “This world is beautiful”, canta Cave, y si él ha sido capaz de escribirlo haremos bien en no olvidarlo nosotros.

31. Rosalía feat. Ozuna – ‘Yo x Ti, Tu x Mi’

Una canción de amor a dúo como las de antes, solo que con una melodía irresistible, aroma de reggaeton lento y lenguaje post-millennial. Y con una frase con la que Ozuna condensa lo que el mundo ha descubierto en 2019: “Eres única, mamacita Rosalía”.

30. Normani – ‘Motivation’

Hasta ahora, Normani no tenía nombre, casi literalmente: su propia personalidad se había diluido entre su etapa en el girl-group Fifth Harmony y sus singles junto a Calvin Harris o Sam Smith. ‘Motivation‘, su primer single como única protagonista, puro revival R&B dosmilero, nos descubre a una nueva estrella con nombre, apellidos y lo que haga falta.

29. Better Oblivion Community Center – ‘Dylan Thomas’

Conor Oberst y Phoebe Bridgers dedican este tema al poeta Dylan Thomas, célebre poeta maldito galés, quien supuestamente se quitó la vida bebiendo harto de un mundo hipócrita. Enmarcada en un contexto sociopolítico actual descrito en pocos pero acertados versos, en un mundo de banderas y posverdades donde los voceros mediáticos avalan al rey déspota mientras se ignoran las crisis humanitarias, es tentador mandar a paseo al mundo y acabar con todo. “Tan harta de ser honesta / Moriré como Dylan Thomas / Un ataque en el suelo del bar”. O la otra curiosa forma de suicidio que proponen al final: ducharse conscientemente en el Motel Bates…

28. Dave – ‘Black’

Después de casi tres años de crecimiento paso a paso, Dave daba la campanada a principios de 2019 con ‘Black‘, adelanto de su primer disco, que le ha consagrado definitivamente como el nuevo nombre al que mirar del hip hop británico. ‘Black‘ es un un sentido alegato racial («Look, black is beautiful, black is excellent / Black is pain, black is joy, black is evident», arranca) construido sobre un beat orgánico y una ambientación dramática con piano y cuerdas y una pizca de épica. Una canción que en un mundo ideal no tendría que existir en 2019 pero que en el Reino Unido del Brexit y el mundo de Trump acaba resultando más necesaria que nunca.

27. Kate Tempest – ‘Firesmoke’

El traje con el que Rick Rubin ha vestido las canciones de Kate Tempest no podía sentarles mejor. Un buen ejemplo de ello es ‘Firesmoke’, cuya cálida repetición instrumental da todo el espacio del mundo para que la británica se lo tome con calma para paladear cada letra de cada palabra de cada frase que sale de su boca. Como siempre, su reivindicación, su mirada, sigue tan certera como siempre: “The fire rises between us / And makes us get on the wrong trains / Walk the wrong way”. Hay que escuchar más a Kate Tempest.

26. Weyes Blood – ‘Andromeda’

La culminación de todo lo que Weyes Blood prometía en sus inicios queda plasmado en este corte de Titanic Rising. Sigue abrazando sus influencias del folk-rock de los 70 y el pop de cámara, así como los espaciosos paisajes cósmicos, pero la voz de Natalie Mering suena más misteriosamente esperanzada que nunca ante un futuro incierto: «El amor está llamando / Es hora de darte algo a lo que puedes aferrarte / Te ruego que lo intentes».

25. Jai Paul – ‘He’

La incógnita Jai Paul entrega alguna certeza de vez en cuando: no hay duda sobre que ‘He‘, un momento de genialidad que vale por varias discografías enteras, es una de las grandes canciones del curso. Seis años después de volatilizarse, el británico se reencarna en el mejor Prince posible en 2019.

24. Mark Ronson feat. Lykke Li – ‘Late Night Feelings’

Una de las tendencias de esta década que ya acaba ha sido, sin duda, la cantidad de himnos para la pista que encierran historias tan tristes como las de cualquier balada: las torch songs también se pueden bailar de un tiempo a esta parte. El último álbum de Mark Ronson, Late Night Feelings, resulta especialmente ilustrativo gracias a ejemplos como el corte titular, joya disco-funk con invitada estrella a la voz. Todos hemos sido alguna vez Lykke Li: aquello de «bailando con lágrimas en los ojos» que decían Ultravox se renueva cada noche en cada club.

23. Frank Ocean – ‘DHL’

Con letras menos crípitcas que en Blonde, abiertamente sexuales («El chico juguete me la chupa como una Hoover, el chico que me monta como un Uber»), abrimos la puerta a una nueva era del irrepetible Frank Ocean. En esta ocasión, este se adentra hacia producciones electrónicas y, además, se atreve a rapear. Pero incluso así, sigue sonando tan escurridizo y etéreo como siempre. Como cuando escuchamos por primera vez ‘Nikes‘, con ‘DHL’ nos sentimos en la antesala de algo muchísimo más grande.

22. Purple Mountains – ‘All My Happiness is Gone’

La excelente noticia que supuso el retorno de David Berman (Silver Jews) con su disco como Purple Mountains después de casi una década de silencio quedó empañada rápidamente cuando vimos el contenido de sus nuevas canciones, caso de la meridiana ‘All My Happiness Is Gone’, que dejaban claro que aunque su pop siguiera sonando vital y por momentos incluso eufórico, el retorno de Berman no había resuelto las tragedias de su vida. Más bien lo contrario, como nos acabó confirmando su suicidio apenas unas semanas después de publicar el disco. Tristemente premonitorio.

21. Lizzo – ‘Juice’

Y el mundo descubrió a Lizzo en 2019. Aunque en su discografía ya figuraban un par de álbumes, no ha sido hasta la llegada de Cuz I Love You cuando la suerte ha cambiado definitivamente para ella… y para nosotros por haberla descubierto: debut en Coachella, número 1 en el Billboard Hot 100 con ‘Truth Hurts‘, nominaciones a los Grammy, actuación en el último Saturday Night Live del año. Pero todo empezó en enero con el estreno de ‘Juice‘, himno self-love que comenzó a prepararnos para lo que se vendría después con su irresistible ritmo disco-funk.

20. Anuel AA feat. Ozuna, Daddy Yankee, Karol G, J Balvin – ‘China’

El quinteto de estrellas que se despliega en ‘China‘ viene a ser como esas delanteras del fútbol de los 70s que todavía se recitan de carrerilla pero en versión perreo. Anuel AA, Ozuna, Daddy Yankee, Karol G y J Balvin (citados en estricto orden de aparición vocal) son los Jairzinho, Gérson, Tostao, Pelé y Rivelino del reguetón, aunque esta colaboración que va más allá del concepto «canción del verano» no es exactamente reguetón. O sí lo es, pero es pop por encima de cualquier otra cosa. Sus cinco minutos de filigrana levantados sobre el ‘It Wasn’t Me‘ de Shaggy hacen perder la cuenta a cualquiera: ¿se puede saber cuántos estribillos tiene ‘China‘?

19. Fontaines D.C. – ‘Big’

Dublín bajo la lluvia es mía / Una ciudad preñada con una mente católica (…) Mi infancia fue pequeña / Pero yo voy a ser grande”, escupe Grian Chatten, puro nervio, en la letra ya icónica de ‘Big’, himno casi profético del destino de su formación. Pues lo cierto es que desde la publicación de Drogrel, Fontaines D.C. no han dejado de hacerse cada día más grandes. «Pertenecemos a la nueva generación de una Irlanda que confía en sí misma», nos contaron cuando les entrevistamos, y en este himno post-punk no podrían sonar más rabiosos, desfiantes y, a la vez, herederos de un universo poético propiamente dublinés.

18. Vampire Weekend – ‘Harmony Hall’

Aunque puede que no sea la mejor canción de su enciclopédico Father of the Bride, ‘Harmony Hall’ sí fue el primer adelanto que conocimos del retorno de Vampire Weekend y el que confirmó que Ezra Koenig había pasado unas cuantas pantallas de golpe durante sus seis años de ausencia. Con las escuchas, esta ‘Harmony Hall’ que suena a radiofórmula noventera se acabó revelando como otro hit irresistible que no hacía más que ponernos en preaviso de que Vampire Weekend se habían convertido, de golpe, en un grupo adulto.

17. Sharon Van Etten – ‘Seventeen’

Sharon Van Etten dedica ‘Seventeen‘ a la ciudad de Nueva York y a su adolescencia en ella. Pero es sin lugar a dudas su canción de madurez, aquella con la que pasa de cantante de folk intimista a estrella de rock llenaestadios (o al menos, así debería ser). En este himno colosal, Sharon nos habla sobre su transformación personal, desgarrándose por dentro y gritando hacia afuera. Solo por su clímax, su regreso después de cinco años con Remind Me Tomorrow ya ha merecido la pena.

16. Bad Gyal – ‘Hookah’

Los últimos doce meses en la carrera de Bad Gyal casi dan para elaborar su propia lista de las mejores canciones del año y, en realidad, todas podrían ser la mejor. ‘Santa María‘ y ‘Zorra‘ ya eran himnos dancehall-pop incluso antes de publicarse oficialmente y ‘Alocao‘, su dueto aflamencado con Omar Montes, es el mayor éxito de la catalana hasta la fecha, pero ‘Hookah‘, oda a una noche de fiesta entre amigas («las nenas lo movemos como J-Lo») en la que los hombres no pintan nada («no necesitamos un man que pague la cuenta»), resume lo que significa Bad Gyal a día de hoy en una de sus muchas frases icónicas: ahora ella es la del momento.

15. Caroline Polacheck – ‘So Hot You’re Hurting My Feelings’

So Hot You’re Hurting My Feelings‘ es lo más parecido a una canción de Chairlift que encontramos en Pang, la nueva aventura en solitario de Caroline Polachek. Pero eso no es ni mucho menos una mala noticia: pese a incorporar motivos recurrentes en el pop como llorar en la pista de baile (hola, Robyn), la de Brooklyn nos muestra su lado más luminoso en un tema vibrante cuyos coros retorcidos sacarán a flote a cualquiera que esté atravesando una mala experiencia en el amor. Entre clásico y futurista, tanto recupera influencias de los 80 como abre la puerta a un sonido que, ahora mismo, abandera únicamente ella.

14. Carolina Durante – ‘Joder, No Sé’

Después de haber irrumpido con el himno ‘Cayetano’ el año pasado, que Carolina Durante vuelvan a colarse en la lista de mejores canciones del año con uno de los temas de su debut largo dice mucho de ellos. Esta vez, cargan con un poco de mala leche el testigo del dream pop de Los Planetas y lo actualizan a la generación millennial: pocas frases condensan mejor un sentimiento generacional como esa “No tengo 30 años y ya estoy casi roto” con la que nos recibe la canción. Joder, sí sabéis, Carolina Durante.

13. Nilüfer Yanya – ‘In Your Head’

In Your Head’ es una poderosa introducción a Miss Universe, con el que Nilüfer Yanya se ha convertido en una de las voces imprescindibles de este 2019. Bajo la forma de una canción pop-rock canónica –el trabajo de John Congleton a la producción es ciertamente encomiable–, la británica se erige con un impresionante rango vocal, ráfagas de guitarras eléctricas y baterías crujientes que rezuman paranoia rabiosa y adictiva. Si bien en sus canciones nos habla de sentirse atrapada en estados mentales de ansiedad, aquí logra transmitirnos, en sus propias palabras, “la ilusión de la libertad».

12. Bad Bunny – ‘Callaita’

No parece Bad Bunny un artista demasiado preocupado por listas de este tipo: recordemos que su X100 PRE llegó en Nochebuena cuando el mundo entero ya había hecho sus tops de 2018. En realidad, el portorriqueño no parece demasiado preocupado por nada. Esa aparente desgana, ese flow que le sale como sin esfuerzo y que ya es marca de la casa, termina derivando muchas veces en líneas como las de ‘Callaita‘, de una sencillez tan efectiva que parece mentira que no se lo hubieran ocurrido a otro antes: «si hay Sol, hay playa; si hay playa, hay alcohol; si hay alcohol, hay sexo; si es contigo, mejor», dice Benito sobre un beat del infalible Tainy. El efecto dominó siempre termina igual: si hay Bad Bunny, hay hit.

11. Tyler, The Creator – ‘I THINK’

Al parecer, el tercer corte de IGOR nació durante un viaje de Tyler al lago de Como, en Italia, junto a sus colegas Solange y Frank Ocean. Según cuenta el artista, el tema se inspira en la música nigeriana –de hecho, Nigeria está presente a través de un sample del artista soul nigeriano Bibi Mascel y percusiones de Nkono Teles– . Pero además, es la demostración definitiva del talento de un productor y arreglista que nada tiene que envidiar a Kanye West. Lejos queda aquel Tyler, The Creator atascado en sus pensamientos extremos y maniatado en su lírica radical. Estamos ante su momento más accesible, más vulnerable, más real. Hoy nos confiesa sus preocupaciones románticas, exprime sus sentimientos entre infinitas capas y texturas y se regocija en un delicioso puente instrumental para terminar cantando al unísono con Solange que sí, que se ha enamorado, y que esta vez es de verdad.

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