22/10/2019

Nos sentamos con la joven artista navarra en el arranque de su nueva gira para hablar de su disco de debut, Pero No Pasa Nada, un oasis de pop clásico en la era de las prisas.

La primera vez que entrevistamos a Amaia con motivo de su inclusión en el cartel del Primavera Sound 2018, ni ella misma sabía por dónde irían los tiros en su primer disco: «No tengo claro en qué estilo definirme aún, y me gustaría componer con otros artistas y ver qué sale«. Además, añadía: «Prefiero dejarme llevar, no tener nada planeado… y a ver qué pasa«. Y han pasado las cosas que tenían que pasar, aunque paradójicamente, su álbum de debut se titule Pero No Pasa Nada. Un título que no puede ser más Amaia, más de relativizarlo todo, de no dejar que la presión y el huracán mediático te engullan cuando solo tienes 20 años. De rodearte de las personas adecuadas: del argentino Santiago Barrionuevo (de El Mató a un Policía Motorizado) a la catalana Núria Graham, su compañera de banda y de El Segell. De cocer las canciones a fuego lento y presentarlas sin prisas, a su debido tiempo. De descubrirnos un oasis para nostálgicos del pop-rock español. De dejar una huella significativa en este 2019 –el álbum alcanzó el doble número uno en España tras su salida– sin excesivas pretensiones, porque si hubiese salido mal, tampoco habría pasado nada.

Después de actuar en un buen número de festivales este verano, la artista navarra se encuentra ahora inmersa en una gira por teatros que, antes de que termine el año, pasará por Girona (Temporada Alta, 31 de octubre), Bilbao (BIME 2019, 1 de noviembre), Granada (Centro de Congresos, 8 de noviembre), Valencia (Palau de les Arts, 23 de noviembre) y Barcelona (Liceu, Festival Mil·leni, 20 de diciembre). Poco después de iniciarla en su Pamplona natal, Amaia nos concedió un ratito para hablar con ella.

¿Cómo estás viviendo estas semanas posteriores al lanzamiento del disco? ¿Menos nerviosa? ¿Todavía más?
AMAIA: Siento que me he quitado un peso de encima ahora que el disco ya ha salido, pero bueno… Ahora mismo estoy sobre todo centrada en la gira. Este fin de semana he dado los primeros dos conciertos en Pamplona [posteriormente ha estado actuando en Gijón y A Coruña], que han ido increíbles, pero antes de los conciertos sí que estaba bastante más nerviosa, porque claro, era todo nuevo en cuanto al directo. Porque aunque es verdad que he estado en festivales este verano tocando las canciones del disco, ahora es todo muy distinto. Y además eran en Pamplona, mi tierra, así que estaba bastante nerviosa. Pero hoy en concreto estoy bien, la verdad (risas).

Te vimos recientemente tocando en la tele, en La Hora Musa. ¿El formato de la gira va ser un poco ese? ¿La banda es la misma?
La banda va a ser la misma, sí. Pero es verdad que ahora todo se ha trabajado muchísimo más, sobre todo a nivel de sonido. Se ha trabajado y perfeccionado todo al máximo detalle: la escenografía, la iluminación…

El disco, en realidad, lo empezaste a presentar hace bastantes meses. ¿Fue raro enfrentarte a la reacción del público cuando este todavía no conocía ni había escuchado las canciones en su versión final?
Pues no lo sé… A ver, no fue raro. Sí que es verdad que me daba como un poco de miedo, porque al final era algo arriesgado: estar cantando durante todo el verano prácticamente todas las canciones de un disco que iba a salir en septiembre. Me daba un poco de cosa y era un riesgo, pero bueno, yo estaba dispuesta a ello y no me arrepiento de haberlo hecho así, la verdad. Además, la gira de verano también fue increíble, y para mí fue una forma de ensayar, entre comillas, la gira que ahora mismo, realmente, es como importante.

En el videoclip de ‘Quedará En Nuestra Mente’ parece que huyes del escenario de un plató de televisión. ¿Has tenido que huir, en cierto modo, de toda aquella sobreexposición?
No es que haya tenido que huir, porque tampoco llegué a sentir nunca como que estuviese huyendo, pero sí que es verdad que hubo una época en la que estuve bastante agobiada. No solo por el hecho de estar recibiendo un nivel de atención mediática increíble… sino que también estaba como perdida. Acabábamos de salir del programa y claro, de repente nos enfrentábamos a todo eso sin tener ninguna experiencia, y yo tampoco me esperaba que el programa hubiese sido el boom que fue; es algo que me pilló totalmente desprevenida. Entonces, de algún modo me sentí como medio perdida. De hecho, aquella época la tengo un poco como medio borrada de mi mente…

Supongo que no es una experiencia fácil de digerir, debe ser algo así como un máster a nivel emocional… Pero también te habrá servido.
Claro, también maduré muchísimo. Aprendí un montón. No me arrepiento de nada de lo que aprendí. Hubo veces en las que igual, yo que sé, sí que me decía “joder, es que lo pasé fatal”. Como que me arrepentía un poco de haberlo vivido, y me sentía un poco como “joder, es que debería haber hecho otra cosa”. Pero ahora mismo lo pienso y me digo a mí misma que no, porque hasta ahora me ha ido superbién y es verdad que aprendí un montón de la experiencia.

No es habitual que una ganadora de OT se tome tanto tiempo antes de lanzar un álbum. ¿Hubo presiones para que la cosas fuesen de otra manera? ¿Quizá para que los tempos fuesen más rápidos?
Sí que hubo un poco de presión, pero porque claro… todo el mundo me decía: “Es que el boom de OT hay que aprovecharlo”. Y bueno, que podrían tener razón o no, era algo que yo no veía ni bueno ni malo. Lo único que yo tenía claro es que quería hacer lo que yo quisiera. Y claro, para eso como que necesitaba más tiempo para aprender, para conocer a gente, para probar cosas nuevas… Entonces, claro, por eso he tardado este tiempo. Al final es el tiempo que necesitaba para hacer lo que yo quería.

¿Y a nivel musical y de estilo? Supongo que alcanzar plena libertad artística en un debut, siendo tan joven y estando en un sello como Universal, comporta cierta lucha….
Claro, fue un lucha sobre todo al principio. Per bueno, una vez conseguí que me dejasen hacer lo que yo quisiera, fue como «vale, ¿pero ahora qué quiero?«. Porque tampoco tenía claro qué quería hacer, cómo quería sonar… No lo tenía nada claro, así que lo que hice fue dejarme llevar. Tampoco planeé nada, ya que no tenía ningún objetivo concreto de cómo quería que sonase el álbum ni nada. Simplemente fui haciendo cosas poco a poco, y las cosas fueron tomando forma por sí solas.

En tu paso por Operación Triunfo conocimos a la Amaia cantante, pero para este primer disco te has enfrentado a la composición. ¿Cómo dirías que es la Amaia cantautora?
Yo creo que es… A ver, sobre todo a nivel de letras, yo es que no me conocía a mí misma en este sentido. Pero creo que las canciones del disco son bastante coherentes con una persona de 20 años, que al final es lo que soy. Y probablemente, dentro de 10 años no componga como compongo ahora. O sea, la esencia estará ahí, pero ya tendré muchísimas más experiencias, ya seré más adulta… Pero al final, ahora tengo 20 años y mis letras son bastante literales. Creo que es un disco muy sencillo de escuchar. En general es un disco sencillo. Y a mí eso me gusta.

Las canciones son de amor y desamor. ¿Has experimentado reservas o tapujos a la hora hablar de tus propias experiencias?
Sí, me daba como vergüenza al principio. Sobre todo cuando empecé a componer; me daba vergüenza hasta enseñárselo a mi familia. Porque claro, yo he cantado toda la vida, pero siempre tenía la seguridad de que las canciones que cantaba estaban bien, porque dichas canciones habían triunfado, o bueno, a mí me gustaban. Tenía esa seguridad. Pero claro, en el momento de cantar mis propias canciones era como “¿pero esto?«. «No tengo la seguridad de que esta canción este bien«. Vamos, que no era capaz de verlo desde un punto de vista objetivo.

O sea, que tuviste algún bloqueo durante el proceso…
Sí, creo que sí… Era como que me daba vergüenza. Me sentía como desnuda. Pero bueno, ya me he acostumbrado (risas).

Primero pensábamos que el productor sería Raül Refree. ¿Por qué finalmente optaste por Santiago Motorizado?
Pues porque a lo largo del proceso, el disco fue cogiendo formas superdistintas; fue cogiendo como diversos caminos conforme avanzábamos. Y claro, hubo un momento en el tiempo en el que el disco ya había empezando a coger una forma y… También que yo había conocido a Santi y claro, fue todo como que… Fue hasta sin pensarlo, ¿sabes? Y bueno, con Refree también hice ‘Un Nuevo Lugar’, y por mi parte no descarto hacer algo más con él en un futuro. Pero claro, el disco tomó una forma que hizo que al final lo acabase produciendo Santi.

De hecho, de camino a la entrevista he leído en algún lado que al principio te plantaste en el estudio con referencias como Kanye West y Vampire Weekend, aunque luego el disco no tiene nada que ver…
Claro, claro… No tiene nada que ver. Aunque son artistas que me gustan y que escucho, se nota que el disco que ha acabado saliendo está bastante más influenciado por grupos de música pop clásica de España. Grupos como La Oreja de Van Gogh, bandas que yo he escuchado desde que soy muy pequeña… Estas son referencias que sí he acabado usando pero porque las tengo muy interiorizadas, creo. Tampoco es que tuviese nada planeado.

¿Te sientes cómoda, entonces, cuando te comparan con grupos míticos del pop español como La Oreja de Van Gogh o La Buena Vida?
Me siento cómoda, aunque no creo que sean tanto comparaciones como influencias, porque al final son grupos de la década de los 2000. Y a mí, el hecho de que pueda recordar a grupos como estos me hace ilusión, ya que a mí me encantan. Me gustan muchísmo.

Tengo entendido que también te has involucrado un poco en la producción. ¿De qué manera?
Sí. Cuando estábamos trabajando con Santi en las canciones, como que a los dos nos salía un poco lo que pedía la canción, y lo decidíamos un poco juntos: los arreglos, los instrumentos… Buscábamos un poco lo que pedía cada canción e íbamos poniendo en común las cosas, sí.

Has trabajado con personas a las que admiras pero que en realidad no conocías. Supongo que al principio debe ser cuando menos curioso… encontrar esa complicidad necesaria.
Claro. Por ejemplo, cuando conocí a Raül, o cuando conocí a Santi… Son dos personas a las que ya escuchaba, y me gustaban muchísimo, y claro, de repente estáis ahí, trabajando juntos… Personalmente, me costaba pensar que al final somos compañeros y vamos a trabajar juntos, que vamos a colaborar… Me costaba ponerme al mismo nivel que ellos. Es como que los veía y me acercaba a ellos más como fan, o como alumna, ¿sabes? Como si fueran mis profesores, cuando en realidad el disco era una cosa que íbamos a hacer juntos; era una cosa para la que teníamos que estar al mismo nivel todo el rato. Y a mí eso me costaba un poco, la verdad. O por ejemplo cuando conocí a Núria Graham, también, o bueno, cuando he conocido a muchos otros artistas. Siempre me ha costado bastante ponerme al mismo nivel que ellos, y me sigue costando a veces porque es como “joder, yo acabo de empezar, ¿quién soy yo para…?”. Pero bueno…

Mencionabas ahora a Núria Graham, quien también está acreditada como coautora en algún tema del disco y toca contigo en la banda. ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar juntas y qué has aprendido de ella?
Joder, pues a mí me ha encantado, la verdad… Conocí a Núria porque estamos en el mismo sello, El Segell, y cuando la conocí, claro… en un principio no pensaba ni que fuésemos a colaborar, ¡y ahora es también guitarrista en mi banda! Al principio simplemente quería que me contara un poco, que me diera algunos consejos, porque claro, ella lleva ya muchos años en esto… y bueno, al final quedamos para componer y para cantar. De hecho, ‘Porque Apareciste’, la última canción del disco, es cien por cien suya; es la única que no he compuesto yo. Y a mí esa canción me encanta. Ha sido superfácil trabajar con ella: nos llevamos superbién y Núria es increíble.

Además de Núria, te hemos visto colaborar o actuar con Carolina Durante, Love of Lesbian, Axolotes Mexicanos, Los Hermanos Cubero… ¿Te sientes más cómoda en estos entornos más “indie”? Si es que existe tal cosa, claro…
No es que me sienta más o menos cómoda en estos entornos. Me gustan mucho estas bandas y por eso lo hago. Pero del mismo modo que me gustan muchas otras cosas. También estuve muy a gusto tocando en el Palau Sant Jordi durante la gira de OT, así que tampoco me cierro a nada… Si veo que algo claramente me gusta lo hago, y si no me apetece no lo hago.

Incluso me consta que en cierto momento mantuviste algún contacto con Rosalía. ¿Te dio algún consejo para enfrentarte, no sé, a la industria musical, o a tus primeros pasos…?
Sí, sí… Bueno, claro, fue antes del disco El Mal Querer, pero sí que me contó un montón de cosas y, de hecho, fue una de las personas que he conocido a raíz de mi paso por Operación Triunfo. Y sí, fue una de las personas que me dio consejos y me ayudó en ese primer momento…

Puede que los fans de un reality como OT se hagan una imagen musical de un concursante que luego no encaja con lo que esta persona hace fuera. ¿En algún momento has sentido que decepcionabas a algunos de tus seguidores o, por el contrario, nunca te ha importado contentar todo el mundo?
Es algo que siempre tuve en mente. Porque al final soy una persona joven y no tengo ningún estilo definido ni nada. Y lo que he sacado ahora no significa que lo vaya a hacer siempre, tampoco. Pero claro, mi percepción, como yo lo veo, es que quizá algunos podían llegar a esperar de mí dos cosas: una, que hiciese algo vocal e interpretativamente increíble, algo así como lo que hice a veces en OT, como aquel ‘Shake It Out’ [de Florence + The Machine], que es más así de gritar. Eso o algo con el piano, superíntimo, ¿sabes? Mi percepción es que igual se podían esperar una de estas dos cosas. Y claro, he hecho algo que no es ni una cosa ni la otra: he hecho un disco pop, muy sencillo, de canciones sencillas… Pero a mí me encantan estas canciones y creo que al final, para ser un primer disco, siendo yo una persona de 20 años que nunca antes había hecho nada, me parece que está genial. Y estoy muy orgullosa. A mí me gusta mucho el disco.

En lo que muchos están de acuerdo es que es un disco muy coherente, muy cohesionado. ¿Fue esa una de vuestras principales preocupaciones?
Sí. Yo quería que quedase como un disco redondo. Una unidad que fuese coherente tanto en la música y las canciones como en la imagen y otros aspectos. Y es verdad que se ha cuidado todo bastante y el hecho de que todo tenga que ver entre sí. Que no vaya por un lado la música, por el otro una portada que no tenga nada que ver… Se ha cuidado todo bastante en general para que el disco sea una unidad cohesionada.

Aunque ‘Porque Apareciste’, la canción de cierre, suena bastante distinta al resto de cortes. ¿Buscabais darle ese punto más folclórico?
Sí, pero también a ‘Última Vez’, que es la primera canción del disco. Creo que tanto esa como esta son las que se alejan un poco más del estilo del disco, y por eso las puse la primera y la última, porque me parecía una bonita forma de hacerlo como más redondo, de empezar y de acabar…

Por cierto, ¿te has parado a pensar si en tu música hay algo propio o característico de tu tierra?
Pues no lo sé, podría ser… De hecho, seguramente, pero no soy muy consciente de ello. Si lo hay, lo he hecho de una manera no intencionada. Pero bueno, como todo, ya que al final me he dejado llevar…

Personalmente me encantó la canción que produce Refree, ‘Un Nuevo Lugar’, en la que creo recordar que citabas como influencia a Sufjan Stevens, ¿puede ser? ¿O eso lo dijeron los medios…?
¡Sí, sí! Sí que fue una influencia importante. Él me gusta muchísimo. Además, creo que se nota en las voces esas que hay, por ejemplo, en el estribillo. Creo que se puede notar. Porque él me encanta, la verdad.

¿Podremos verte en el futuro en este estilo más minimalista?
Pues no lo sé. Yo es que no me cierro a nada, así que seguramente vuelva a hacer algo así, o no. La verdad es que ahora mismo tampoco tengo nada planeado al respecto. Hasta ahora me he dejado llevar y me ha ido bien, así que voy a seguir dejándome llevar y a ver qué pasa en el futuro…

Aunque quizá no se reflejan en tu música, son bien conocidas tus convicciones feministas. No sé si en este corto período de tiempo has notado ya ciertas actitudes machista, o cierto paternalismo por parte de algunas personas en la industria.
Puede ser. Sí que he sentido bastante paternalismo. Sobre todo al salir de la academia. Cuando tuvimos toda la promoción de Eurovisión y tal, sentía que  en las entrevistas me trataban como si fuese un poco tonta, como «la inocente»… Puede que yo también proyectase un poco esa imagen, porque en esa época estaba muy perdida y, quizá, inconscientemente, me metí un poco en el personaje que algunos creaban sobre mí. Quizá llegué a actuar así, pero porque al final no me daba cuenta. No sé si fue por ser mujer o por…

Quizá por ser joven…
También. Un poco por ser mujer y joven, creo yo. Por las dos cosas.

¿Te sientes orgullosa de estos primeros pasos en tu carrera? ¿Cambiarías alguna cosa?
Sí, me siento muy orgullosa y por ahora no cambiaría nada, porque todo lo que he hecho… Bueno, quizá al principio hice algunas cosas en las que no me sentí muy representada o que no me gustaron mucho, pero también he aprendido muchísimo, así que muy estoy orgullosa de mi camino hasta ahora.

Y ya por último, como muchas veces nos has sorprendido con discos que te han gustado, con grupos o algún concierto que has visto… ¿nos podrías recomendar algún descubrimiento reciente?
Pues mira, lo he dicho antes en otra entrevista pero hay un grupo de Pamplona que se llama Los Jambos y que a mí me gusta mucho. En concreto, hay una canción que últimamente estoy escuchando muchísimo que se llama  ‘Como un cencerro’.

Pues ya estaríamos. Muchas gracias, Amaia.
Nada. Gracias a ti.

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