10/09/2019

El sello Dirty Hit publicará en octubre Space Cadet, un nuevo EP de esta prometedora cantautora filipino-británica que nos conquistó desde el dormitorio.

La etiqueta «bedroom pop» resulta cada vez más caduca para referirnos a una determinada corriente musical, pero de nuevo, nos vemos obligados a utilizarla para hablar de Bea Kristi, hoy más conocida como beabadoobee. Pese al reduccionismo inherente al término, tampoco resulta del todo inapropiado comparar el estilo y la forma de sus píldoras de indie pop, casi completamente acústicas y compuestas en el dormitorio a modo de diarios sobre la angustia adolescente, con los inicios de artistas como Frankie Cosmos, (Sandy) Alex G, Soccer Mommy o Clairo. En su caso, todo comenzó a finales de 2017 cuando ‘Coffee‘, la primera canción que compuso a la guitarra, fue subida sin su conocimiento a la cuenta 1-800-LOVE-U de YouTube, alcanzando rápidamente cientos de miles de reproducciones y despertando la atención de Dirty Hit (The 1975, Wolf Alice, The Japanese House, Marika Hackman), sello con el que esta artista filipina afincada en Londres firmó un precoz contrato discográfico a sus solo 18 años.

Desde entonces, beabadoobee ha lanzado tres EPs: Lice, una colección de cuatro canciones en riguroso acústico que dieron buena fe de su potencial para crear atmósferas crudas y dulces; el algo más extenso Patched Up, con arreglos más elaborados al disponer por primera vez de un estudio de grabación, pero todavía marcado por el sonido lo-fi, melodías suaves y situaciones nostálgicas sobre sus vicisitudes en el instituto; y el más reciente Loveworn publicado este 2019, en el que Bea se abre en canal sobre algunas de las rencillas en su relación con su novio, Soren, con una profundidad completamente nueva tanto a nivel lírico como instrumental. Rodeándose de influencias que van del folk sombrío de Ellioth Smith al rock alternativo de Pavement y Mazzy Star pasando por Daniel Johnston y The Moldy Peaches, su evolución en tan solo un año se hace evidente tanto en el dominio de la guitarra (empezó a tocarla cuando tenía solo 17 años) como en la complejidad de matices que encapsulan canciones como ‘Disappear‘, ‘Apple Cider‘ o ‘Angel‘, en las que despliega inusitada madurez compositiva.

Hace escasas semanas estrenó su último sencillo ‘She Plays Bayss‘, una de las 15 canciones por las que recordaremos agosto, que formará parte de un nuevo EP que Dirty Hit publicará en octubre bajo el título Space Cadet. Dedicado a su mejor amiga Eliana, bajista en su cada vez más numerosa banda, el tema sirve para constatar que la británica ya juega en la misma división que artistas como Jay Som o Japanese Breakfast; todavía desprende la melancolía y la ansiedad propias de la generación Z, pero sorprende con dinámicas más enérgicas, texturas más crujientes y brillantes riffs de guitarra que evocan genuinamente el sonido de los dorados 90. Actualmente de gira en apoyo a otra sensación a la que inicialmente también metimos en el saco multiusos del bedroom pop, Clairo, va quedando cada vez más claro que beabadoobee dará mucho que hablar en los meses venideros, ya sea tras la publicación del EP o con un debut largo que no debería tardar en llegar.

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