18/07/2019

Es muy portátil y puedes pinchar directamente desde tu móvil con Spotify. ¿Vale la pena?

Montar un bar, saltar en paracaídas… y aprender a pinchar. A veces nos encantaría lanzarnos a probar cosas nuevas pero no es tan sencillo ni tan rápido. Pero en ocasiones sí puede serlo, y si algo ha conseguido la tecnología en el mundo de la música es que cualquier persona con ganas y algo de tiempo pueda tener acceso a la producción de canciones o, en un plano más básico y festivo, a la selección y mezcla de temas. A pinchar, vaya. Nosotros mismos, sin ir más lejos, llevamos alrededor de una década haciéndolo, y sigue siendo la mar de divertido.

El caso es que con la llegada del nuevo controlador de DJ de Pioneer, llamado DDJ-200, lo de aprender a pinchar ya está definitivamente al abasto de la mayoría de gente que quiera aventurarse. El retoño más pequeño de la familia de Pioneer ha salido al mercado hace unos meses y, después de probarlo, constatamos que se trata de la mejor vía de iniciación para alguien que se quiera introducir en el mundillo de forma autodidacta y amateur. ¿Los motivos? Los resumimos en cinco.

1. Es muy (pero que muy) portátil

Con el tamaño aproximado de un teclado y un peso de apenas 1,2 kg, el Pioneer DDJ-200 cabe en cualquier mochila y se puede transportar tan o más fácilmente que un ordenador portátil. Además solo necesitarás un par de cables de acompañante: el USB para conectarlo al ordenador o en su defecto a la corriente (aunque también funciona con batería) y la salida de audio para enchufar los auriculares. Ambos cables vienen incluidos en el paquete y el controlador también tiene Bluetooth por si quieres pinchar directamente desde el móvil (luego lo explicamos).

2. Aunque sea pequeña y sencilla, tiene todas las funcionalidades técnicas que vas a necesitar

Hay muchísimos niveles de técnica para un DJ, y aunque obviamente no es lo mismo pinchar pop que electrónica o trap, la realidad es que el DDJ-200 ofrece las funcionalidades básicas y medias necesarias para empezar de forma muy fiable. Para entendernos, podrías pinchar en cualquier fiesta o club pequeño con él. No se te va a quedar corto después de que aprendas lo básico, vaya: podrás seguir practicando y aprendiendo más allá de lo esencial gracias a las opciones que ofrecen sus pads (los ocho botones cuadrados que hay debajo de cada plato) y a, bueno, las infinitas canciones que podemos mezclar entre sí (eso ya depende de ti). Si acaso, hasta se agradece que a nivel de opciones no ofrezca más que lo imprescindible, para que sea más fácil iniciarte sin complicarte demasiado.

3. Puedes pinchar desde el móvil

También desde el Mac o PC, claro, pero poder hacerlo desde el móvil o iPad (con la app que recomienda Pioneer, WeDJ (gratuita), aunque también con otras como djay o edjing) supone una facilidad añadida a la hora de iniciarse. Conectas tu móvil al controlador a través de Bluetooth y ya puedes empezar a pinchar con las canciones de tu biblioteca e incluso de tus perfiles de Soundcloud, Beatport o Spotify (pinchar desde esta plataforma de momento solo está disponible con el programa djay).

4. Es muy económica

Lo es. Por 159€, tener un controlador de una marca como Pioneer y con estas funciones (también incluye tutoriales muy completos) vale la pena. Con una mínima dedicación, el DDJ-200 hace que sea muy fácil aprender las nociones básicas para pinchar, y que el perfeccionamiento sea ya solo cuestión de tiempo y práctica.

5. Es Pioneer

No es ninguna tontería. Al lado de otras marcas que fabrican controladores o hardware similar, el hecho de contar con una que lleva más de 25 años dedicada al mundo del DJ profesional fabricando platos, mixers y más recientemente controladores es una garantía absoluta de calidad. Si en la mayoría de clubes del mundo tienen equipos Pioneer es por algo, y precisamente por eso que ahora la marca apueste por ofrecer una opción para todas aquellas personas que quieren iniciarse en el pinchaje es, en resumen, una muy buena noticia.

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