17/07/2019

Hablamos con la exconcursante de OT sobre opiniones en redes sociales, su vida post-Academia y su nuevo single, 'Amargo Amor'.

¿Se puede conocer a alguien al que no conoces? A partir de esa posibilidad se han construido formatos de televisión de todos los colores. En el caso de las series, de hecho, creemos conocer a personajes que ni siquiera existen. Los reality shows han hecho franquicia de una idea que estaba en el aire esperando a que algún espabilado la cazase: de repente, conocemos a desconocidos. Un par de meses de convivencia sesgada (ella no sabe nada de nosotros) sirvieron para que muchos creyeran conocer a María Villar, concursante de la pasada edición de Operación Triunfo. María Villar la que versionó a Bad Bunny; la que pidió sustituir la palabra «mariconez» de una canción de Mecano que le tocó interpretar; la que ha tenido que dar unas cuantas explicaciones sobre el hecho de que a su novio (oh, sorpresa) le guste su culo. Tres anécdotas: saldo suficiente como para que todo el mundo pueda hablar de María Villar con conocimiento de causa. Ahora, casi ocho meses después de salir de la Academia, muta en María Escarmiento para que todo cambie. O, más bien, para que todo siga igual. O no, ya se verá. Bajo este nuevo alias estrena un primer single producido por Merca Bae, ‘Amargo Amor‘, que sirve de excusa para esta charla en la que también hay escalas en su relación con las redes sociales, su vida post-Academia o lo que vendrá en un futuro.

¿Te resulta raro tener que presentarte y hablar de ti misma cuando todo el mundo ya cree que te conoce por haberte visto en la tele?
MARÍA ESCARMIENTO: Para mí es cómodo porque entro en la música desde una perspectiva en la que la gente ya sabe quién soy. Yo creo que la gente realmente me conoce, aunque, lógicamente, hay cosas de mí que no saben. Tú ya vienes a hablar conmigo sabiendo más o menos cómo soy y eso es guay, me hace las cosas más cómodas. Lo que sí noto es que tengo que dar un extra de explicaciones por no hacer lo que la gente piensa que debería hacer o lo que la gente pensaba que iba a hacer.

Hasta ahora te hemos conocido a través de versiones de canciones de otros y ahora publicas tu primer single. ¿Le ves sentido a explicar tu propia música?
Siempre me ha parecido súper guapo ese aspecto del arte. Realmente creo que la peña que crea rara vez le pone tanto significado a sus movidas. Yo, desde luego, como persona que ha creado esta canción, no le he dado tantas vueltas. Créeme que no. La gente me pregunta “¿en qué estabas pensando al hacerla? ¿qué te inspira?”. Pues es que no tengo ni puta idea. Pero me parece guay ver lo que la gente interpreta. Imagínate qué pasaría si hiciera arte abstracto.

¿Te has vuelto a poner ‘Amargo Amor’ desde que salió o ya estabas harta de escucharla después de todo el proceso?
Sí, estaba harta. No me la he vuelto a poner.

¿Pero estás contenta con el resultado?
Estoy súper contenta con la canción. Realmente pensaba que, siendo como soy, me iba a costar mucho más escucharla, pero cuando terminamos de masterizarla, me la ponía todo el rato porque suena pepino. Me flipaba. Lo que pasa es que ahora, una vez que he visto todas las reacciones, me da más cosa oírla porque se me hace más bola. Pero yo a la canción la quiero, me parece muy guay.

¿Miras muchos las opiniones en redes o intentas quedarte al margen?
La mierda es cuando me llegan comentarios sin buscarlo. Yo no leo nada a propósito. Seguro que así me estoy perdiendo un montón de comentarios maravillosos, pero es que me afecta. No me gusta verlo ni de mí ni de nadie. A veces me encuentro con hate hacia mis compañeros que me ralla. Intento no verlo. Lo último que haría en la vida es meterme a ver los comentarios de ‘Amargo Amor‘; no lo voy a hacer nunca. La mierda es cuando te lo encuentras de repente, ¿sabes? El otro día metí ‘Amargo Amor‘ en YouTube para ver cómo iba y había tres vídeos de peña disheándolo y echando mierda. Vi el titular y dije “tío, no me jodas”. Entiendo que la gente tiene sus opiniones y no me molesta que a la gente no le mole, pero esos comentarios me parecen una mierda. No me gusta estar esquivándolos, pero vivo así desde que salí de OT.

¿Tuviste claro que debía ser tu primer single? Se supone que marca el principio de algo.
Es curioso, no me rallaba nada el concepto de primer single. Mucha gente me preguntaba y no me rallaba nada porque simplemente es la primera canción y pienso sacar muchas más que, con el paso del tiempo, serán mejores, o diferentes… No lo pensé mucho en su momento, pero ahora, pasado el momento, pienso que quizá debería haberlo pensado un poco más. Ahora digo “pues igual un poco de reflexión hubiera estado bien” (risas). Pero es que si empiezas así, no sacas nada jamás. Nunca lo ves claro del todo. Mi intención era sacarlo y quitarme rápido todo el hate que iba a venir para seguir hacia delante.

La polémica alrededor de tu versión de ‘Quédate en Madrid’ de Mecano desencadenó un debate sobre cómo afecta el contexto a una canción. ¿Crees que ‘Amargo Amor’ está conectada con 2019? ¿Representa este momento?
Espero que sí. Una de las cosas que me mola de Merca Bae es que me suena muy nuevo. Es súper actual. Le admiro muchísimo por ello. Yo me siento bastante inspirada por la música que se hace ahora mismo, es lo que escucho. Yo vivo en este tiempo. Para mí, la canción es una noche cualquiera en la vida de muchas chavalas de ahora. Así que espero que sí represente este momento.

Al ser una persona popular y haber aparecido en televisión, habrá quien haya pensado que estás hablando de tu propia relación. ¿Te preocupa eso?
En el momento no lo pensé, pero luego sí caí en ello. Pero realmente me da igual. A veces hablas de cosas tuyas y a veces no. La canción que escribí no va de nadie. Me encantaría contarte una súper historia, pero la realidad es que no. Me monté una peli al escuchar el beat. Es una historia en la que una persona está más pillada que la otra y supongo que a mucha gente le ha pasado, pero ya está. No tiene más. Sólo me ralla que mis familiares me oigan hablar de follar, pero creo que hay que superar eso (risas). Si no, ¿qué hago? Si empiezo a preocuparme de lo que digo, no me queda nada.

¿Cómo surgió todo con Merca Bae?
Yo ya había escuchado lo que hacía él y me flipaba, pero creo que en persona le conocí directamente para la sesión. Fui súper privilegiada porque me enseñó su carpeta entera. Tiene muchísimos beats. Era horrible porque llevaba media hora escuchando beats y me gustaban todos. Luego cogí un cuaderno y empecé a apuntar mis favoritos. Acabé eligiendo treinta y me dejó llevarme seis o siete a casa para darle vueltas. Es la mejor persona con la que podría currar. Me fío mogollón de su criterio.

¿Al salir de OT no te proponen productores con los que trabajar? ¿No te cogen cuando sales y te asesoran?
No, nadie te coge. Ten en cuenta que somos muchas personas las que salimos de OT. Somos 16 personas.

Pero supongo que tendrás reuniones, ¿no?
Cuando sales, tienes una reunión en la que tú propones. Ellos te escuchan y te preguntan qué es lo que quieres hacer. Y lo guay es que te pueden dar acceso a otra peña a la que quizá no podrías llegar por tu cuenta. La experiencia que yo he tenido siempre ha nacido del artista, de mí. En mi caso, quedé con Álex (Merca Bae) y me moló tanto que empecé a hacer eso por mi cuenta.

¿En esas reuniones sentías que te entendían?
Yo he currado con Marcos, que es un chaval que trabaja en Universal, y desde el principio me tenía súper calada. Sabía perfectamente lo que me molaba y lo que no. Me he sentido muy arropada y guay.

Ahora es cuando realmente empieza tu carrera, pero no empieza desde cero como en la mayoría de los casos. Para bien y para mal. ¿Eso es beneficioso o perjudicial?
Tiene dos caras. Es una mierda por las expectativas, pero es una maravilla por la repercusión que tienes desde el principio. Te añade una presión loquísima que he intentado que no me afecte. Yo sabía que lo que iba a sacar no le iba a molar a mucha gente, lo tenía claro; pero a mí me molaba y ya está. Cuando vi que el vídeo ya estaba subido, dije “fuck”. Primero tienes muchas ganas de sacarlo y luego, cuando pasa, tienes ganas de volverlo a meter. Piensas “que no lo haya visto nadie, por favor; hagamos otra cosa”. Así es la vida. Me pasa lo mismo con las stories de Instagram. Pienso en borrarla y, como ya la han visto 10.000 personas, al final la dejo.

Una vez publicada una canción, toca promocionarla con entrevistas o utilizando redes sociales. En cierto modo también es parte de tu trabajo. ¿Te da pereza o lo llevas bien?
Todo me da pereza en esta vida (risas). Pocas cosas no me dan pereza. La gente siempre me dice que Instagram es mi herramienta de trabajo y yo pienso “tío, no me ralles, Instagram es Instagram. Mi herramienta de trabajo es la canción que yo hago y prou”. El 99% de cosas que subo las subo porque me apetecen; se me da súper mal hacerlo por obligación. Cuando lo tengo que hacer por obligación, no lo hago. Recuerdo que en Año Nuevo iba a hacer un post de felicitación y, como todo el mundo lo estaba haciendo, me tocó el coño y no lo subí. Esto es un poco parecido. Por compromiso no me mola hacerlo. Cuando salió el single o cuando llegó al medio millón, no lo vi como parte de mi curro porque el tema me mola. No me dio pereza. Pero desde el principio se lo dije a la gente de Universal y a todo el mundo: a mí no me molan nada las estrategias de márketing. Me parecen una gilipollez, con todo el respeto para la peña que curra en márketing. Que yo la suba a las tres de la tarde o a las cinco de la tarde no va a cambiar que la canción sea buena o mala o que a la peña le mole o no le mole. Luego estaba el tema de sacarla en viernes. Al final la saqué un miércoles. ¿Qué rallada tenéis con el viernes? ¿Qué más da que sea viernes? La peña sube sus canciones a YouTube y si son buenas, son buenas. En conclusión: sí, me da pereza.

Supongo que es una de las consecuencias de salir de OT, ¿no? Te obliga a profesionalizarte de golpe.
100%, es eso. A mí me mola mucho esa parte. Yo me metí en OT para que esto fuera realmente mi trabajo. Joder, el año pasado por estas fechas yo estaba currando de camarera y ahora estoy aquí dando una entrevista sobre un tema que he hecho. Es lo mejor que me ha pasado, es la hostia.

Imagino que tarde o temprano llegarán los conciertos. ¿Has pensado en ello?
A los cantantes es el momento que más nos gusta. Tengo ganas de montarlo. Le voy dando vueltas, lo voy pensando, voy pensando conceptos… Pero no sé cuándo va a suceder ni nada. Quiero que sea algo guay porque yo no voy a un concierto a aburrirme. Quiero que sea entretenido y que la peña se involucre. Quiero generar algún tipo de reacción. ¡A ver si viene alguien a verme! Aunque ya he dado conciertos para muy pocas personas, así que será un éxito si vienen quince.

Tú ya sabes lo que es dar conciertos con tu antigua banda (Brainfreeze). ¿Ves muchas diferencias entre ese proyecto y este?
Lo otro me resultaba más fácil. Si tienes una guitarra, ya no tienes que hacer mucho más. Botas un poco y ya pareces super punki. En OT actuaba sin instrumentos y también me molaba. Esto será muy diferente a aquella banda, aunque me molaría que la peña hiciera pogos. No sé cómo lo voy a conseguir.

¿Lo que aprendiste en la Academia te ha venido bien para grabar ahora?
Es un hostión súper grande del que puedes aprender mucho. Está súper guapo porque es como un máster.  A mí no me molaba nada que la peña me escuchara cantar y, de repente, un día entré y me estaban escuchando cantar un montón de personas. Te hace enfrentarte a todos tus miedos de una vez y te da un bagaje que flipas. A la hora de ir al estudio lo noto que flipas porque allí grabábamos un disco todas las semanas. Es una puta locura si lo piensas. Ibas todos los domingos a un estudio profesional y grababas un disco. Allí estaba Mamen, que era nuestra vocal couch, y nos decía “a ver, ponle más inclinación”. Eso es muy profesional, tío. Teníamos que reaccionar muy rápido y nos acostumbramos a currar a muchísima velocidad, a aprendernos canciones súper rápido. Coges una velocidad y una profesionalidad muy eficaz. Eso lo he notado mogollón después.

¿Con el concepto de evaluación estabas cómoda?
A mí es que nunca me ha molado que me escuchen cantar para evaluar si desafino o no desafino. A mí lo que me ha molado siempre es hacer mi performance en un bar con todo el mundo borracho. Eso me flipa. Un día estaba súper agobiada y una compañera me dijo “tía, igual este no es el ambiente en el que tú vas a prosperar”. Y quizá tenía razón, pero estoy muy orgullosa de haberlo hecho porque para mí era muy complicado. Estoy muy agradecida por haber tenido la oportunidad de hacerlo. Y cuando se acabe, si se tiene que acabar, haré otra cosa.

En comparación con tus compañeros, entraste a OT siendo «vieja». Tenías 26 años y muchos de ellos acababan de cumplir 18.
Es una experiencia muy loca. Tío, yo con 18 años era muy gilipollas. ¿Cómo lo hacen los que entran con 18 años? Es una puta locura. El momento de salir tiene que ser muy complicado porque tu vida anterior se va a la mierda. Mi vida, en realidad, no ha cambiado tanto: tengo 27 años, tengo mi casa, mi novio, ya he hecho otras cosas… Con 27 años te va menos la vida en ello. ¿Cómo puedes estar haciendo Selectividad y al día siguiente actuar en el Palau Sant Jordi? Es una puta locura si lo piensas. Yo me alegro mucho de haber tenido la vida que he tenido y de haber tenido los errores que me han llevado hasta aquí. Tener 18 años y vivir eso es una locura. No sé cómo lo hacen; tienen todo mi respeto. ¡Natalia tiene 19 años! ¿Cómo tienen esas cabezas? Los niños de hoy son mucho más espabilados.

¿Has visto algo de tu paso por el programa desde que saliste?
Justo esta mañana me he encontrado unos vídeos de la Academia por Instagram y he estado viéndolos. Me hace mucha ilusión que esté todo grabado. Si pienso «¿qué hice el 15 de octubre?», puedo verlo. Es una ida de olla.

¿Al verte entiendes que se hablara de ti como una concursante rupturista o incluso polémica? ¿Te reconoces a ti misma?
Creo que fui demasiado yo misma, podría haberme guardado algunas cosas. Pero es que no me salía hacer eso. Me llevaba súper bien con todo el mundo, estaba súper cómoda en todos los contextos, adoraba a los profes… Y todo eso me llevaba a ser como soy yo. A día de hoy sigo pensando que no fui nada polémica. Cuando salí, me dijeron «buah, has tenido mogollón de polémicas». Y yo no sabía a qué se referían, te lo prometo. Supongo que la televisión es demasiado blanca todo el rato. Un día me tiré un eructo y fue una locura. ¿Las señoritas no se tiran eructos o cuál es el rollo? Yo soy así día a día y conozco a mucha peña que es mucha más polémica que yo.

Y después de ‘Amargo Amor’, ¿qué? ¿Qué vendrá?
Si has escuchado a Merca Bae, sabes cuál es el rollo de sus beats. Una de las que tengo hechas tiene que ver con King África, es lo único que te puedo decir.

¿Pero tienes claro lo que te gustaría ir haciendo?
Me gustaría podértelo decir, pero no hay una planificación muy grande. Yo recibí unos beats y canté encima; ese fue el proceso. De momento, no creo salgan cosas muy diferentes. Ojalá pueda explorar más movidas en un futuro.

¿No te han propuesto hacer un disco? ¿No tienes que hacerlo?
Nadie me ha propuesto hacer un disco y, en realidad, creo que ahora mismo no tiene sentido para mí hacerlo. Otros compañeros míos son claramente artistas más tradicionales de disco, pero yo no he tenido que explicarle a nadie que no lo soy. En algún momento sí me gustaría tenerlo, pero tampoco estoy agobiada al respecto. De momento, tengo algunas canciones preparadas y después espero seguir haciendo más.

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