04/06/2019

“Estamos celebrando todo lo que nos hace únicas, aunque eso signifique hacer que los otros se sientan incómodos”.

Varios días después de que haya finalizado la edición 2019 del Primavera Sound, las sensaciones más repetidas pasan por recordar la conquista imperial de Rosalía, el reggaeton de J Balvin y la actuación descafeinada de Miley Cyrus, que hizo que algunos echáramos de menos a Cardi B. Sin embargo, al mismo tiempo y en un año bautizado certeramente como The New Normal (La nueva normalidad), nadie puede pasar por alto la revolución que tuvo lugar delante de nuestros ojos.

Desde Janelle Monáe hasta Linn da Quebrada, un seguido de artistas queer han tomado un espacio que también les pertenece: los escenarios de uno de los festivales más seguidos de todo el planeta. Más allá de introducir sonidos y de la necesaria paridad en el cartel, el Parc del Fòrum de Barcelona se vio inundado por una marea de diversidad. Lo queer –salirse de lo normal, habitar los márgenes y desafiar la imperante norma heteropatriarcal– ha izado la bandera en el Primavera Sound para quedarse.

Artista queer trans negra, activista y procedente de las favelas de Brasil, Linn da Quebrada inició el miércoles 29 desde Apolo este new normal. “Estoy tratando de entender qué es lo que tanto te molesta de mí”, empezó a entonar mientras una capucha escondía su rostro de la luz. Quebrada dejaba claro desde el principio que íbamos presenciar un disparo escénico contra la falocracia y contra los privilegios del hombre cis blanco heterosexual.

A ritmo de funk bañado con tintes afro, presentó temas como ‘Mulher‘ o ‘Submissa do 7º dia‘ que complementaban a la perfección una actuación cargada de discurso político y de performance reivindicativa. Su micrófono llegó a correrse, después lo utilizó junto a su compañera Jup do Bairro para simular sexo oral mutuo, se arrancó la peluca y levantó las manos al aire cuando sonaron las sirenas de una redada policial. En plena era de Bolsonaro, la voz de Quebrada es disidencia y su música, una arma para resistir.

“Sigamos luchando juntas”

Me llamo Christine and the Queens pero podéis llamarme solamente Chris”. Así se presentó ante Barcelona la intérprete francesa evidenciando porque se identifica como genderqueer y no se ciñe a la distinciones convencionales de género entre hombre y mujer. La artista, que tiene un Glastonbury a sus espaldas y el reconocimiento tanto de la crítica internacional como del público gracias a su álbum Chris (2018), hizo gala de su característico synth-pop de la mano de un show repleto de coreografías teatralizadas y espíritu vintage.

Con una estética descrita como andrógina o agénero, Chris interpretó ‘Titled‘ y ‘Girlfriend‘, sus mayores insignias, y avisó de que quiere volver en un futuro. Su música “se trata de estar fuera de los marcos”, señaló y pasó entonces a destripar a capela ‘Heroes‘ de David Bowie, la estrella británica que difuminó los límites de la expresión de género. Antes de marcharse del Primavera Sound volvió a pisar el escenario. Lo hizo junto a Charli XCX, que tenía enfrente a toda una armada de seguidores LGTBI+, para estrenar su dúo juntas, ‘Gone‘.

Mykki Blanco, 070 Shake, Kate Tempest y Putochinomaricón fueron otros artistas queer que también dejaron grabada su huella en el Fòrum. Sin quitarles mérito alguno, la estadounidense Janelle Monáe llevó su propuesta al máximo nivel en la jornada del viernes. Ninguna persona presente estaba preparada para el rugido de la pantera Monáe: “Vengo de una familia de clase obrera. Toda la vida he honrado a los marginados. Continuaré luchando por las mujeres, por la comunidad negra, por los inmigrantes, por las personas con diversidad funcional y por las personas LGTBI+. Como mujer negra queer, odio lo que Donald Trump está haciendo. Sigamos luchando juntas”. Y el público rugió con ella.

Rodeada de su armada de bailarinas, bisexual lighting, fondos psicodélicos y sentada en un trono, Monáe tocó casi todo su álbum Dirty Computer, en el que llegó a colaborar Prince y nominado a los Grammy. La también actriz, que se define como pansexual, sacó a relucir el discurso cíborg que la acompaña desde sus inicios musicales con su alter ego Cindi Mayweather, un androide futurista y mediador, según ha explicado en varias ocasiones.

Monaé no dudó en llevar a cabo un alegato empoderador a favor de la mujer y de la igualdad. Lo hizo con sus intervenciones dirigidas al público y con temas como ‘Screwed‘ y ‘Electric Lady‘ para culminar con ‘PYNK‘ –pantalones de vagina incluidos–. Monáe lleva anunciando su propósito desde hace tiempo en el tema ‘Django Jane‘ y durante su actuación volvió a remarcarlo: “Dejad que la vagina tenga un monólogo”. A pesar de que hay voces que comparan su estilo con una mezcla entre Prince y Michael Jackson, sobre el escenario no hay simbiosis posible: Janelle Monáe tiene identidad propia.

El feminismo estuvo más presente que nunca

En el lado izquierdo del Fòrum, aquel al que se accede cruzando un estrecho puente, parecía que tenía lugar otro festival. Ahí estaba la sede de la música urbana y de la electrónica; y ese entusiasmo se respiraba en el ambiente. Fue aquí donde SOPHIE, artista y productora trans escocesa, sirvió al público un DJ set electro. Nos quedamos con las ganas de ver cómo interpretaba temas como ‘It’s Ok To Cry‘ o ‘Ponyboy‘, pero a cambio subió al escenario a su compañera Arca, artista, DJ y productora venezolana quien, al igual que SOPHIE, no sigue los cánones del binarismo de género.

Dos horas antes que SOPHIE, Princess Nokia irrumpió en escena con su rap y hip hop. La artista estadounidense de ascendencia puertorriqueña, que se define como queer kid, aprovechó para reivindicar el poder y la igualdad de las mujeres. Desde canciones como ‘Brujas‘, un sample de ‘Formation‘ y palabras como “feminista”, “líder” o “Dios es una mujer negra y su nombre es Beyoncé” escritas a sangre en la pantalla, Princess Nokia decidió ir a más. “Este es el momento más liberador para la mujer y me honra formar parte de él”, expresó para pedir un aplauso a las artistas que la acompañaban en el cartel del Primavera Sound. “El futuro será sin género y no binario”, remató.

La fan base LGTBI+ que reunió Charli XCX el jueves volvió a concentrarse un día después frente a Robyn. La artista y compositora sueca dejó que sus seguidores y seguidoras cantasen por ella el primer estribillo de ‘Dancing On My Own‘ –para muchos y para muchas un himno–, en el que fue uno de los momentos más emocionantes de esta edición. Ver en directo a artistas queer cuestionando las reglas sociales en un espacio como el Primavera Sound adquirió durante estos días un significado mucho más poderoso. Lo anunció Janelle Monáe: “Estamos celebrando todo lo que nos hace únicas, aunque eso signifique hacer que los otros se sientan incómodos”.

Fotos: Sharon López (Christine and the Queens), Pablo Luna Chao (Janelle Monáe), Christian Bertrand (Charli XCX)

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Foto. Sergio Albert (Primavera Sound)   Conciertos. Festivales
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