01/06/2019

Las divas del pop con personalidad arrebataron el mayor protagonismo en la segunda jornada del festival de Barcelona.

La jornada de ayer viernes en el Primavera Sound 2019 fue, sobre todo, una celebración del buen pop. Y para que negarlo, del buen pop en femenino. Así lo demostró en horario diurno la canadiense Carly Rae Jepsen, quien con su flamante Dedicated se confirma como una de las más talentosas cantautoras de canciones cheesy a la par que elegantes. Su repertorio fue juguetón y eufórico, con mucha esencia neo-ochentera y un público entregado que jugó a su favor (¡estaba llenísimo!). El disco sonó fenomenal en todo momento, pero también hubo momentazos de nostalgia como el ultrahit ‘Call Me Maybe‘. Eso sí, nos quedamos con la explosión definitiva que trajo ‘Party For One‘ a golpe de confeti, purpurina y una Carly entregadísima que aprobó con nota.

Sin embargo, la gran merecedora del trono fue Janelle Monáe, quien desbordante de carisma y reminiscencias a su admirado Prince, protagonizó uno de los espectáculos más poderosos de esta edición del festival. Desglosando su sensacional Dirty Computer (2018) con alguna concesión al pasado como la gloriosa ‘Electric Lady‘, hipnotizó en todo momento estuviera o no escoltada por bailarinas, con momentos destacados como ‘PYNK‘, cuando fuimos absorbidos por sus pantalones en forma de vagina, o el sensual hit ‘Make Me Feel‘. La americana tuvo tiempo, además, para dedicar proclamas al amor libre y el colectivo LGTB+, además de para intimar y dejarse fotografiar junto a la acaldesa de Barcelona en funciones, Ada Colau.

El perfecto triunvirato pop lo completó Robyn a altas horas de la madrugada, con esa propuesta tan suya que te permite bailar y llorar al mismo tiempo. La estrella sueca irradió luz de principio a fin, metiéndose en el bolsillo tanto a los más fans como a los que no lo eran tanto acompañada por teclados y percusiones que trasladaron de maravilla su emocional pop electrónico al escenario SEAT. Fundidos en su abrazo, absortos por un recital sobre todo centrado en Honey, su álbum más reciente, llegamos a los hits sin que apenas nos diésemos cuenta: el tramo final con ‘Dancing On My Own‘, ‘Missing U‘, ‘Call Your Girlfriend‘ y ‘With Every Heartbeat‘ tuvo un efecto completamente catártico en la audiencia, siendo especialmente genial cuando dejó sonar el principio del primer tema sin entrar ella en la canción y el público se encargó de ponerle voz al unísono. Qué hartón de llorar. Y de bailar, claro.

 

 

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Foto. Pablo Luna Chao / Jordi A. Sintes /   Conciertos. Festivales. Noticias
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