12/05/2019

Un repaso a la carrera del icono del soul a las puertas de sus inminentes conciertos en Madrid (16 de mayo, Joy Eslava) y Barcelona (17 de mayo, La (2) de Apolo).

Los logros difieren con frecuencia de la idea embrionaria. Jan Mayen es una pequeña isla situada en el mar de Noruega. A principios del siglo pasado, una expedición intentó alcanzar sus costas, pero el barco en el que navegaban era demasiado grande y no les fue posible poner pie en tierra. Decidieron hacer una película a la vuelta en una playa de Islandia simulando la conquista de su destino original. La instantánea que Lee Fields anhelaba no retrataba este siglo, sino a un cantante pujante durante el reinado de Aretha Franklin, Salomon Burke o su idolatrado James Brown. El espacio de los científicos y el tiempo del músico no fueron los que se propusieron en un principio, pero finalmente, cada uno a su manera, han dejado la impronta que buscaban.

La traducción de ‘Wake Up’, una de las mejores canciones de su reciente It Rains Love, es un imperativo que ha tenido que seguir Fields a lo largo de su carrera. Buscó en Nueva York lo que no podía encontrar en el estado de Carolina de Norte. Y allí editó su primer sencillo en 1969 que incluía dos canciones, ‘Bewildered’ y ‘Tell Her Your Love’, la primera de ellas con una marcada aproximación a un ya consagrado Sam Cooke. Por aquel entonces, cuando tuvo un paso efímero de apenas seis meses por Kool & The Gang, no podía imaginar que su meta apenas se avistaba en el horizonte.

Tuvo que pasar una larga colección de siete pulgadas en diferentes sellos y con canciones, como ‘Funky Screw’, adaptadas a las directrices del imperante neón de las discotecas, hasta que consiguiera su primer largo en 1979, un Let’s Talk It Over que autoeditó y que sacaba del maletero de su coche durante las giras para vender y ganar algún dinero. Posteriormente, la ironía hizo que el disco se convirtiera en una pieza de coleccionista. Durante los 80 siguieron saliendo singles en diferentes sellos, pero en la década de la MTV el sonido añejo de Lee Fields encontraba pocos adeptos. Él, mientras, desenmarañaba los discos de Donna Summer en busca del elemento del éxito.

Encontró un refugio en Ace Records, un sello impregnado con el R&B desde mediados del siglo pasado y que había publicado los trabajos de Dr. John. Fueron tres álbumes, en algunos de los cuales la imagen de Lee Fields distaba de lo que siempre quiso parecer y en los que la producción se antojaba excesiva. Tampoco hubo suerte probando en otros sellos, pero su obstinación, al menos, generaba episodios más trascendentes. En 1996, se encontró en una sesión de grabación con una entonces desconocida Sharon Jones, que también sirvió para impulsar Daptone Records, elemento fundamental para devolver todo el esplendor al clasicismo soul en pleno siglo XXI.

Fue allí donde Jones hizo carrera mientras Fields buscaba la forma de consagrarse más allá del circuito más minoritario, donde ya gozaba de consideración. Ambos colaboraron posteriormente en canciones como ‘Stranded in Your Love’ o la revisión del tema de The Spinners ‘I’ll Be Around’ Probablemente el punto de inflexión está en la confluencia con The Expressions y la publicación de My World en 2009. Por aquel entonces se había empapado de tendencias, gracias, por ejemplo, a su asociación con el DJ y productor Martin Solveig que dio estupendos resultados como el disco-soul de ‘Jealousy’, una canción con la que le hubieran dado un portazo en la edad de oro del Apollo neoyorkino.

My World es una renuncia al sonido más clásico de Lee Fields, con alguna pincelada hip-hop y en el que la voz del cantante, más que ensombrecida, está arropada por una banda con una potente presencia y una notable sección de vientos, al igual que ocurriría con la Menahan Street Band y Charles Bradley o los propios Dap-Kings, el triunvirato clave para entender el revival del género. En aquel momento lo consideró “el mejor trabajo que había hecho” y alabó la tarea de producción de Leon Michels y Jeff Silverman porque el disco sonaba “como si se hubiera hecho hace mucho tiempo, pero aun así fresco y novedoso”. Son seguramente las claves con las que daba sentido a toda su trayectoria hasta entonces y con las que, treinta años después de su debut, encontraría el rumbo adecuado.

Durante la última década todo lo que ha salido de la asociación entre Lee Fields y The Expressions ha incrementado su leyenda. Tanto en temas como las monumentales ‘Faithful Man’ (¿qué canción puede definirle mejor?), ‘Wish You Were Here’ o versiones de los Rolling Stones (‘Moonlight Moon’) como en la concepción de discos tan sobresalientes como Emma Jean parece que los altibajos en la carrera de Fields han dejado de existir.

It Rains Love da continuidad a esa actualización del pasado. Ya ha dejado de ser una rareza encontrar un disco durante el año que revitalice con categoría una música imposible de enterrar. Lee Fields y su banda ofrecen una nueva colección de canciones atemporales tan notables como ‘You’re What’s Needed In My Life’ o ‘Blessed With The Best’. Cuando sale a un escenario arreglado con un traje parece que el reloj se hubiera parado en un momento que ni siquiera hemos vivido. Probablemente, su mayor triunfo haya sido trasladarnos a la época en la que soñó con convertirse en un gigante.

Lee Fields & The Expressions actúan el jueves 16 de mayo en la sala Joy Eslava de Madrid y el viernes 17 de mayo de La (2) de Apolo.

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