18/04/2019

Hablamos con el dúo catalán sobre su honesto, autoexigente y casi reivindicativo tercer disco, Balanceo.

Hay discos que, de no haberse publicado, no se echarían en falta en los expositores del FNAC o en las búsquedas de Spotify. Pero hay álbumes que cuando están ahí, en estantes y salas de conciertos o sonando en habitaciones anónimas, adquieren tanta resonancia que da asco pensar en la posibilidad de haberte perdido ese revolcón emocional; ese que solo se consigue cuando las canciones son tan de verdad que tocan con algo que no se sabe muy bien qué es, pero por seguro que está dentro y te hace querer gritar, bailar, llorar o silbarle a la gente que las cosas no están tan jodidas.

Que haya gente buena, honesta y con ganas detrás del nombre raro de una banda no asegura un buen disco, pero si eso se mezcla con talento, entonces puede que salga algo como Balanceo, el álbum más reflexivo, más hi-fi y más trabajado, así como el primero autoeditado, del dúo catalán Cala Vento.

Después de dos álbumes con BCore, en esta ocasión habéis optado por crear vuestro propio sello, que lleva el nombre de Montgrí. ¿Podríais explicarnos qué os ha motivado a dar el paso hacia la autoedición?
JOAN: Básicamente el cambio. Buscar algo distinto a lo que ya veníamos haciendo. Buscamos eso no solo a nivel musical sino con todo lo que nos rodea. Intentamos siempre dar con algo que no hayamos hecho ya. Con BCore estábamos superbién, pero sí que nos apetecía un giro. Dar un pasito para adelante, para atrás o para un lado, pero cambiar. Estuvimos mirando otros sellos, pero al final decidimos crear el nuestro, que también era un plus de motivación y una buena forma de no caer en la rutina.

¿Habrá espacio para más grupos en Montgrí?
ALEIX: Es algo que no habíamos hablado antes de tomar la decisión de crear el sello, sino que nos lo hemos planteado a raíz de que otras bandas, al hacer público que nos autoeditábamos bajo el sello Montgrí, nos escribieran preguntando si íbamos a sacar otras cosas y diciéndonos que les molaría que nos escucháramos su material. Nosotros no tenemos maña de empresarios, pero sí que hemos llegado a la conclusión de que nos gustaría colaborar con otros sellos y poner de nuestra parte para que puedan salir adelante otras bandas. Y si pueden ser bandas locales del Empordà, pues mucho mejor.
JOAN: Con Cala Vento llevamos cuatro años y nos ha ido bien en parte porque el grupo salió aquí en Barcelona, pero antes ya llevábamos un buen tiempo en nuestro pueblo tocando para los colegas. Cuando eres de un pueblo muy pequeño del Empordà es muy difícil salir a tocar fuera. Y ya que nosotros tenemos la posibilidad de conocer bandas de ahí que nos molan, pues sí que nos gustaría poder colaborar con ellos. Eso sería una posibilidad, aunque no se trata de tener el sello para fichar a bandas.

En la última entrevista que os hicimos hace dos años nos decíais que la música os absorbía dinero. ¿Ha cambiado esta situación a día de hoy?
JOAN y ALEX: No (Risas).
JOAN: De hecho, el autoeditarnos nos ha absorbido todavía más dinero. Cuanto tienes tu propio sello asumes todos los gastos, aunque también lo recibes todo tú.
ALEIX: De momento está todo invertido. Pero se supone que si las cosas van tan bien como hasta ahora tendría que empezar a darnos dinero.

Para el lanzamiento de Balanceo habéis apostado por el formato físico y el directo, regalando entradas con la compra del álbum y posponiendo el lanzamiento en plataformas digitales para finales de este mes. ¿Hay alguna estrategia detrás de esto?
JOAN: Sí. Detrás de esto está la intención de que la gente se dé cuenta de que hay que valorar el formato físico y el trabajo que nosotros hacemos no solo dándole el clic al Spotify. Somos súper fans de Spotify. Los dos lo utilizamos, pero también somos fans de comprar discos y creemos que es una manera no tanto de educar, porque no tienes que dar lecciones a nadie, pero sí de promover que la gente le dé mimo al trabajo que hay detrás de un disco.
ALEIX: También está el hecho de que nosotros somos una banda de directo, y esa era la manera de poder juntar los dos temas, el formato físico y el directo, en una misma acción. Y la gente ha respondido muy bien. Nosotros podríamos habernos quedado en casa y que el disco estuviera en las tiendas. Pero nos apetecía que, del mismo modo en que nosotros valoramos mucho que la gente compre un disco nuestro, la gente también lo valorara por su parte.

Sobre eso de que sois una banda de directo: ¿cómo los estáis enfocando? ¿Vais a seguir tocando todo lo que podáis como habéis estado haciendo hasta ahora?
ALEIX: Sí, aunque tal vez vamos a ser un poco más selectivos, para no quemarnos. Antes era un “sí a todo”, pero ahora la banda ha crecido y bueno, queremos tocar en condiciones que sean más óptimas para nuestra salud. Aun así, la semana que viene vamos a conducir 400 km cada día, pero la idea no es que eso sea lo normal. Ahora ya estamos montando la gira de otoño y la idea es que las distancias sean más asumibles.
JOAN: También es algo que surge de forma natural. Antes nos decían de tocar por cero euros y no nos lo pensábamos. Pero hay que pensarlo bien. Ya hemos quemado bastante la furgo…

Habéis hecho referencia a grupos como Weezer o Red Hot Chili Peppers para definir la evolución de vuestro sonido. ¿Qué elementos habéis adoptado de ese tipo de bandas y qué ha cambiado con Balanceo a nivel de producción?
JOAN: Yo creo que siempre ha habido un poco de esas bandas en Cala Vento. Los dos hemos escuchado grupos de esa talla desde adolescentes. No es que ahora hayamos dicho “pues esto ahora va a sonar así”. Pero sí que a nivel de producción queríamos que el disco sonara más grande. No queríamos nada lo-fi, sino que sonara grueso. En seguida le dijimos a Santi García que el sonido tenía que ser un poco “eso” sin perder personalidad. Pero sí, hay algo de esos grupos, pero creo que no más que en los otros discos.
ALEIX: Se trata más bien de un tema de sonido. El cambio que vemos en este disco, desde nuestro punto de vista, es en el sonido. Porque en cuanto a las composiciones, el modo de trabajo ha sido el mismo. Sí que hemos intentado no repetir lo que hemos hecho a nivel de composición, pero las canciones han salido de la manera natural, como siempre. Y claro, el cambio que nosotros hemos inducido está en el tema del sonido. Queríamos sonar más grandes y producir más el disco, en general.
JOAN: Hemos querido ir al estudio un poco a ciegas, sin tener las canciones muy preparadas ni con una idea muy clara de cómo iban a sonar. Sin grabarlas durante tres días en directo. En lugar de eso, estuvimos diez días grabando solo los instrumentales, luego diez días más con las voces.
ALEIX: Tanto en Cala Vento como en Fruto Panorama, la guitarra y la batería suenan exactamente igual desde la canción uno hasta la última. Y en este disco no queríamos eso, sino que hubiera once o doce guitarras distintas. Once o doce baterías distintas.

Entonces os habéis tomado mucho más tiempo para grabar este álbum.
JOAN: Sí, esta era nuestra motivación. Los diez primeros días estuvimos en un estudio residencial en Motril, en Andalucía. Queríamos estar diez días encerrados con Santi y Eric, concentrados en grabar, y no tener inputs de otra cosa. Estar veinticuatro horas focalizados en Cala Vento. Y funcionó muy bien.

¿Creéis que se pierde frescura en un proceso en el que se dan muchas vueltas a las cosas o en este caso ha sido más bien favorecedor?
ALEIX: Creemos que la frescura está más en las composiciones y no tanto en el sonido. En ese sentido, buscábamos hacer canciones más reflexivas, mucho más pensadas, sin repetir lo que ya veníamos haciendo. Después llegó Eric Fuentes y nos dijo que estaba muy guay lo que había salido, pero se veía muy pensado, por lo que nos planteó hacer algunas canciones de esas que están hechas en media hora para que el álbum tuviera esas dos partes: la reflexiva y la espontánea.

Vuestras letras son directas. Parece que haya una idea muy definida sobre la que construís cada canción, pero a la vez, a veces resulta difícil extraerla. ¿Creéis que es así? ¿Consideráis que habéis creado un lenguaje propio para expresaros?
ALEIX: A mí me gustaría pensar que sí. Pero hay veces que mi novia me dice que no se entiende nada de lo que escribo. Y ella me conoce, ¿no? Pero no sé, Joan sí que lo entiende más.
JOAN: A lo mejor te conozco más (Risas).
ALEIX: Tampoco vamos con una idea muy marcada cuando empezamos a componer. Normalmente es más una cuestión de puro azar. Vas lanzando palabras y a la que construyes un par de frases ya ves hacia dónde va la cosa, pero no suele ser algo premeditado.

No creo que seáis de esos grupos que utilizan su música para expresar exclusivamente historias personales. Parece más bien que utilicéis vuestra sensibilidad para conectar con la comunidad, especialmente en Balanceo. ¿Os entregáis a ello cuando componéis?
ALEIX: No, pero a raíz de este disco, una vez lo hemos tenido grabado y lo hemos compartido con otra gente, nos hemos dado cuenta de ese carácter colectivo que tienen estas canciones, que también parten siempre de lo individual. Me gusta que sea así, me reconforta bastante. Porque también está el tema de que los músicos tenemos un ego muy grande y a veces es todo el rato “yo”. Los dos somos bastante modestos en general y supongo que eso ayuda a que no sea tan individualista todo.

¿Qué tipo de gente hace falta en cada plaza?
ALEIX: Gente buena. Gente que tenga la capacidad de pensar en uno mismo, pero también de pensar a la vez con los demás. Gente proactiva, que proponga cambios y maneras distintas de hacer las cosas.

¿Es ‘Bienvenidos a la Tierra’ una crítica al sistema capitalista?
(Risas).
ALEIX: En parte sí. Va de esa sensación que tienes cuando estás haciendo algo que te flipa, que es genial, y al día siguiente te dices “no, esto es una mierda y sirve para lo mismo que todo”. Es más bien una reflexión personal de darse cuenta de que igual hay veces que es mejor no pensar tan lejos. Aunque tendríamos que hacerlo. Al menos tenerlo en cuenta y pensar más en tus movidas y en tu mundillo pequeñito.

¿Cómo os posicionáis respecto a la situación política que estamos viviendo? ¿Habéis buscado que vuestra música lleve una carga política?
ALEIX: No hemos tenido más remedio.
JOAN: No es que nos hayamos propuesto ser reivindicativos, pero Cala Vento siempre ha escrito canciones sobre las cosas que nos rodean y nos preocupan, y nos absorben al final. Esto es algo inevitable…
JOAN: …y no te has enamorado ese año o te ha dejado la novia. Claro, si no te ha pasado algo más gordo (Risas).

¿Creéis que la música puede aportar algo al cambio político y social?
ALEIX: En todas las revoluciones sociales, el arte ha sido muy importante. Ahora que la música es tan accesible para todo el mundo, creo que se ha convertido en una pieza fundamental. Pero igualmente hay mucha gente que no escucha música, o que escucha un tipo de música que solo habla de culos. Entonces, si solo tiene que servir para una minoría, igual no va a ser relevante.

En el tema ‘Remedio Contra la Soledad’ se intuye una crítica a la redes sociales. Si estoy en lo correcto, ¿creéis que se están utilizando como remedio contra la soledad y que con tanta pantalla de por medio nos estamos perdiendo muchas cosas?
ALEIX Y JOAN: Sí, sí.
JOAN: Y lo decimos dos personas que estamos enganchadas al móvil. Es una autocrítica. Va de ese momento en el que te preguntas, “¿en serio estoy aquí todo el día con el móvil?”, y no haces nada para remediarlo porque así estás bien. Es lo que hay: nuevas tecnologías y nuevas generaciones.
ALEIX: A veces estaría bien saber cuánta gente, cuando se queda sola, no recurre el móvil. Lo deja en el bolsillo y hace otras cosas como mirar, o hablar con alguien que tiene al lado y no conoce de nada. ¿Antes cómo lo hacíamos? Te estabas ahí esperando, ¿no?
JOAN: Nosotros utilizamos las redes sociales para comunicarnos con nuestros seres queridos y a nivel promocional. Y si en algún momento las hemos utilizado de otra manera, nos hemos sentido mal. Es crítica social y autocrítica.

Por cierto, ¿escucháis trap o reggaeton?
JOAN: Trap a veces (Risas). Depende de lo que sea trap. Reggaeton sí que no suelo escuchar nunca, más que en la radio si suena algo. Cupido por ejemplo sí que me gusta. Y tengo el vinilo del cocodrilo de C. Tangana. Al principio sí escuchaba bastante a C. Tangana cuando sacó ese EP.
ALEIX: Yo alguna vez escucho trap en catalán porque tengo un amigo que hace eso, pero no, no mucho. Un día escuché a Cardi B y me gustó un tema.

La música urbana lo está petando fuerte entre los jóvenes. Literalmente, está quitando espacio a la música de guitarras en los carteles de los principales festivales. ¿Os veis capaces de conectar con esas nuevas generaciones tan ligadas a estos géneros y estilos?
ALEIX: Yo creo que sí. Siempre digo lo mismo, pero cuando le dieron el Brit Award a Arctic Monkeys por AM, Alex Turner hizo un discurso en el que, de una manera muy poética, vino a decir que el rock nunca muere. Y en ese sentido estoy muy de acuerdo con él. El rock se puede ir, se puede difuminar, puede parecer que se va, pero al final se rompe el techo y se te cae encima. Algo así decía él. Aunque igual ahora no se está muy por la labor… Por ejemplo, hay un adolescente de nuestro pueblo que nos escribió para hacer una entrevista porque estaba haciendo un trabajo sobre grupos locales. Nos decía que en su instituto era casi el único que escucha a Arctic Monkeys, y el tío estaba en la mierda.
JOAN: Yo creo que es una generación que sí se ve muy marcada por la música urbana, y evidentemente esa va a ser la música de su adolescencia, pero también creo que, como todo, son tendencias que vienen y van. No creo que estos jóvenes, dentro de diez años, sigan con la música urbana.

Supongo que habéis sobrepasado todas vuestras expectativas respecto a dónde ibais a llegar con vuestra música. Ahora que tenéis tanto ganado, ¿existe la presión de “no dar un paso atrás” o conseguís relajaros del todo y disfrutar de lo que os está pasando?
JOAN: Sí, de hecho cuando estábamos escogiendo títulos para el disco, uno de los posibles era: “Si esto se termina hoy, ya está bien” (Risas). Con Cala Vento ya hemos hecho todo lo que queríamos hacer. Hemos ido a México, hemos sacado discos, hemos tocado en salas y ha venido mucha gente a vernos. Así que todo lo que venga será bienvenido, y si todo esto se termina hoy ya buscaremos otra cosa.
ALEIX: Ahora estamos en la actitud de cuidar lo que hemos conseguido. De mimarlo y de hacer solo las cosas que realmente nos apetecen y con las que nos sentimos a gusto. Si tuviéramos que hacer algo que no fuera con nosotros, simplemente no lo haríamos, aunque eso significara multiplicar la fama del grupo por quince.
JOAN: Aun así tienes un grupo, tienes un proyecto, un sello, y buscas mimarlo. Al final también hay que vender discos, darle impulso. Pero eso significa simplemente mimarlo.
ALEIX: La ambición existe, pero desde un punto de vista de hacer las cosas bien y ser organizados.
JOAN: Y para el disfrute nuestro, al final. Si todo sale bien, como yo he planeado, para mí eso ya es un éxito. Son pequeñas cosas que haces a nivel personal. Yo creo que Cala Vento salió de forma natural al principio de todo, cuando empezamos a ensayar; ha seguido de forma natural y esperamos que no cambie.

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