13/03/2019

Se mojan en todo, les preocupa su tiempo, visten sus temas como quieren... Lo hacen fácil y bailongo. Así son Novedades Carminha y así se reinventa la música popular en 2019.

Con las calles a medio poner, de una esquina aparecen los cuatro jinetes de moda. De entre las decenas de acentos que se escuchan en la parte baja del Gòtic de Barcelona, sobresale uno: el gallego. Novedades Carminha viven en su mayoría en Madrid, excepto Adrián Díaz Jarri, que ocupa su tiempo en la capital catalana y visita a menudo la estación de Sants para servirse del AVE, pero siguen llevando la verbena de su tierra por bandera. El propio Jarri, acompañado de Carlos Pereiro Carlangas, Xavi G. Pereiro y Anxo Rodríguez, la última incorporación, llega tarde. Todos se disculpan. 

Se consideran una banda de rock and roll. 

Sí, tal vez la peor: ¿Dónde se ha visto a un rockero pidiendo perdón? 

Novedades Carminha son el mejor combo de rock que no hace rock ni va de rockero. Lo suyo es la música popular bastarda, el trabajo para la canción: no encajan en ninguna escena pero están en todas ellas; visten sin ataduras y, por ello, su garage primigenio ha derivado en cumbia, dance o trap; se mojan políticamente; y están llamados a liderar un diálogo entre generaciones. Todo ello se traduce en Ultraligero (Ernie, 2019), un disco más fresco que el ceviche, con colaboraciones de todo pelaje. Dellafuente, claro, pero también Erik Urano, Alba Galocha o Esteban y Manuel. Lo mejor de cada casa.

De estrellitas solo tienen lo de no vigilar demasiado el reloj; en un ratito deben entrar en directo a New Day Rising (Radio Primavera Sound) de Víctor Trapero, afanado colaborador de esta santísima casa que nos concede algunos minutos más para la entrevista. Se agradece, porque hay tela que cortar. Estos cuatro jóvenes que, a punto de alcanzar la treintena, han decidido tratar de ser ‘mejores personas’ con esto de la música, hablan mucho y de todo. Directos y punzantes. En cuanto la grabadora se pone al rojo, se desperezan y están al servicio del discurso. A una, como un equipo donde defiende hasta el delantero.

Decidme la verdad, sin desmerecer… ¿Cuanto más sabéis, menos os complicáis con las canciones?
XAVI G. PEREIRO: Hay una cosa que siempre hemos tenido clara: nos gustan las canciones sencillas por encima de todo. De hecho, me doy cuenta de que canciones nuevas como ‘Obsesionada’ o ‘Disimulando’ o ‘Hay un Sitio Pa Ti’ me resultan más fáciles de tocar que canciones que compusimos hace años como ‘Juventud Infinita’, que tiraban de otro tipo de recursos. Más músculo y cera. Con el tiempo hemos aprendido a ser más sintéticos, a hacer cosas que funcionen bien, que sean sencillas. No hay necesidad de demostrar… Siempre buscamos cosas concretas y efectivas. Siempre hemos tenido claro que menos es más. De hecho, siempre que incorporamos un estilo nuevo, como en el caso de la cumbia, siempre pasamos una etapa larga de digestión. Es mejor hacer un ritmo fácil bien que intentar demostrar mucho con un ritmo complicado y hacerlo mal. 

(Mira al resto, en señal de aprobación. Los párpados todavía pesan y todos acatan con un ligero movimiento de cabeza. Equipo).

¿El disco es tal vez el cúlmen de vuestra transición hacia ser inclusivos?
XAVI: Aprender a subir bailando es guai. Metes un pelín más de baile y el estribillo sube. No hace falta que revientes los platos para que la gente baile. Las combinaciones bajo-batería, o un apoyo de guitarra, te hacen subir… Y no hace falta el músculo del garage o cosas similares. Esta es una enseñanza del directo, del local…
JARRI: Dedicamos mucho más tiempo que antes a producir las canciones, a hacer arreglos nuevos y beber de diferentes laos para que los temas tengan pinceladas de todo. Pero después tratamos de reducirlo todo. Por eso una canción que tiene mucho trabajo parece sencilla. Lo más difícil es hacer algo que te menee y te llegue siendo básicos; a primera vista al menos. La sofisticación es esa, ir a lo más básico.
XAVI: Mejor si me paso toda la canción haciendo la misma línea de batería que llenándola de feels y cambios. Si estoy disciplinado dos minutos y la peña baila, palante. 

De alguna manera, las canciones que perduran son las ultraligeras de veras. ¿Es eso el pop, se vista del género que se vista?
XAVI: El pop es algo que se pega. Ya sea algo urbano, trap, sonidos Caribe…
JARRI: En este disco transitamos diferentes géneros y hay desde reggae hasta cumbia, pero nosotros seguimos siendo una banda de rock and roll y hacemos música popular, música para la gente. Somos una banda de rock and roll que pasa los sonidos por su filtro. Eso es lo que mola de Ultraligero, o lo que tiene sentido. No nos hemos pasado a otro género, pero somos un grupo que puede bucear por muchos sonidos y explicarlos como sabe.
ANXO RODRÍGUEZ: Yo entré en la banda justo después de que grabasen Campeones del Mundo (2016), con una producción que suponía tal vez el cambio más grande para la banda. Pero desde siempre se habla de crudeza y minimalismo. Quizás en este momento estamos más abiertos a canalizar otros géneros, pero tenemos claro que nos gusta lo crudo. No nos vamos a poner de buenas a primeras a hacer arreglos con sección de cuerda. No va de eso: le damos importancia a los básicos. A las estructuras que son digeribles.
XAVI
: Queremos que las cosas funcionen de forma elemental… Complicar por complicar no tiene sentido: si un tema no funciona, no funciona, por más guitarras que le metas… Si un beat no funciona, por bpms que subas, tampoco. Al final es tan sencillo o tan difícil como aprender a hacer canciones. Igual si tienes que demostrar que eres un batería superrápido no te gustará el ritmo de ‘Obsesionada’, porque lo hace cualquiera con tres clases encima. Pero la canción funciona de puta madre con esa mierda.
ANXO: Los cuatro trabajamos para la canción: letra cómoda dentro de los arreglos y ale. Sin tensiones, que el tema no sufra. Los recursos estéticos nunca son prioritarios. 

¿Por ello colabos tan diversas? ¿En esencia se trata de hacer temas, se hagan como se hagan?
CARLOS PEREIRO CARLANGAS: Son sobretodo ganas de hacer canciones, sí. De hacer música. Luego las oportunidades llegan. En el caso de Dellafuente nos juntó Radio 3 en una residencia artística. No nos conocíamos de nada, pero cuando pones las pistolas encima de la mesa del estudio enseguida te das cuenta de que todos jugamos a lo mismo. Aunque cada cual haga los temas a su manera. Con Dellafuente nos llevó 45 minutos la canción. De reloj. Con Erik Urano teníamos relación personal y a mí me mola mucho desde hace bastante. Con él contactamos por Eloy Arribas. Fui a su estudio en Valladolid y nos tomamos unas cervezas y me dijo que le encantaba la banda. Fue supernatural. Vino a Madrid a los dos días y ya traía unas letras hechas. Hubo conexión personal y artística… ¿Cómo vas a decir que no a lo que sale así? Ni dios está en pole position, aquí. Hay un punto de conexión entre todos nosotros que se llama Atlántico. Solo hay que buscarlo.
JARRI: Igual tenemos más relación con Dellafuente que con otros grupos con los que compartimos cartel quince veces al año. Hay una visión compartida, igual por generación, por apertura de miras. Podemos tener más feeling con él que con otra banda guitarra-bajo-batería.

Más allá de los géneros con los que hayáis coqueteado en el disco… ¿Novedades Carminha ha podido salir un poco de la dictadura de lo anglo?
JARRI: Aunque seamos una banda de rock and roll nunca estuvimos sometidos a la dictadura de lo anglo. Cuando empezamos a cantar, en 2008, el español no se utilizaba mucho…

¿Qué buscabais con ello? ¿Que os arrearan?
CARLANGAS: Era una poco el objetivo… (Ríe).

Fuera bromas, un mérito se os puede reconocer: no os habéis anquilosado en ninguna escena.
JARRI: A nivel de escena, nunca nos sentimos demasiado encasillados. Nosotros hacíamos punk con 19 años para calmar la ansiedad y con el tiempo hemos descubierto otros sonidos, por lo que hemos evolucionado hacia otros lados. Luego, estamos en los festivales indie pero tampoco somos una banda indie… Tenemos casi 30 años, nos sentimos igualmente parte de una nueva generación. Vemos los festivales indie copados por bandas que podrían ser las de nuestros hermanos mayores (o las de nuestros padres)… A nivel de escenas, estamos en todas las escenas, porque vamos por libre. En este disco hemos colaborado con gente muy diversa (Dellafuente, Erik Urano, Alba Galocha, Esteban y Manuel), como decíamos. Todos ellos ayudan a explicar la experiencia global que es Novedades Carminha en 2019.
XAVI: Es un coñazo militar. Es un coñazo estar siempre haciendo lo mismo y pensar si todavía sonamos indie o no. Es mejor pensar que puedes hacer lo que quieras y que la gente te diga que le molas aunque un día te toques una cumbia y otro un tema con base disco. Generar ese espacio tan amplio es la hostia. Que te puedan llevar a cualquier lado, quedar con cualquier tipo de persona…

¿Cómo hay que ir por el mundo para encajar en cualquier lado?
JARRI: Hay que sentirse libre de hacer lo que a uno le dé la gana… Sin seguir la tendencia de forma estricta. La música que nos llega y los referentes que usamos son de 2019, pero no hay que seguir la ola de la tendencia porque en ella te puedes ahogar. Hay que sentirse libre, y yo creo que nuestro público espera siempre que le sorprendamos. Y nos encanta esa función de ser un poco prescriptores de nuestro público. Saben que no vamos a publicar la misma canción siempre.
XAVI: Lo hemos hecho de forma bastante natural. Mola no estar en el indie pero a la vez respetarlo. Cuando de repente sale una banda que parece la revelación y va a enseñarle a todo el mundo cómo vender entradas… No es para tanto. Aunque nos riamos de Los Planetas como paradigma de una generación anterior, sabemos lo que hacen guay. Nadie inventa nada. 

Hablando de generaciones… Todos tenéis más o menos 30. Somos de la misma generación, vamos. Me atreveré a decir que nosotros –nuestra generación– tenemos un rol de puente clarísimo entre lo que están haciendo los más jóvenes y también ese indie añejo. ¿Novedades Carminha representa bien la posmodernidad, sin sonar peyorativo? Hay ideas, hay compromisos en la banda. Pero a la vez no se lleva un traje impertérrito como se llevaba antes. Prometo no sacar el titular ‘Novedades Carminha, la banda posmoderna’
(Ríen al unísono).
ANXO: Estoy de acuerdo.
XAVI: Lo veo así, sí…
ANXO: Yo en mi círculo hablo de eso constantemente. Internet cambia las reglas del juego, de la vida. Y a nivel cultural más, de repente tienes abierto un mundo ahí, tío, para descubrir cosas. Nosotros, a la vez, sabemos lo que es la vida sin Internet. Estamos en medio.

Somos nativos digitales torpones. Ni nos ha venido la tecnología como un hostión, ni tampoco tenemos fotos de nuestra vida cada día. Por suerte…
JARRI: Sí, pero lo más importante de todo esto es que ninguna generación es mejor que otra…
XAVI: Eso es. Ni tampoco ningún recurso es mejor que otro. Ni guitarras mejor que teclados, ni teclados mejor que autotune… Todo mola si en 2019 te sirve para expresarte.
JARRI: Entendemos a las generaciones que vienen por detrás y a las anteriores… Como dice Xavi, el autotune es un recurso más, como la distor de una guitarra, y se puede utilizar sin vender tu alma al diablo… Estamos en contacto con lo que está pasando pero nos gusta bucear en lo que ha pasado.
XAVI: Sin molarnos el revival, eh.
CARLANGAS: Entendemos la modernidad como un rechazo a las élites culturales, un aceptar la multiculturalidad como parte de nuestra sociedad y de nuestra forma de vivir. Y estamos llegando a puntos que nos satisfacen como personas. Al final, luchamos por ser buenas personas, tío.
XAVI: Es la pura verdad… (Ríe).
CARLANGAS: Tío, vivimos en barrios en los que suena música latina, música árabe… Y corremos el riesgo –porque somos españoles, blancos, heteros y nunca hemos tenido problemas– de hacernos nuestra paja en el barrio gentrificado de moda y salir en las revistas de tendencias. Y quedarnos ahí. Pero no lo vamos a permitir, no estaríamos a gusto. Hablamos de política de forma implícita, que no explícita, pero de algún modo cuando reivindicamos el baile estamos reivindicando, de fondo, echar suavizante a una sociedad que está en los extremos y que está generando tensiones políticas que nos dividen como pueblo. El baile es una vía de escape a todo. Sin ella, nos vamos a enquistar. Y si nos enquistamos, se acabó todo. Estamos en el centro de Barcelona precisamente… Aquí hay peña que quiere incendiar esto para tener beneficios propios… De alguna forma estamos diciéndoles: ‘Comednos las pelotas…’. Nosotros no tenemos problema con un catalán, ni con un americano, ni con un africano. Los recibimos a todos, de forma honesta. 

Sé que no es la función de una banda del rock and roll. Pero, ¿pensáis en cómo vehicular ese suavizante, ese baile, con algo más colectivo?
CARLANGAS: Nuestra función es, insisto, la de lubricar tensiones. Con ello no queremos decir que no hayan problemas, al contrario. Sino que apostamos por otras vías de escape. 

Lo de apelar al baile lo han hecho muchas escenas. Pero muchas veces el baile se quedó en mero divertimento.
CARLANGAS: El baile es muy bueno. Y por eso Ultraligero y la revisión de las músicas de baile que se hace en el disco es muy importante. Porque el baile se disfruta de forma individual, porque al final bailas tú solo, pero cuando se disfruta en su máximo esplendor es colectivamente. Por eso nos juntamos en discotecas, raves, asociaciones de vecinos…
XAVI: Es la hostia el baile, porque se junta a toda la peña, en uno, pero sin perder la individualidad…

¿Y cómo se traduce esto a nivel industrial? ¿Cómo hacéis para mejorar las condiciones de vida vuestras y de la gente que curra con vosotros?
JARRI: Nosotros hacemos música. No tenemos responsabilidad de ser directores de negocio, ni nada por el estilo. Hacemos canciones para pasarlo bien y para que se bailen. Esa es nuestra función, comunicar algo y llevar al público a un estado de diversión, de gozo, de alegría, de pasarlo bien. Cómo se traspasa a algo industrial… No sé…
XAVI: ¿Te refieres a cómo hemos intentando que Novedades Carminha sea saludable? ¿Que dejemos de palmar pasta? (Ríe).
CARLANGAS: Se refiere a cómo tratamos a nuestra crew

Un poco todo…
CARLANGAS: Dentro del grupo, de puertas para adentro, no existen diferencias entre componentes. Y hablo de diez u once personas que estamos trabajando cada día en esto, cuando salimos de gira, en directo… Los roles están definidos pero cada uno tiene su espacio de poder, aunque hay decisiones donde el grupo debe dar la última palabra. Sea como sea, es muy importante dejar hacer. Aprender a delegar es igual de clave que saber mandar. Cuando la gente se implica, lo hemos aprendido con el tiempo, y ahora vivimos un momento de máxima implicación, hay que estar a la altura, por ejemplo, en los sueldos. Nosotros tenemos una dinámica empresarial y las posibilidades no son infinitas pero intentamos que todo el mundo esté cómodo.
XAVI: Intentamos que venga siempre la misma gente. El conductor, el técnico de sonido… Son los mismos desde hace cinco años. Eso nos gusta.
CARLANGAS: Eso nos da estabilidad, a nosotros y a ellos. Nos genera sensación de comunidad… Hay una muestra clara de ello en una cosa que hemos hecho hace poco…

Sorpréndeme.
CARLANGAS: Nos acabamos de hacer unos chándales largos, unos monos, unas equipaciones… Y vamos todos con ellas. Vamos todos como un equipo de fútbol, iguales. 

¿Al conductor lo obligais?
CARLANGAS: Él también lo lleva, sí. Pero no lo obligamos; esto se fraguó en la furgoneta, claro. A todos nos pareció guay ir vestidos igual, ese sentimiento de ‘vamos a una’. Aquí todo dios se baja al barro.
JARRI: Desde el utillero hasta el delantero centro, todos vestidos igual. Como en los equipos… O como en los colegios pijos (Ríe).
XAVI: Es una imagen supertierna ver a nuestro road manager vestido con el chándal: el tipo mide como cuarenta centímetros más que nosotros. Y el resto siguiéndole en fila india. Como mamá patito y sus patitos.

Novedades Carminha actuarán el próximo 5 de abril en La Riviera de Madrid y posteriormente pasarán por festivales como FICAL, Festival de l’Horta de Turia, WARM UP Estrella de Levante, Mallorca Live, Palencia Sonora, Embassa’t, Vive Nigrán y Ebrovisión. Consigue tus entradas aquí.

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Foto. Pablo Curto   Entrevistas
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