27/02/2019

El soul man post-millennial, candidato a revelación del año, actuará en Barcelona, Madrid y Ourense en junio.

Mal que le pese a Trump, los Estados Unidos que gobierna no son el patio de su casa. Es un condominio: tiene roomies de aquí y de allá. Su nacionalidad vale tanto como la de Omar Velasco, un chavalín de Hobart (Indiana) nacido de padres mexicanos hace 21 años. El papá de Omar no era mucho más mayor cuando dejó Guadalajara, donde permanecer mucho tiempo puede significar tentar a la suerte, para cruzar la frontera que separa Estados Unidos de México en 1979. Durante años, visitó y mandó cartas a la mamá de Omar, que esperaba al otro lado. En 1992, finalmente, pudieron juntarse al norte de Indiana. Abrieron un restaurante de tacos, recibieron la nacionalidad estadounidense y criaron a sus hijos.

Omar era el pequeño de tres hermanos. Creció entre los discos de Los Panchos, Estela Núñez y Pedro Infante que ponía su madre y el amor por The Beatles de su padre. A los 11 años, por Navidad, cayó en sus manos una guitarra eléctrica, pero enseguida se dio cuenta de que no podía hacer gran cosa con ella sin un amplificador: decidió, por aquello de ser práctico, llevarla a una casa de empeños e invertir el dinero en una acústica.

Ahí empezaba, técnicamente, la carrera del chico que ahora, después de cogerle manía a la guitarra tras unos cuantos años tocando en la Iglesia y recuperar las ganas de componer al descubrir a The Internet o Daniel Caesar en Soundcloud, hace música bajo el alias Omar Apollo. Una ocupación bastante diferente a la que sus padres habían imaginado para él: le insistieron para que se matriculara en la Universidad, pero no tardó ni dos semanas en desaparecer de las aulas. El plan que tenía para vivir su particular americano era hacer canciones. En julio de 2017, probó a colgar una de ellas, ‘Ugotme‘, en Spotify y ocurrió algo que ni él mismo se explica a estas alturas: acabó dentro de una playlist oficial de la plataforma de streaming y sus reproducciones se dispararon. Al día siguiente de colgarla, rozaba los 30.000 plays.

Año y medio después, ‘Ugotme‘ acumula más de 11 millones de reproducciones. Ya es, sin duda, uno de los pequeños grandes himnos de eso que ahora llamamos bedroom pop, etiquetita que, curiosamente, comparte con otros descendientes de emigrantes latinoamericanos repartidos por el mundo: ahí están Cuco, Boy Pablo, Katzù Oso, The Marías, Luna Luna o Temporex. Meterlos a todos en el mismo saco parece, sin embargo, una torpeza. La especialidad de Omar Apollo son las baladas souleras construidas con los mínimos elementos. Un riff de guitarra hasta arriba de reverb por aquí, un sencillísimo pulso de batería jazzy por allá. La herencia chicana no asoma más que en alguna ocasión en la que aparca el inglés y se despacha en castellano. Uno y otro idioma le sirven para contar sus historias de desamor: a los 21, uno tiene la sensación de que se acaban hasta las relaciones que nunca han empezado.

Algunas las recopiló a mediados de 2018 en Stereo, un EP de siete cortes en el que, junto a ‘Ugotme‘, brillaba ‘Erase‘, una maravilla que no hubiera desentonado en el Blonde de Frank Ocean. Y eso es mucho decir. Además, ‘Hijo de su madre‘, en la línea de los mejores N.E.R.D., y ‘Lucky‘, de trote casi psicodélico, cambiaban el paso. 2019 ha empezado con novedades para el soul man post-millennial: ha estrenado una ‘Ashamed‘ en la que se arrima al funk y la preciosa ‘Trouble‘, nuevo lamento en falsetto marca de la casa. “¿Por qué corres? ¿Por qué te escapas?”, se pregunta una y otra vez. Omar Apollo va camino de conquistar nuestros corazones mucho antes de remendarse el suyo.

Omar Apollo estará actuando en Barcelona (Sidecar), Madrid (El Sol) y Ourense (Café Pop & Torgal) los días 20, 21 y 22 de junio respectivamente. Las entradas ya están a la venta.

Publicidad
Publicidad