04/02/2019

Crónica de la esperanzadora presentación en directo del segundo disco de la artista catalana.

El concierto de presentación del segundo disco de PAVVLA en su casa, Barcelona, dentro del Festival Mil·lenni, empezó mal. Paula Jornet salió al escenario de El Molino acompañada de Aleix Iglesias y Pau Calero y muy metida en su papel, con rostro serio y esa peluca gris que luce ahora en sus conciertos y fotos de promoción a modo de disfraz. Empezaron a sonar las primeras notas de ‘Intro (u)’, el nocturno corte que abre Secretly Wishing You Catch Me Looking… pero algo falló. La voz de PAVVLA no sonaba por el altavoz (aunque el silencio de la sala permitió que la escucháramos ligeramente a pelo) y los beats de Iglesias también lucían amortiguados. El trío o no se dio cuenta o lo asumió con profesionalidad y no fue hasta que terminó la canción que ella preguntó: “No se oye nada, ¿verdad?”. Pues no, apenas se oía el teclado. Lo hizo con tal naturalidad, también preguntando a su técnico de sonido si tenía que seguir con su micrófono (que casi no tenía batería) o cambiarlo, que parecía hasta preparado. Claramente no era el arranque que PAVVLA quería para su nueva yo del (siempre difícil) segundo disco, esa que toma forma simbólica en la peluca y que se traduce en unas letras más desacomplejadas y alejadas de la nostalgia, más fantasiosas: se rompió la intensidad y la emoción inicial de la nueva puesta en escena, pero también fue la manera de darse cuenta de que esta nueva PAVVLA puede con todo. A cualquier otro artista más o menos debutante (solo tiene 23 años), un arranque así le hubiera lastrado todo el concierto, pero ella lo resolvió con naturalidad, como si estuviera en un ensayo con amigos. “Bienvenidos a mi stand up comedy”, dijo mientras trataban de remediar los problemas técnicos iniciales. “No contéis esto que ha pasado en Instagram, ¿eh? O bueno, sí, haced lo que queráis”.

Hay dos factores que explican esta reacción: primero, los más de 100 conciertos de la gira posterior a su debut, Creatures; segundo, y muy especialmente, el hecho de haber crecido en un escenario. Como muchos ya sabrán, Jornet lleva actuando desde la infancia en televisión y teatro, por lo que esa soltura (que no seguridad, aunque eso es otra historia) la tiene casi innata. Lo difícil en estos casos es sumarle el talento musical más allá de lo meramente interpretativo, más allá de la expresividad (aún algo teatralizada en exceso a veces, aunque cada vez menos). Ese talento es el que se percibe, casi se puede hasta tocar, en Secretly Hoping You Catch Me Looking, un disco breve e íntimo que se va desplegando poco a poco, sin prisas ni excesivas facilidades.

La sensación general es que encima del escenario aún falta ese paso adelante en cuanto a sonoridad que ya exhiben canciones nuevas como ‘The World Stopped The Day You Were Born’, ‘Burnt To Ashes’ o ‘Dance Alone’: en directo, la intimidad instrumental aún pesa más que la ambición. Seguramente sea mucho pedir a estas alturas y la progresión de esta gira ya la lleve hasta ello, pero las posibilidades que abre este nuevo disco son enormes. Primero porque constata a PAVVLA como una autora de melodías envenenadas pero memorables y segundo porque en sus canciones es capaz de capturar la cotidianeidad (buena y mala) de una chica de su edad. La nueva PAVVLA en directo puede rescatar sin problemas canciones anteriores como ‘Guns‘, ‘Planets and Stars‘ o ‘Should’ve Known Better‘, que adquieren una nueva dimensión con este disco, pero donde de verdad se muestra más expresiva es en cortes nuevas como la lánguida y confesional ‘Secretly You Catch Me Looking‘, unas ‘Unbreakable‘ ‘It Could Be‘ y ‘Burnt To Ashes‘ que piden a gritos estallidos sonoros y sintéticos aún mayores a lo James Blake, o ‘Something New‘ como ejemplo de todo lo que puede llegar a dar de sí esta nueva etapa: ya es su hit de despedida, coreable por parte del público, y solo falta que en directo el traje chillwave deje entrar ese ligero ritmo tropical para que la transición sea completa. Quizá en algunos aspectos aún esté en camino, pero más allá de la peluca y el personaje, PAVVLA es definitivamente muy real.

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Foto. Belén R.   Conciertos
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