24/01/2019

La norteamericana Eva Moolchan sigue creciendo en Highway Hypnosis, su tercer disco ya en streaming.

Si pestañeas, te la pierdes. Eso pasa con la música que Eva Moolchan firma como Sneaks, una artista de Washington D.C. que ha hecho de la brevedad y la concisión sus señas de identidad. Su debut, Gymnastics, publicado en 2016, no superaba los 14 minutos, menos de lo que la mayoría tardamos en escoger qué disco escuchar. Sus 10 canciones, miniaturas de un post-punk deliciosamente rudimentario sobre el que Moolchan planea en modo casi spoken-word, puro DIY, podrían funcionar perfectamente, de hecho, como unidad de medida: «he tardado medio Gymnastics en tender la colada», «he vaciado la bandeja de entrada del mail en dos Gymnastics».

La fórmula tuvo continuación en 2017: Sneaks, ya asentada en Merge Records, casa discográfica de Fucked Up o Waxahatchee, publicó It’s a Myth, otra demostración de que un bajo y una caja de ritmos pueden bastar para levantar un disco entero, por mucho que haya quien diga que 18 minutos son más propios de un EP que de un álbum. Sus fugaces canciones, que van desde los 61 segundos de ‘Inside Edition‘ hasta los 2:38 de ‘PBNJ‘, la vincularon con otros nombres de la escena punk de la capital americana como Priests, Flasher o Downtown Boys, aunque la preocupación de Sneaks no parece ser tanto sublevar al oyente como sorprenderlo.

Va camino de lograrlo en su tercer trabajo, Highway Hypnosis, a la venta el próximo 25 de enero. Eso es lo que han venido apuntando sus cuatro adelantos desde finales de 2018, que la confirman como una compositora absolutamente personal que ya se mueve más allá de la etiqueta post-punk. ‘Beliefs‘ es dream pop viciadísimo, ‘The Way It Goes‘ flirtea con el drum&bass, ‘Money Don’t Grow on Trees‘ vendría a ser algo así como r&b deconstruido y ‘Hong Kong to Amsterdam‘ tiene cierto regusto grime. Cuatro interesantes acercamientos a un disco que se extenderá hasta la media hora y que ya puede escucharse antes de su lanzamiento gracias a su estreno en NPR: Sneaks crece en todos los sentidos.

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