24/01/2019

Su empresa madre, Condé Nast, ha anunciado que todas sus cabeceras lo serán.

Parece una inocentada o un titular con doble sentido pero no. El grupo editorial Condé Nast, dueño de cabeceras como The New Yorker, Wired, GQ y Pitchfork, anunció ayer que instaurará un muro de pago (paywall en inglés) en todos sus medios a finales de este mismo año. Eso significa que, si siguen el modelo que ya han aplicado en The New Yorker y Wired, podremos acceder a un número limitado de artículos de forma gratuita al mes (entre 3 y 5, dependiendo del medio) pero el resto solo estarán disponibles si pagamos una suscripción al medio en concreto. La suscripción digital a The New Yorker, por ejemplo, cuesta 12 dólares para seis semanas, aunque ahora está rebajado a la mitad de precio.

De momento esta medida solo afectará a sus cabeceras estadounidenses, que incluye el medio musical Pitchfork desde que Condé Nast lo comprara en 2015. Por ahora se desconoce cómo se adaptará la medida a cada medio, y en el caso de un medio como Pitchfork podría aplicarse solo a contenido especial como críticas, reportajes y/o entrevistas especiales. Son solo conjeturas por ahora, aunque parece claro que, a finales de año, Pitchfork se convertirá en un medio musical digital de pago.

En noticias no relacionadas (o sí…), recientemente el fundador de Pitchfork, Ryan Schreiber, abandonó la cabecera sin ofrecer motivos concretos después de más de 20 años al frente de la misma. Y precisamente esta semana el medio ha sido noticia otra vez por el rifirrafe con James Blake, que no se tomó muy bien que puntuaran su nuevo disco con un 5,8.

 

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