13/12/2018

José González, Temples, Tamino, Delorean, Gruff Rhys, Niño de Elche, Ferran Palau y PAVVLA, entre los secretos del cartel.

Hospital de carabineros y civiles en la guerra civil, el Gran Casino de Barcelona durante más de 25 años y actualmente espacio que alberga multitud de celebraciones, la Finca Mas Solers de Sant Pere de Ribes acogía los pasados 7 y 8 de diciembre uno de los eventos más singulares del circuito festivalero actual. Hablamos del Secret VIDA, el nuevo festival de los organizadores del festival VIDA –cuya última edición en Vilanova i la Geltrú contó con St. Vincent y Los Planetas y, de cara a 2019, ha confirmado ya a nombres como Sharon Van Etten, Beirut y Hot Chip– y que, quizá fruto de la gran relación del festival con su público a lo largo de los años, nació con una idea muy clara: ofrecer un cartel totalmente secreto que nadie llegaría a conocer hasta que los propios artistas subiesen al escenario.

Dos salas de lo más señoriales, un total de 18 artistas programados y todos los abonos agotados. Pese al éxito previo a su celebración, el Secret VIDA 2019 parecía a priori algo arriesgado. Y en cierto modo lo era. Por supuesto, la razón de ser del festival ha sido en todo momento crear interés a través del misterio y lo desconocido, y eso, quiera uno o no, tiene sus desventajas. La primera y más difícil de saciar, su público, cuyas expectativas creadas alrededor del cartel pueden llegar a transformarse en una consecuente decepción según lo ofrecido. Con todo, la primera edición del Secret VIDA supo estar a la altura y en líneas generales convencer con un cartel y propuesta arriesgada. Repasamos algunos de sus momentos más destacados:

Viernes 7 de diciembre

Con Ángel Carmona (periodista de Radio 3) como maestro de ceremonias, la primera jornada del Secret VIDA contó con Jose González como indiscutible cabeza de cartel. El músico sueco de origen argentino, que se valió tan solo de su voz y su guitarra –una paleta sonora aparentemente limitada–, puso el punto de cordura a la noche con su folk pop intimista y de altos vuelos. ‘Teardrop’, ‘Stories We Built, Stories We Tell’ y una sentida versión del clásico de los Beatles ‘Blackbird’ constataron que Jose González es siempre sinónimo de éxito y emoción, y en el Secret VIDA, no fue distinto.

En esa misma línea se movió la propuesta del encargado de inaugurar la jornada del viernes: Tamino. De origen egipcio y libanés y un auténtico desconocido para la gran mayoría de presentes en el Gran Salón Hispano Suizo a primera hora de la tarde. Oscuro e introspectivo a la vez que poderoso y visceral, en ocasiones recordó a figuras como Jeff Buckley o Ben Howard, con una impresionante capacidad vocal y un sonido cristalino que bien quedó reflejado en su sorprendente final de la mano de ‘Habibi’. 

No nos sorprendió encontrarnos en la Salón Grace con el pop metafísico de Ferran Palau junto a su celebrado Blanc y a Joan Pons (El Petit de Cal Eril) a la batería, así como también con la catalana PAVVLA presentando por primera vez en directo su segundo disco de estudio, secretly hoping you catch me looking; ambos artistas muy afines al festival y con dos de los mejores discos nacionales del año. “Esto parece la feria de Santa Llúcia”, dijo en un momento del concierto de Palau una chica del público, y a decir verdad, en ocasiones el constante parloteo del público hizo difícil el disfrute del directo de algunos de los artistas, algo que se incrementó, también, por la no demasiado buena acústica del Salón Grace.

Pese a ser el viernes un día en el que predominaron los sonidos de carácter más bien introspectivo, también hubo cabida para sets más bailables. Mambo Jambo, los londinenses Franc Moody y La Casa Azul, además de los DJ sets de Miqui Puig y Ramón Castells, provocaron bailes y alegría entre un público que en la primera jornada del festival pareció quedarse con ganas de más.

Sábado 8 de diciembre

Ejecución cuidada hasta el más mínimo detalle en el que fue un revival sesentero con Temples, la gran (e inesperada) sorpresa del sábado. Sólida, entre glam y retrofuturista, la banda británica de James Bagshaw presentó en directo su segundo disco de estudio Sun Structures, ofreciendo un set cargado de clásicos del calibre de ‘Shelter Song’, ‘The Golden Throne’, ‘Roman God-Like Man’ y ‘Certainty’. Un viaje al pasado a través de su mordiente neopsicodelia. 

Niño de Elche, una de las figuras más desafiantes y sorprendentes del panorama musical español, dio uno de los conciertos más destacados, si no el más celebrado de todo el festival. Como en su Antología del Cante Flamenco Heterodoxo, su complejo último disco formado por 27 canciones, Francisco Contreras juega en sus directos con los géneros. Desafío y virtuosismo vocal constante, influencias flamencas reinventadas en auténticos enigmas sonoros; los directos de Niño de Elche son siempre todo un desafío del que, una vez dentro, es difícil volver a salir.

Siguiendo el espíritu del VIDA Festival, muchos de los artistas programados en el Secret VIDA fueron jóvenes promesas todavía desconocidas entre el público. En ese pack podríamos incluir a M.I.L.K y Sara Fontán, algunos de los mejores descubrimientos de todo el Secret VIDA que el sábado aportaron mucha más variedad, riesgo y eclecticismo a la palestra sonora del festival, que en su primera edición contó también con el directo de Tversky y el virtuoso y tremendamente inquieto Gruff Rhys, grata sorpresa para todos los seguidores de Super Furry Animals.

El Secret VIDA 2019 puso fin a su primera edición con el concierto de Delorean, quienes ofrecieron uno de sus últimos directos antes de disolverse como banda para luego, entonces sí, poner fin al Secret VIDA, un lugar de reivindicación del factor sorpresa que premió el descubrimiento como parte del contexto y que, en su primera edición, se mostró sólido y libre de prejuicios, ofreciendo una experiencia distinta en un entorno también distinto. ¡Por más ediciones del Secret VIDA!

Galería fotográfica


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Foto. Pablo Luna Chao   Conciertos. Festivales
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