29/11/2018

Crónica de la presentación en Barcelona del directo intenso y cautivador de A Poem Unlimited, uno de los discos del año.

U.S. Girls nunca se ha mostrado neutral. Los ideales de Meg Remy han fluido siempre en cada uno de sus proyectos, algo que ya quedó reflejado en su anterior trabajo Half Free (2015) y que vuelve a pasar en In a Poem Unlimited, un disco protesta alimentado por la actual angustia política y la desigualdad social y resultado de sus siempre frenéticas ideas y de su pop politizado, eternamente bailable.

Marcadamente distinto a su predecesor, para su concierto en La (2) de Apolo del martes Meg Remy llegó, a diferencia de su paso por el Primavera Club 2015 y el Primavera Sound 2016, acompañada de banda formada por siete músicos,  junto a los que las referencias al funk y el disco sonaron todavía más claras e incluso más orgánicas que en el estudio.

Todo es carnoso en su repertorio, y es que si hay algo que no se puede negar de Meg Remy es su intangibilidad. ‘Velvet 4 Sale’ sirve como oscura y ruidosa introducción de la noche, generando una tensión tan espesa como el aire que se respira dentro de la sala, para luego adentrarnos en la vertiente más elegante y envolvente de la artista con ‘Rosebud’. Remy, junto a su corista, se sitúa en el centro del escenario continuamente, de forma inaccesible e incluso férrea. Ambas de negro, orquestan junto a la banda un concierto de continua exageración y efectismo, alternando momentos inmensos con otros algo más íntimos.

La estadounidense afincada en Canadá consigue crear junto a la banda momentos de gran intensidad a lo largo de todo el concierto: una osada ‘L-Over’ se antepone como uno de los momentos más álgidos de toda la noche, con unas ‘Time’ y ‘Sororal Feeling’ que, junto al épico final de la mano de la funky ‘Rage Of Plastics’, encuentran el gigantesco sonido pop que hace sonar todavía más fuerte las ideas tras In a Poem Unlimited. Porque si por algo destacan los directos de U.S. Girls es por ser caóticos, desatados y en ocasiones incluso inquietantes, y el de Barcelona el pasado martes no fue más que una prueba de ello, junto a su constatación como una de las bandas más cautivadoras de este año en directo.

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Foto. Pablo Luna Chao   Conciertos
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