27/03/2018

¿Boyband de internet? ¿Colectivo de hip hop? ¿Batallón posadolescente? Dentro del corpus creativo más impresionante de 2017.

1 – Si uno tiene la buena costumbre de echarle un vistazo a los grandes medios musicales anglosajones se habrá topado en más de una ocasión (y de dos, y de diez) durante el último año con este nombre, BROCKHAMPTON. En mayúsculas, y junto a una foto con una cantidad absurda de gente. Y es que bajo este nombre se presenta uno de los proyectos más excitantes de los últimos años, no sólo en el ámbito del hip hop, sino trascendiendo cualquier tipo de etiqueta. Porque a BROCKHAMPTON pertenecen no cuatro o cinco tipos, sino hasta 14 fulanos, en roles tan diversos como webmaster o diseñador gráfico. Está organizado como un entente entre músicos y no músicos para crear una maquinaria perfecta a nivel visual y comunicativo, un ejército de tipos estajanovistas que siempre se traen algo nuevo entre manos. No es una simple crew: es un batallón.

2 – El nacimiento oficioso del colectivo fue allá por 2009, hace 9 años, en un lugar improbable. No se conocieron ni en un bar ni en un concierto ajeno, sino en un foro de fans de Kanye West, formando un protocolectivo que llevaba el nombre de ALIVESINCEFOREVER. Eran 30, y, como ocurre con todas las ideas surgidas de foros de internet, la mitad se bajaron del barco antes de que se llegasen los discos, las giras y el reconocimiento externo. Me pregunto cómo se sentirán los que perdieron la ocasión de triunfar a nivel mundial en el mundo de la música por dejar de responder en un hilo de un foro. Un drama del siglo XXI. Los miembros restantes viven ahora juntos en Los Ángeles, como una comuna creativa o un piso de estudiantes, según quieran verlo.

3 – Uno de los términos que van asociados a BROCKHAMPTON desde sus primeros pasos es el de boyband. Palabra anatema años ha, el colectivo se ha apropiado de un concepto que englobaba a gente como los Backstreet Boys, Take That o One Direction sin la más mínima vergüenza. Como unos Kaydy Cain cualquiera que chillan «fuck raperos», consiguen, con un pequeño cambio a la hora de autodefinirse, mostrar apertura de miras y ganas de no encasillarse en el mundo del rap. Por eso mismo sus discos son imprevisibles, en las influencias que muestran, en los géneros que tocan y en sus desarrollos. Son un perfecto y organizado caos posadolescente.

4 – Pese a la apariencia de colectivo gestionado horizontalmente y con procesos democráticos en su seno interno los BROCKHAMPTON tienen detrás una clara cara visible. Se trata de Kevin Abstract: hijo adoptivo de la confesionalidad autotuneada del Kanye West de 808’s and Heartbreak y de la fluidez del Frank Ocean de Nostalgia, Ultra. Nacido en Texas en 1996, a los 13 años ya estaba rumiando sus primeros proyectos musicales, aunque fuera con el micro del Rock Band. Fue el más precoz a la hora de grabar un disco en solitario, con MTV1987. En él ya mostraba algunas de las claves del futuro sonido de su boyband: ecleticismo (tan pronto sampleaba a Led Zeppelin como a King Krule), pornografía sentimental y melancolía.

5 – Uno de los más lamentables prejuicios arraigados en la comunidad hip hop ha sido una homofobia agresiva y visible, que ha sido y es dramáticamente obvia en el género. Desde popes como Eminem o Snoop Dogg a recién llegados como Migos, la gran cantidad de rimas con gracietas homófobas es una cruda realidad que el género va, poco a poco, erradicando. Si bien el rol de artistas como Frank Ocean, Mykki Blanco o Azaelia Banks ha sido clave para luchar contra los prejuicios, en BROCKHAMPTON, y más específicamente en las canciones de Kevin Abstract hay un enfoque honesto y confesional acerca de su propia vida sentimental. Es particularmente fascinante ‘Miserable America‘, una canción arrebatadora sobre crecer siendo negro y gay en Estados Unidos.

My boyfriend saved me

My mother’s homophobic

I’m stuck in the closet

I’m so claustrophobic

I just want help if

My best friend’s racist

My mother’s homophobic

I’m stuck in the closet

I’m so claustrophobic

I just wanna know shit

Well we all love Young Thug

6 – Todo cabe en la ensalada BROCKHAMPTON, más allá de la fuerte personalidad de Abstract. Entre sus siete vocalistas cabe también el flow rápido de Matt Champion, que brilla en ‘Sister’, Merlyn Wood haciendo un shoutout a Anthony Fantano en la tremenda ‘Zipper’ o el minimalismo agresivo de ‘Star’, con la violencia contenida de las rimas de Dom McLennon. Los tres discos que lanzaron en 2018, SATURATION I, II y III son testimonio de un colectivo que es capaz de mezclar voces creativas totalmente distintas como si formaran parte de un todo. La química entre los miembros y la ambición quedan patentes en las tres partes, que forman el que tal vez sea el corpus creativo más impresionante de 2017.

7 – La comparación más obvia y más directa que se ganaron desde el momento de su aparición fue, cómo no, la que les emparentaba con lo que fue Odd Future. El ya histórico colectivo que lideraba Tyler, the Creator es la fuente directa de inspiración para el amigo Abstract, que nunca ha negado la importancia que tuvo sobre él poder ver el ascenso y transformación en superestrellas de Tyler, Earl, Syd, Frank y compañía. Igual que ellos, los BROCKHAMPTON dan la impresión de ser un grupo de amigos divirtiéndose, de que todo su proyecto es, en el fondo, un gran juego. Aunque tampoco hay que olvidar que les une lo empresarial, dado que les une también su equipo de management. No hay triunfos casuales.

8 – Uno de los momentos más desconcertantes de toda la producción de BROCKHAMPTON son los skits en español. Roberto es productor, diseñador web y uno de los personajes más misteriosos de la boyband, como prueban las teorías de algunos fans sobre su identidad y su historia a través de la trilogía SATURATION. Su presencia es la enésima prueba de la condición híbrida de BROCKHAMPTON, que, al autodefinirse como «la primera boyband de internet» refuerza una imagen multinacional y multirracial donde todo lo que les une es la idea.

9 – Después de un 2017 en el que han recibido el aplauso crítico y, al mismo tiempo, han conseguido establecer una base de fans jovencísima y apasionada (que, como pasaba con los fans de sus predecesores, los Odd Future, quieren ser como ellos) tienen 2018 como examen de relevancia. Igualar un 2017 en el que sacaron tres elepés va a ser difícil, y de momento no hay pistas acerca de cuál será la continuación de la trilogía SATURATION. Pero lo que sí que hay es la certeza de que en los festivales de verano el público más joven se lanzará al escenario donde toquen, porque han conseguido algo a lo que casi todos los grupos aspiran: convertirse en referentes.

ACTUALIZACIÓN (13/12/18)

10 – BROCKHAMPTON han pasado este 2018 por su prueba de fuego. La “boyband favorita de América”, como ellos no paran derepetir en sus temas, estaba obligada a dar un paso adelante después del derroche creativo que fue la publicación de la trilogía SATURATION en su extremadamente fértil 2017 (uno de los hitos del hip hop reciente, sin lugar a dudas). Pero la energía adolescente ya no es combustible suficiente y la expulsión del grupo de Ameer Vann tras un espantoso caso de abusos sexuales hacían que lo que poco antes parecía un grupo en pleno apogeo se convirtiera en una incógnita: ¿se convertirían BROCKHAMPTON en un fósil, en un divertido souvenir de 2017, o había grupo para largo? Su principal arma desarmante sigue siendo el alejarse del tradicional bragadoccio hiphopero para asumirse desde una posición de fragilidad, de exploración introspectiva sin miedo alguno a exponer intimidades y miserias. Su relato (tan generacional) es el de los hijos putativos del 808 & Heartbreak de Kanye, el de los que entendieron el rap como vehículo de expresión de neurosis, y como tal funciona. Lo hace excepcionalmente a ratos, como en la arrebatadora ‘San Marcos‘, sin lugar a dudas uno de los temas más emotivos del año. El álbum mantiene el fértil ecleticismo de los SATURATION, le añade reposo y reflexión,y le quita algo de candor adolescente. Un disco importante, a su manera.

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