16/03/2018

Con solo 19 años, su cándido pop de dormitorio se ha convertido en un auténtico fenómeno viral.

A la hora de analizar la nueva hornada de talentos musicales, cada vez cuesta más discernir entre el artista y las persona, así como entre el mundo real y el online. A Clairo Cottrill, una joven cantautora de Boston de solo 19 años, lo del Internet se le fue un poco de las manos el año pasado al subir a YouTube un videoclip grabado en menos de 30 minutos para ‘Pretty Girl‘, una deliciosa canción downtempo que coquetea cándidamente con el pop lo-fi y el chillwave. Interesada también en la creación visual y acostumbrada a compartir sus proyectos en dicha plataforma social sin esperar por ello ningún tipo de feedback desmesurado, en un principio no imaginaba que dicho vídeo pudiese llegar a alcanzar las 5.000 reproducciones, aunque hoy supera nada menos que los once millones de plays sin contar los nueve millones de streams que también acumula en Spotify. Casi nada, ¿eh?

De hecho, su hábitat natural era en realidad Soundcloud, donde desde los catorce años ha ido compartiendo temas en los que canta ya sea sobre la guitarra acústica o rudimentarias bases electrónicas. Echando un vistazo rápido a su perfil, encontramos desde producciones propias hasta versiones de The Cure, Fugazi, Sean Nicholas Savage, Ariel Pink, Angel Olsen y, sobre todo, de (Sandy) Alex G. «El día que hice esto, mi cabello estaba grasiento, mi piel estaba mal, no tenía nada que ponerme y no quería salir de la cama«, cuenta en la descripción del vídeo que ha dado la vuelta al mundo, aunque al mismo tiempo asegura que «está bien sentirse así/tener ese tipo de días» y que no hay que ser «la chica perfecta«. Así es Clairo, una millennial más que comparte sus canciones online con total naturalidad y sin casi darse cuenta de que en realidad está creando algo verdaderamente genuino.

Más cautivadora es todavía otra de sus canciones publicadas en 2017, ‘Flaming Hot Cheetos’, la cual compuso, tituló y subió a SoundCloud literalmente después de comerse una bolsa Cheetos, aunque en realidad trata sobre una relación adolescente frustrada con una persona que había idealizado en exceso. Para el mencionado tema, en el que su voz azucarada avanza sobre delicados sintetizadores y una percusión muy sutil, acaba de estrenar un videoclip dirigido por Matthew Dillon Cohen (GoldLink, Lil Yachty, Gus Dapperton), esta vez con algo más de presupuesto y unos invitados muy especiales –además de los bailarines disfrazados precisamente de Cheetos– que también irrumpen con fuerza en la nueva oleada de músicos de dormitorio, como Cuco, Michael Seyer y Cousin Stizz entre otros.

Su primer EP, que contará con la aportación del maestro Danny L Harle de PC Music a la producción y una colaboración con el pujante rapero irlandés Rejjie Snow, llegará esta misma primavera, y según ha avanzado la misma Cottrill abandonará el pop lo-fi para indagar en sonidos mucho más pulidos. Pese a haber teloneado recientemente al mismísimo Tyler, The Creator y a que ahora comparte manager nada menos que con Chance The Rapper, la realidad es que Clairo sigue siendo sobre todo ella misma, una joven más en el seno de una generación en absoluto perdida sino creativa y talentosa a rabiar.

 

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