12/02/2018

El artista australiano Ben Montero, confirmado para el Primavera Sound 2018, lo tiene todo.

No sabría decir por qué es más conocido Montero: si por sus canciones o por sus dibujos. En su página web queda claro: puedes optar por su música o por su arte, las dos partes tienen la misma importancia. Y con razón, porque una vez escuchas el par de discos que ha publicado o haces scroll por su universo como ilustrador, lo imposible es decidirse por una faceta. El australiano (afincado entre Melbourne y Atenas) Ben Montero conjuga amor, nostalgia, inocencia y extrañeza tanto en su música como en sus dibujos. En lo primero, debutó en 2013 con The Loving Gaze, un primer álbum repleto de psicodelia cálida y colorida, que solo podía proceder de Australia. Y precisamente la semana pasada vio la luz su segundo disco, Performer, grabado en el estudio de Mark Ronson en Londres junto a Jay Watson (de Tame Impala, Pond y Gum; cómo no) y el ingeniero de sonido Riccardo Damian. Entre los tres han dado forma a este nuevo abrazo sonoro, más ornamentado y de alma pop que el primero, sin renunciar a los toques glam (‘Vibrations‘, de su último disco, es un claro homenaje a David Bowie) y los ecos de soft rock. Montero fue el telonero de Mac DeMarco (con quien también comparte espectro musical) en su reciente gira europea, y actuará en el Primavera Sound 2018.

En cuanto a las ilustraciones, se abre otro mundo completamente nuevo. Por algo sus dibujos han ilustrado el merchandising de Ariel Pink, Kurt Vile o el propio DeMarco, y la portada de un disco de Pond. En sus dibujos, casi siempre protagonizados por adorable criaturitas, se combina un tono tan crudo como amable, con el surrealista punto psicodélico que también envuelve su música pero una profunda carga emocional. Hay depresión y hay mucha pérdida, sí, pero también hay mucho amor, humor, buena voluntad y calidez humana. La música, y el amor por ella, está muy presente en su universo artístico, pero también lo están los placeres cotidianos que pueden ser quedarse todo el día en la cama, estar en silencio o simplemente observar una puesta de sol. Su filosofía es tan sencilla como su obra: “Necesito dibujar, o me derrumbo“, dice. Afortunados nosotros por poder disfrutarlo. Debajo dejamos una selección de su obra, también a la venta en su página de Big Cartel.

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