13/02/2017

Guerra abierta entre la academia y el músico californiano, que ha respondido a los comentarios de los productores de la gala a través de una airada publicación en Tumblr.

Frank Ocean decidió, voluntariamente, no incribir sus álbumes Blonde y Endless para optar a los Grammy de este año, de modo que como cabía esperar ayer no le vimos en la gala en la que Adele se alzó como principal vencedora. Una decisión que el artista explicó el pasado mes de noviembre en una entrevista para The New York Times, atribuyéndola a su disconformidad con unos sistemas de concesión, nominación y criba que considera «anticuados» y al escaso número de artistas negros que han sido escogidos Álbum del Año a lo largo de la historia de los premios. Su particular «momento Colin Kaepernick«, además, ha sido secundado por otros artistas en lo que algunos ya llaman «el boicot a los Grammy»; a la gala tampoco acudieron Kanye West, quien en un tweet dijo que le gustaría ayudar a Neil Portnow, presidente de la Recording Academy, a que los Grammy vuelvan a ser «culturalmente relevantes«, además de arremeter contra ellos en octubre durante un concierto en California al no nominar estos a Ocean–algo poco comprensible ya que sus trabajos no fueron presentados–, así como tampoco Justin Bieber y Drake, quienes también declinaron la invitación de los organizadores por motivos algo más ambiguos pero no exentos de crítica.

Pero el lío no acaba aquí: la guerra entre Frank Ocean y la academia estadounidense ha seguido generando titulares durante todo el fin de semana después de que los productores de la gala, Ken Ehrlich y David Wild, afirmaran el viernes en Rolling Stone que el motivo por el cual el artista no quiso asistir a la ceremonia está relacionado con la actuación de ‘Forrest Gump‘ que protagonizó en los Grammy 2013. «Frank tenía una visión muy definida de lo que quería hacer y cómo lo quería hacer«, ha expresado Wild en la revista, asegurando que ellos le advirtieron de que «eso no era buena televisión«. «Nosotros no hacemos un programa de radio… tienes que hacer un momento televisivo. Y desde el principio supimos que ese no era uno de esos momentos«, sigue opinando. Ehrlich, por su parte, también ha descrito a Ocean como «rígido«, razón por la cual tuvieron que ejecutar su idea sabiendo que era «defectuosa«. «Intentamos explicárselo a él, intentamos explicárselo a su equipo, intentamos explicárselo al sello. Así que imagino que sus sentimientos sobre los Grammy ahora, de alguna manera, probablemente se remontan a eso. Pero honestamente, no fue nuestra culpa«, concluye.

La respuesta del músico californiano no se ha hecho esperar, y a través una airada publicación en Tumblr en la que, entre otras cosas, critica que Taylor Swift recibiera el premio al Álbum del Año en vez de Kendrick Lamar en la anterior edición de los premios, ha vuelto a arremeter contra la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación, que dicho sea de paso, este año ha vuelto a premiar a una artista blanca –para sorpresa de ella misma– por encima de una artista negra que partía como favorita en la categoría más importante. A continuación podéis leer entero su contundente alegato:

«De acuerdo, Ken (y David). Por mucho que odie haceros famosos o incluso responderos directamente. Todos morimos un día y vosotros ya sois mayores, así que qué más da. Sí, sí, mi actuación en los Grammy de 2017 fue una absoluta mierda. Dificultades técnicas, bla bla. Gracias por recordármelo. Os lo agradezco mucho. A la mierda esa actuación. ¿Pensáis que es por eso que mantengo mi trabajo fuera del proceso de los Grammy de este año? ¿No creéis que habría querido actuar en el show para ‘redimirme’ si realmente me hubiera sentido así? En realidad, realmente quería participar para homenajear a Prince en la gala, pero luego me di cuenta de que mi  mejor tributo al legado de ese hombre es continuar siendo yo mismo ahí fuera y teniendo éxito. Ganar un premio de televisión no me bautiza como exitoso. Me llevó algo de tiempo aprender eso. Compré todos mis másteres (para recuperarlos) el año pasado en el mejor momento de mi carrera, eso es tener éxito. ‘Blonde’ vendió un millón de copias sin sello, eso es tener éxito. Soy joven, negro, talentoso e independiente… Ese es mi tributo. De hecho, he estado sintonizando por un tiempo CBS durante esta época del año para ver quién consigue los máximos honores y… ¿sabéis lo que realmente no es ‘buena televisión’, chicos? Que ‘1989’ fuese disco del año por encima de ‘To Pimp A Butterfly’. Sin duda, uno de los momentos televisivos más ‘defectuosos’ que he visto. Creed en la gente. Creed en quienes prefieren ver actuaciones seleccionadas de vuestro programa en YouTube al día siguiente porque vuestro show les duerme. Usad el antiguo gramófono para escuchar de verdad, hermanos. Soy uno de los mejores en vida. Y si os apetece una discusión sobre las tendencias culturales y el daño nervioso general que sufre el espectáculo que producís, estoy completamente aquí para ello. Que tengáis una buena noche«.

 

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