27/11/2016

Jackson Phillips apunta maneras con sus canciones de dream pop lo-fi y melancólico entre The Drums, DIIV y Real Estate.

Antes de empezar a componer y producir canciones de dream pop y surf rock, el joven Jackson Phillips pasó por varias fases de autodescubrimiento artístico. Durante la adolescencia aprendió a tocar la batería con canciones de Nirvana y Led Zeppelin, y su interés por la música pronto le llevó a matricularse en la Berklee College of Music de Boston, donde su formación se centró en el jazz instrumental. Sin embargo, la búsqueda de un sonido propio hizo que pronto empezara a interesarse por la producción, y por este motivo, al poco tiempo aprendió a tocar el piano a la vez que autogrababa su propia voz encima de los sintetizadores. Con 21 años creó su primera banda, un dúo de synth pop junto con su amigo Kevin Friedman llamado Carousel, pero no fue hasta hace dos años, a raíz de iniciarse de forma autodidacta en la guitarra e influenciado por bandas como Joy Division, New Order y, sobre todo, los Beach Boys de Brian Wilson y el pop más cálido de los sesenta, cuando Phillips empezó a perfilar su nueva (y todo parece indicar que definitiva) identidad musical: Day Wave.

De vuelta a la tranquilidad de su Oakland natal tras una temporada en Nueva York y Los Ángeles, Phillips empezó a trabajar en su proyecto completamente en solitario, en el que él toca, produce y mezcla todas y cada una de las canciones. Aunque una inesperada enfermedad provocada por la reacción a unos antibióticos, que derivó en una neuropatía, le mantuvo en casa largo tiempo, aprovechó tal situación para dedicarse casi exclusivamente a hacer música, lo cual tuvo cierto efecto terapéutico en su recuperación. Así se gestaría su primer EP, Headcase (2015), una excelente primera demostración de su habilidad para la producción lo-fi y melancólica, con un sonido plenamente identificable que sin embargo recuerda al surf rock de The Drums (¡ese falsete y esos coros!), el dream pop y el shoegaze hipnótico de DIIV, Beach Fossils y los primeros Wild Nothing, e incluso a unos Real Estate más densos y menos soleados.

Desde entonces atraviesa un momento fructífero tanto en el estudio como encima de los escenarios, habiendo girado con Albert Hammond Jr. y Blonde Redhead en sus respectivos tours, además de haber sido incluido en carteles de festivales como SXSW, Governors Ball y Lollapalooza, entre muchos otros. A su EP de debut le seguió el siete pulgadas Come Home Now / You Are Who You Are publicado en diciembre del año pasado, así como un segundo EP que lleva por nombre Hard to Read (y que es una auténtica maravilla) en marzo de este 2016. Canciones como ‘Gone’, su single principal, o la preciosa ‘Stuck’, no pretenden dar con una fórmula pulida y perfecta en cuanto a producción, pero en cambio encuentran un atractivo equilibrio entre sensaciones de tristeza, escapismo y confort a través de guitarras tintineantes, sintetizadores neblinosos y el infalible gancho melódico que Phillips ha encontrado sin problemas en el resto de sus muestras hasta la fecha. Tras firmar con Harvest Records y producir el primer EP de la joven Hazel English, su delicioso nuevo single ‘Wasting Time’ publicado este noviembre abre la puerta a un primer trabajo largo que podría ser anunciado en cualquier momento. Aunque lo digan sus letras, Day Wave no pierde el tiempo y todo apunta a que 2017 será su año.

Headcase:

Hard to Read:

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