28/10/2016

No volveremos a ser tan jóvenes como esta semana. Y todo esto no volverá a pasar.

Hay motivos para pensar que esta, y no otra, ha sido La Semana. Con mayúsculas. Salvo para Dan Snaith aka Caribou, enfurruñado desde que ha conocido que entre sus más recientes fans tiene uno no muy bienvenido: Rush Limbaugh, locutor-estrella de la radio estadounidense, analista político y, he aquí la clave del asunto, conservador confeso y bandera habitual del Partido Republicano. Limbaugh, en un acto de lucidez, ha declarado su amor a los cuatro vientos por la enorme ‘Can’t Do Without You‘ («esta es mi nueva canción favorita de todos los tiempos ahora mismo», ha dicho). Caribou, que ha pedido al locutor que elija entre dejar de usar su canción en sus programas o dejar de ser un fanático, debe aceptar lo inevitable: semejante barbaridad de canción, hecha para perdurar, ya no le pertenece solo a él. Es un poquito de todo el mundo, Limbaugh incluido.

Pista de baile, campo de batalla

Es ambas cosas a la vez el estupendo nuevo disco de The Radio Dept., Running Out of Love, publicado esta semana. Más contundentes, musculosos y sintéticos que nunca en lo musical, los suecos derriban, al menos, un par de mitos con su primer álbum en seis años: que en Escandinavia todo es de color de rosa (el gobierno de su país es una de las principales dianas) y que la canción protesta no se puede bailar. Ese martillo pilón que es ‘Swedish Guns‘, ‘We Got Game‘ o ‘Teach Me to Forget‘, con su contenido pulso trance, son combustible para todos aquellos que, ya anestesiados, ven pasar un telediario tras otro sin inmutarse.

Primavera Sound se mueve

Muchos contactos de tu Facebook han cambiado su foto de perfil durante los últimos siete días. Pero ninguna, ni siquiera la de ese antiguo ligue tuyo rodeado de niños mulatos en su voluntariado en Haití, se ha ganado un like tan sincero como la posteada por Primavera Sound. Nervios, excitación: apenas unas horas después de la clausura del Primavera Club 2016, el festival comenzaba a desvelar la imagen de su próxima edición, en un movimiento que, quién sabe, podría traer novedades más pronto que tarde. Recordemos que fue a principios de noviembre (de 2013 y 2014 respectivamente) cuando aparecieron en las calles de Barcelona aquellas lonas gigantes con los nombres de Arcade Fire y The Strokes sobreimpresionados. Si se repite el timing, muchas cartas a los Reyes Magos empezarán a escribirse con varias semanas de antelación.

Sobrevivir a la peor portada del año

Aunque Instagram diga lo contrario, los cachorritos no son siempre sinónimo de éxito. D.R.A.M., que iba para one hit wonder por culpa de su infecciosa ‘CHA CHA‘, ha colocado uno en la portada de su primer LP, Big Baby D.R.A.M., y el resultado es francamente horrible. Quizás, aunque el pobre animal no tenga culpa, estemos hablando de la peor portada del año. Pero tras ella se esconde, curiosamente, una de las mejores cosas que han podido escucharse durante esta semana (y muchas de las que vendrán). Un disco guasón y colorido que eleva a D.R.A.M. a la categoría de, como mínimo, five hit wonder: el cuarteto compuesto por ‘WiFi‘ (precioso alegato en favor del amor sin pantallas de por medio con Erykah Badu como invitada), ‘Cash Machine‘, la arrolladora ‘Broccoli‘ y ‘Cute‘ termina justificando cualquier cubierta. Incluso esta.

Amor de verdad por Drake

30 años, nada menos, cumplía Drake el pasado lunes. El canadiense, recientemente declarado «artista más escuchado de la historia de Spotify», aprovechaba para darle la vuelta a la tradición y ser él el que regala algo: un puñado de canciones, estrenadas en su programa de radio en Beats 1, que formarán parte de una especie de playlist con nueva música que se estrenará en diciembre. Entre todas ellas brilla especialmente ‘Fake Love‘, pegadiza hasta decir basta. Otro medio tiempo marca de la casa, primo hermano de ‘Hotline Bling‘ (podrían intercambiarse sus percusiones metálicas y alguno no se daría cuenta), en el que Drizzy carga contra los que se arriman a él por su fama. «I can tell love is fake, I don’t trust a word you say», suelta en un momento dado. No habla por nosotros: nuestro amor por él es verdadero.

The Shins resucitan por Halloween

Habrá quien aproveche el titular para asegurar que, efectivamente, tras cuatro discos repartidos en dos décadas, The Shins ya son poco más que un muerto viviente. Y quizás haya parte de verdad. Pero ojo, un respeto: hablamos de los autores de obras cumbre de lo protoindie como Oh, Inverted World o Chutes Too Narrow. Poca broma. En cualquiera de esos dos trabajos podría haber entrado sin desentonar el single que estrenan ahora a propósito de Halloween (con apropiado vídeo incorporado). Eso, que no es poco, es uno de los mejores piropos que se le puede echar a esta ‘Dead Alive‘ que aleja a James Mercer & co. de la pomposidad de Port of Morrow, su último álbum. Buenas noticias. En 2017, al parecer, más.

La canción de la semana

Para una australiana residente en California como la debutante Hazel English parece casi obligatorio firmar canciones soleadas. No tiene que tratarse necesariamente de canciones eufóricas hechas para escuchar en pleno verano, sino de pequeñas cápsulas nostálgicas a las que recurrir fuera de temporada, cuando los días cada vez se acortan más y más. Caso de una frágil ‘Make It Better‘ con pinta de vieja postal con atardecer playero de fondo. Tres minutitos incluidos en el primer EP de English que son un parque de atracciones para fans de Eleanor Fridberger o Best Coast. ‘Make It Better‘ tiene dos días de vida, pero ya sabe a clásico.

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