19/04/2016

Vampire Weekend, Killer Mike, Justin Vernon, Grimes y Michael Stipe, entre los muchos artistas que han apoyado públicamente al precandidato demócrata.

Desde el pasado mes de febrero, los precandidatos a las elecciones presidenciales en Estados Unidos de 2016 viven una intensa pugna que hoy escenifica uno de sus momentos más decisivos en la ciudad de Nueva York, enclave tradicionalmente demócrata del que la exprimera dama Hillary Clinton, quien fuera secretaria de Estado de la administración Obama y favorita en todos los sondeos, ya fue senadora entre los años 2001 y 2009. Pero mientras Donald Trump parece imponerse sin un competidor claro entre las filas de la bancada republicana, la cosa podría estar más reñida para Clinton, ya que el socialista Bernie Sanders, veterano en la política pero ciertamente más outsider, le pisa los talones tras haberse impuesto en siete de las últimas ocho primarias del Partido Demócrata. ¿Ha jugado algún papel la música en su creciente popularidad? Desde luego ha sido un elemento presente a lo largo de toda su campaña, y ya antes de la contienda, más de 70 músicos entre los que destacan Thurston Moore (Sonic Youth), Jeff Tweedy (Wilco), Red Hot Chili Peppers, Phish y Low Barlow (Dinosaur Jr.) le brindaron su apoyo a través de un manifiesto público.

«Creo que hay algo muy cool en Bernie postulándose como demócrata; un hombre que durante mucho tiempo fue el único independiente en la Casa Blanca, el único independiente en el Senado, un hombre que viene de una estructura externa y trae esta novedad al Partido Demócrata. Ofrece algo mucho más emocionante que alguien que simplemente viene de dentro», explicaba Ezra Koenig de Vampire Weekend en NME tras mostrarle su apoyo –junto con David Longstreth de Dirty Projectors y Foster the People– en un concierto celebrado con motivo del inicio de los caucus de Iowa, que dieron el pistoletazo de salida a las primarias estadounidenses. Desde entonces, le hemos visto arropar a Sanders en numerosos actos de campaña, siendo el último el celebrado en el Washington Square Park de Manhattan el pasado jueves. Ayer mismo, horas antes del inicio de las primarias de Nueva York, Koenig arremetía contra el sistema y los plazos de votación en dicha circunscripción, calificándolos literalmente en Twitter de «mierda» y «basura».

En febrero también pudimos ver cómo el rapero Killer Mike aupaba al precandidato en un acto de campaña en Carolina del Sur, donde cargó duramente contra Clinton por acallar a una manifestante en un mitin con mucha menos deportividad que la que tuvo Sanders en una situación similar, soltando perlas como que «Bernie es el único candidato para los votantes negros«, una posición que ya había defendido en infinidad de medios de comunicación. El senador de Vermont le devolvió el favor en el Coachella 2016, celebrado el pasado fin de semana, cuando presentó la actuación de su dúo junto a El-P, Run The Jewels, con un vídeo pregrabado en el que le expresaba su amistad y admiración. No fue la única aparición de Sanders ese día en las pantallas del festival estadounidense: mientras Grimes cantaba ‘Oblivion‘ en su concierto, una ilustración con el rostro del candidato junto al eslogan «Together» sirvió como visual a lo largo de toda la canción, confirmando que la canadiense Claire Boucher also feels the Bern.

En otro acto de campaña, Justin Vernon de Bon Iver se encargó de presentar al demócrata antes de su discurso en su Eau Claire (Wisconsin) natal: «Siento que, para algunos de los candidatos, la naturaleza personal y política de esta oportunidad ha eclipsado su obligación con las personas y algunos han perdido de vista la idea de que toda persona ha sido creada igual. Que toda persona tiene derecho a tener su vida protegida por la integridad de la justicia, sus libertades celebradas y su búsqueda de la felicidad completamente permitida. Creo que el senador Sanders no lo ve como una oportunidad personal, sino como una carga que solo él tiene el valor y la habilidad para cumplir (…) Hay que liberar nuestra hermosa constitución de cualquier estrangulamiento financiero corporativo. Para liberar a nuestros legisladores y que estos puedan utilizar sus cerebros y sus corazones, no sus bolsillos, como guías. Así sabremos que nuestro país está aquí para las personas, y no solo para los adinerados».

Una introducción parecida le dedicó Michael Stipe (R.E.M.) en un acto en Coney Island hace unos días, alabando el compromiso de Sanders con la justicia racial y la igualdad económica. «Durante años viajando por los Estados Unidos y fuera de América con mi banda, he descubierto en mi interior un aprecio subyacente pero potente por la justicia y la decencia común. Quiero líderes que se representen a ellos mismos con honestidad y rectitud, y que compartan el mismo aprecio por la justicia». Stipe también remarcó que Sanders es «un hombre con una postura inalterable respecto a temas importantes como los derechos LGBTP y la justicia medioambiental», además de grabar un vídeo junto con otros artistas como Miley Cyrus, Amanda Palmer y Harry Belafonte expresando su apoyo al precandidato. En 2015, el frontman de R.E.M. también expresó su repulsa por la utilización no autorizada de su canción ‘It’s the End of the World as We Know It (And I Feel Fine)’ (1987) durante la campaña del republicano Donald Trump.

Grizzly Bear, banda que se reactivó la semana pasada manifestando su apoyo a Sanders («Listos para publicar un nuevo álbum, ojalá bajo un nuevo gobierno», anunciaban en Twitter), actuaron ayer ante unas 28.000 personas en su mitin de Brooklyn, y su frontman, Ed Droste, incluso ha trazado ciertos paralelismos entre la política y la industria musical: «La gente con dinero consigue decidir quién suena en la radio. Ninguno de nosotros se siente protegido ante las gigantescas compañías corporativas». Esta podría ser otra explicación para entender por qué tantos artistas indie respaldan la candidatura del socialista. Bandas como The ThermalsBest Coast y, hoy mismo, TV on the Radio, también han puesto sus instrumentos al servicio de Bernie Sanders con actuaciones en los distintos estados en los que se han celebrado las primarias, acercando su discurso nítidamente revolucionario pero cercano a las audiencias más jóvenes.

Pero no vamos a engañar a nadie: no todos los músicos están con Sanders. Hillary Clinton cuenta con el apoyo de la mayoría de artistas asentados en la industria mainstream norteamericana: Beyoncé, Katy Perry, Pharrell Williams, Christina Aguilera, Jon Bon Jovi, Mariah Carey, Cher, Kelly Clarkson, Ellie Goulding, Elton John, Lady Gaga o Jennifer Lopez son solo algunos de los nombres que avalan a la exsecretaria de Estado. El respaldo a Donald Trump, sin embargo, es mucho más tímido en el mundo de la música, con solo algún que otro «apoyo» como el de Azealia Banks, a quien no nos deberíamos tomar demasiado en serio: «El hecho de que Hillary Clinton y Bernie Sanders digan cosas bonitas sobre las minorías no significa que realmente lo sientan… Solo confío en que este país siga estando igual: lleno de mierda. En conclusión, creo que Donald Trump es malvado como América, y para mantenerse igual América le necesita«. [Posteriormente a la publicación de este artículo, el rapero Kanye West también ha optado por apoyar a públicamente a Donald Trump]

Otro episodio hilarante que nos ha brindado la política norteamericana fue cuando Trump anunció que se postulaba a la Presidencia de los Estados Unidos con la canción ‘Rockin’ in the Free World’ (1989) de Neil Young de fondo. En un comunicado, Young tuvo que explicar que el uso de su canción no fue autorizado para la campaña de Trump, ya que «Neil Young, ciudadano canadiense, apoya a Bernie Sanders para la Presidencia de los Estados Unidos de América». Por su parte, Sanders realizó un spot publicitario antes de que arrancaran las primarias con la canción ‘America(1968), el himno hippie de Simon and Garfunkel, y aunque un representante del dúo aseguró en un principio que esto no tenía ninguna significación política en cuanto a un respaldo al precandidato, Art Garfunkel comentó a la CNN lo siguiente: «Es el momento en el que te preguntas, ¿soy de Bernie? Sí, lo soy».

Un último ejemplo de cómo la música ha sido utilizada de forma brillante pero honesta por el equipo de campaña del senador de Vermont lo encontramos en la canción utilizada tras perder Sanders el primer caucus de Iowa frente a Clinton. «Cuando millones de personas se juntan, incluyendo aquellas que han renunciado a los procesos políticos, que están consternadas y frustradas por lo que sucede en Washington, y la gente joven, la clase trabajadora y las personas mayores se levantan y dicen alto y claro ‘¡ya basta!’, entonces el gobierno de nuestro gran país pertenece a todos nosotros; no solo a un puñado de multimillonarios. Cuando esto suceda, vamos a transformar este país«, finalizaba Sanders tras esa primera derrota, a la vez que las primeras notas de ‘Starman’ de David Bowie se alzaban entre la multitud allí congregada. El uso de la música, a diferencia de los sentimientos que esta evoca en las campañas de otros candidatos con los que Sanders compite –el orgullo nacional, la supremacía económica o el tan manido American Dream–, es aquí sincero y apropiado. ¿Tendrá algo que ver con que él mismo lanzara un disco de folk recitado en 1987? ¿Estará también el Duque Blanco, desde allí arriba, feeling the Bern?

 

 

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