26/02/2016

Antony arremete contra la transfobia, el gobierno de los Estados Unidos, el sistema capitalista y los artistas de "baladas manufacturadas".

A mediados de enero conocíamos la curiosa nominación de Antony Hegarty, rebautizada como ANOHNI en su nuevo proyecto, a un Oscar como Mejor Canción Original por su canción con J. Ralph‘Manta Ray’ –incluida en el documental Racing Extinction–. Si en ese momento ya confesaba al portal Pitchfork no haber sido invitada a la gala anual, hace muy pocos días se confirmaba su no inclusión en la ceremonia, aduciendo restricciones de tiempo, en la que si actuarán otros nominados en su misma categoría como Lady Gaga, Sam Smith y The Weeknd, así como también Dave Grohl, que no ha recibido nominación alguna.

En una carta abierta en su perfil de Facebook escrita tras un período de intensa ansiedad, Antony ha argumentado con extrema lucidez su decisión final de no asistir a la popular entrega de premios. En ella arremete con dureza contra la transfobia inherente en las sociedades capitalistas, especialmente en los Esados Unidos, reivindicando otras luchas colectivas como el feminismo y el ecologismo que defiende en canciones como ‘4 Degrees’ o la misma ‘Manta Ray’. Además, también ha criticado la lógica comerical imperante en la industria musical y del entretenimiento. Lean los párrafos más interesantes:

«Quiero hablar claro. Sé que no he sido excluida de las actuaciones directamente por mi condición transgénero. No se me ha invitado porque soy relativamente desconocida en los Estados Unidos, canto una canción sobre el ecocidio, y esto podría no vender espacios publicitarios.

(…) Como sucede con el calentamiento global, no se trata de un ocurrencia aislada sino de una serie de sucesos producidos durante años para crear un sistema que ha tratado de socavarme, en un primer momemto como niño femenino, y más tarde como mujer andrógina. Existe un sistema de opresión social y menores oportunidades para las personas trans que ha sido usado por el capitalismo en los Estados Unidos para aplastar nuestros sueños y nuestro espíritu colectivo.

(…) He ocupado espacio por el feminismo, la conciencia ecológica y la defensa trans durante dos décadas. Me ha sido proporcionada una plataforma para participar de la conversación cultural. Mis ganancias alrededor de todo el mundo las he traído de vuelta a Nueva York y he pagado siempre mis impuestos. Este dinero ha sido gastado por el gobierno de los Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, los drones bomba, la vigilancia, la pena de muerte, prisiones para los denunciantes, subsidios corporativos y rescates bancarios.

(…) Así que he decidido no asistir a los premios de la Academia en este año de elecciones. No seré apaciguada en la sumisión con unas cuantas baladas manufacturadas y autocomplacientes. (…) No hay que olvidar que muchas veces estas celebridades son trofeos de corporaciones billonarias cuya única intención es manipularte dando tu consentimiento y sacando tanto dinero como puedan de ti. Han sido pagadas para hacer un poco de claqué para entretenerte mientras Roma arde. Están siendo los últimos días de una gran falsificación americana patrocinada por Exxon Mobile, Walmart, Amazon, Google y Philip Morris. América, un país que ya no está contenido por fronteras físicas, sólo aspira a más poder y control. Quiero maximizar mi utilidad y defender la conservación de la biodiversidad y la búsqueda de la decencia humana dentro de mi esfera de influencia«.

Léanla entera aquí.

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