22/01/2016

El neerlandés responde a nuestras preguntas justo antes de iniciar su gira española, ya en marcha.

No hay muchos artistas de marcada proyección internacional que programen extensas giras en nuestro país y lo visiten con frecuencia, pero parece que Jacco Gardner le ha cogido el gusto. Si en mayo de 2015 presentó el directo de su segundo álbum Hypnophobia hasta en cinco ciudades españolas, desde ayer y durante los próximos 12 días tiene previsto recorrerse nuestro territorio de la mano de la promotora Houston Party con un total de nueve paradas: Huesca (21 de enero, Centro Cultural Matadero), A Coruña (22 Mardi Gras), Vigo (24, Sala Radar Estudios), Madrid (26, El Sol), Sevilla (27, Sala X), Granada (28, Teatro Caja Granada), Alicante (29, Stereo), Zaragoza (30, La Casa del Loco) y Barcelona (1 de febrero, Marula Café). El ex Skywalker, que obtuvo ya notable visibilidad desde la publicación de su primer trabajo Cabinet of Curiosities (2013), vuelve ahora con la puesta en escena de la banda mucho más rodada y nuevas incorporaciones en el repertorio. Aunque sigue abstraído en su personal universo de luces y sombras, conjugando de forma intuitiva los sonidos de otras décadas, este alquimista y artesano de la canción pop psicodélica nos ha concedido un poco de su tiempo antes de embarcarse a las Españas.

Entre otras cuestiones, aprovechamos para preguntarle por las novedades de esta segunda visita, sus preferencias a la hora de producir, sus fuentes de inspiración extramusicales y los proyectos más inmediatos que tiene en mente, sobre los cuales hemos conseguido rascarle alguna pista.

Presentaste por primera vez Hypnophobia en España el año pasado. ¿Podemos esperar algo nuevo? ¿Cómo ha cambiado la banda estos meses?
JACCO GARDNER:
Al haber tocado más, todos hemos mejorado mucho encima del escenario. Pero además de esto, esta vez incorporaremos visuales y canciones del álbum que nunca hemos tocado en España.

¿Qué sensaciones habéis recibido hasta ahora por parte del público de nuestro país?
Cada rincón de España es distinto pero en general la respuesta siempre ha sido muy calurosa.

Produces de una forma individual y solitaria, pero en directo siempre vas acompañado por la banda al completo.  ¿Ha sido difícil encontrar a las personas adecuadas para trasladar el sonido del álbum a los escenarios?
Todo el proceso ha sido muy natural, incluso en sus dificultades. Me siento muy afortunado por haber encontrado a estos chicos [en referencia a los cuatro músicos que le han acompañado durante toda la gira: Ben Rider (guitarra eléctrica), Frank Maston (teclados), Jasper Verhulst (bajo) y Nic Niggeburgge (batería)], ya que en los Países Bajos no hay demasiadas personas que se encuentren en mi misma tesitura musical. Definitivamente estoy muy satisfecho con el resultado.

Eres un artista obsesionado con el sonido orgánico, detallista y casero. ¿Cuán importante ha sido tu Shadow Shoppe Studio a lo largo de estos años?
Mi estudio siempre ha sido mi casa, y en ese sentido ha sido tan importante como lo puede ser un hogar. Me siento muy a gusto experimentando allí, lo cual no tiene precio a la hora de desarrollar nuevas e interesantes ideas.

¿Cómo llevas la transición entre el sonido analógico y el uso de tecnología digital? ¿Te sientes cómodo con ambas técnicas?
Me gustan ambas por distintas razones. El control de precisión, la grabación de datos automatizados y esta serie de cosas son elementos muy valiosos en mi proceso de creación. Pero en este momento se puede decir que me estoy moviendo más hacia el medio analógico, descubriendo las posibilidades de grabar directamente en cintas, algo que sin duda tiene sus ventajas debido al procesamiento de éstas.

Cuando compones y produces tus canciones, incorporas muchas referencias de otras épocas. ¿Te preocupa ser catalogado como un revisionista?
No. Cuando trabajo estoy tan absorto en mi propio mundo que no pienso en estas cosas. La inspiración siempre viene de otras personas, a menudo del pasado. La manera en la que combinamos sonidos y asociaciones en nuestras cabezas es, por suerte, un proceso de alquimia tan misterioso que aún no lo entendemos completamente. Debido a esta inevitable falta de comprensión, resulta fácil confiar simplemente en la intuición, y el resultado se siente siempre único.

Syd Barrett es o ha sido tu influencia más importante, ¿pero qué otras referencias tomas en tu último álbum? ¿Alguna del presente?
El pasado siempre perfila el futuro y el presente, y el presente está siempre en movimiento. Por lo general no experimento la música de forma muy distinta en función de si es contemporánea o antigua; toda la música impacta en mí de la misma manera. Syd Barrett marcó el principio de todo a mis quince años. Ahora tengo 27 y he descubierto tanta música que no acabaría con las menciones, pero me influyen artistas de todos los géneros. Últimamente me he puesto más en la música electrónica, folk, jazz, bandas sonoras de películas y cosas más clásicas.

En contraste con tu primer disco, éste presenta estructuras más arriesgadas y canciones más largas –’Before the Dawn’ dura hasta ocho minutos–. ¿Lo consideras más desafiante para el público?
Algunos lo encontrarán más emocionante y, por lo tanto, más interesante, mientras que otros perderán su atención porque prefieren canciones pop más cortas. Realmente depende de cada persona.

Tus letras tienden a ser oscuras y misteriosas (el miedo a dormir, los sueños, las pesadillas…), pero tu música presenta momentos muy claros y diáfanos. ¿Buscas esta contraposición?
Siempre he disfrutado de este contraste porque siempre he sentido que, de alguna manera, la luz y la oscuridad son dos lados de mi realidad fácilmente combinables. Y, de hecho, prefiero que estos dos lados estén combinados en su justo equilibrio antes de que vayan arriba y abajo.

Antes has hablado de la influencia de las bandas sonoros en tu música, y realmente Hypnophobia transmite sensaciones muy visuales. ¿Qué películas te han inspirado y cómo?
Siento predilección por las películas con elementos de otros mundos. Esta característica se puede dar de muchas maneras. Por ejemplo, me gustan las películas de animación de Hayao Miyazaki, así como también la buena ciencia ficción de Ridley Scott. O aterradores films de Disney de los ochenta como Oz, un mundo fantástico o Los ojos del bosque. También disfruto de películas con elementos históricos. Los estados anímicos y el misterio son elementos que a menudo hacen que una película sea interesante para mí.

Sabemos que en tu estudio sueles trabajar solo, ¿pero barajas la idea de trabajar con otras personas y músicos en el futuro? ¿Has decidido ya tus próximos pasos?
Sí, estoy planeando hacer algunos trabajos como productor mientras sigo con mis actuaciones, y también tengo en mente varios nuevos proyectos. Me mudaré a Lisboa en algún momento de este año y también haremos conciertos con un proyecto de Zambia. Todo esto aún está cogiendo forma, así que no puedo adelantar mucho más, pero desde luego voy a mantener a todo el mundo informado acerca de cómo va evolucionando la cosa a través de las redes sociales, así que… mantengan los ojos bien abiertos.

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