18/12/2015

Segunda y definitiva parte del repaso a los discos para resumir un año de música.

1. Jamie xx – In Colour

Jamie xx

(En Spotify)

El disco de consenso. La opción más fácil, una decisión casi cobarde. ¿Pero cómo negarse a la evidencia? Si oyentes ajenos (o incluso reacios) a la electrónica y puristas del género convergen, extraño fenómeno, no se puede mirar hacia otro lado. Ahí hay algo. Cuando eso pasa, brilla el arco iris. Jamie xx es el último en sumarse a una selecta lista que prácticamente cabría en un post-it: Pet Shop Boys, Massive Attack, Orbital, The Avalanches, Daft Punk, LCD Soundsystem y, ahora, también él. Todos han sido disfrutados y respetados a un lado y otro de esa frontera (cada vez más endeble, por suerte) que separa electrónica y guitarras. Porque, por encima de brechas estilísticas, están las emociones. Y de eso, amigos, se le puede hablar a todo el mundo.

Habrá quien diga que Jamie lo tenía fácil para entrar en tan distinguido club por venir con «el aval The xx«. Nunca se sabe, pero es posible que este hecho tuviera más opciones de jugar en contra que a favor de nuestro hombre. Riesgos, muchos: el álbum podría haber sido tachado de innecesario si se movía en coordenadas demasiado cercanas a las de su banda principal o podría haber espantado a fans de su trabajo junto a Romy y Oliver en caso de proponer una ruptura demasiado acusada respecto a xx y Coexist. Finalmente, el londinense anula una y otra posibilidad de la forma más curiosa: haciendo ambas cosas, siendo igualmente fiel y traidor a lo largo de los gloriosos 42 minutos de In Colour. Generando exactamente las mismas sensaciones que cuando comparte protagonismo con sus compañeros de grupo, buscando similares ambientes y atmósferas, pero estrenando o perfeccionando herramientas que, de momento, se resiste a compartir plenamente con ellos. Misma meta, diferente ruta. Esa que ya empezó a recorrer hace un lustro con sus primeros singles y remixes y su revisión del último álbum del llorado Gil Scott-Heron, tempraneras pistas de un lenguaje tremendamente sinestésico que ya resulta totalmente reconocible pese a su versatilidad (house, ambient, techno, dancehall). Ahí empezó a gestarse una propuesta basada en el sampleo y anclada en el pasado reciente de la música electrónica británica que, hasta la fecha, se resiste a pisar de pleno el club. Sutil y austero, In Colour solo se acerca a la pista de baile para transitar sus márgenes (‘Gosh‘, ‘Sleep Sound‘, ‘Hold Tight‘). Allí donde se cocinan historias bastante más memorables, íntimas y francas que las que se dan, a trancas y barrancas, en el concurrido meollo. Donde ocurre lo que realmente importa a la mañana siguiente. The rest is noise. (Victor Trapero)

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9

Publicidad
Publicidad