10/12/2015

El contraste, el equilibrio y el silencio: crónica de su velada con concierto y entrevista en Barcelona.

Kings of Convenience funcionan por contraste. La manida fórmula del yin y el yang sirve a las mil maravillas para describir al dúo formado por Erlend Øye y Eirik Glambek Bøe, que con solo tres discos en 15 años de trayectoria ha logrado amasar una devota legión de seguidores. La noche vivida el pasado lunes en la sala Apolo de Barcelona, llena como no podía ser de otra forma, tuvo mucho de celebración de esta trayectoria, de su éxito anómalo, de ese cálido sonido nórdico con raíces en el folk y la bossa nova, y por encima de todo de reivindicación de su primer disco, Quiet Is The New Loud, publicado en 2001, la publicación de un libro sobre el cual sirvió de excusa para que el dúo noruego emprendiera una gira en el que lo interpretaron al completo, con alguna que otra sorpresa.

La principal novedad fue el formato de la velada, que mezcló la interpretación del disco en dos mitades (primero la cara A, luego la B), precedidas ambas por sendas entrevistas comandadas por la periodista Marta Salicrú, jefa de redacción de Time Out Barcelona. Y lo que en un principio parecía una buena idea para alterar el desarrollo típico de un concierto, quedó un poco deslucido debido a que ambas charlas fueron breves y víctimas de la escenificación una vez más del contraste entre los dos miembros: Eirik, el chico serio, formal y aburrido, que se dedica a responder las preguntas con tono amable y explicativo; y Erlend, el chaval que siempre parece querer estar en otra parte, que bromea con (y sobre) su compañero, interrumpe la entrevista para pedirle a la periodista que traduzca lo que han estado hablando (menudo marrón, Erlend), y decide cuándo se pone punto final al asunto.

Más #KingsofConvenience #Misread #QuietIsTheNewLoud ❤️

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En el escenario, el contraste es todavía más evidente, especialmente en un espacio de distancias cortas como Apolo y con la formación en la que se presentaron, únicamente ellos dos sin ningún tipo de acompañamiento instrumental (apenas un pequeño teclado que Øye tocó un par de veces). Eso hizo que los arreglos de cuerdas y vientos del disco desaparecieran, claro, pero nada importa cuando las voces de estos dos noruegos se funden en una, creando ese colchón infinito sobre el que sus canciones se desarrollan cómodamente. Es probablemente su principal logro, su marca, el secreto mágico de esa pequeña revolución que iniciaron en 2001, proclamando que “el silencio es el nuevo ruido”. Esa fórmula que, como el propio Erlend explicó durante una de las charlas, sin abuela pero también cargado de razón, es casi imposible de replicar. “Es muy difícil hacer lo que hacemos. Muchas bandas deciden empezar a añadir más elementos al estilo, y entonces la magia se esfuma“.

No solo es eso, claro, sino que de nuevo su equilibrio se antoja imprescindible: Eirik es la brújula, el control, la seguridad; Erlend escenifica el caos, la creatividad, la diversión. Así funcionan y así fueron desgranando esos clásicos de su repertorio contenidos en su primer disco como ‘Toxic Girl’, ‘I Don’t Know What I Can Save You From’ y ‘Winning A Battle, Losing The War’, tan emotivos como siempre por muy escuchados que estén, con perlas como la interpretación de ‘Summer On The West Hill’ (nunca la habían tocado antes de esta gira, ya que es una canción “casi imposible de tocar en directo” según dijeron) o el chasquido de dedos colectivo para acompañar ‘The Girl From Back Then’. Para el bis Erlend invitó a la sala a levantarse, y nos regalaron temas imprescindibles de sus otros dos álbumes como ‘Mrs. Cold‘, ‘Misread‘ y ‘Boat Behind‘.

El silencio es el tercer miembro de nuestro grupo”, sentenciaron en otro momento de la entrevista. Y dejaban constancia así de lo que les molesta que la gente hable durante sus conciertos (habitual en el sur de Europa, reconocen; qué nos van a contar…), pero también de ese equilibrio milagroso que han logrado, de ese contraste que nos hace preguntarnos si realmente es tan frágil como parece (¿son amigos después de tantos años y siendo tan diferentes?), pero que de momento nos deparará otro disco más como mínimo, puesto que Eirik confirmó escuetamente que están trabajando en nuevas canciones (su último disco, Declaration of Dependance, salió en 2009). El silencio es el tercer miembro de Kings of Convenience, y tiene que serlo porque uno tiene la sensación de que cualquier factor externo rompería esa burbuja sonora que han mantenido intacta durante 15 años.

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