01/10/2015

Entrevistamos al joven grupo madrileño, que acaba de volver de grabar en Seattle gracias a Converse Rubber Tracks.

Con solo dos EPs (el último de ellos, Hiberna, publicado a principios de este mismo año) y una trayectoria que apenas se remonta a un par de años, al quinteto madrileño Noise Nebula se le presentó una oportunidad de aquellas que solo ocurren una vez en la vida: a principios de mes fueron seleccionados por el programa Converse Rubber Tracks para grabar en el mítico estudio Avast! de Seattle, por donde han pasado nombres de la talla de Death Cab For Cutie, Modest Mouse o Band of Horses. Por si fuera poco, eran el único grupo español seleccionado, entre las 9000 propuestas llegadas de todo el mundo. Así que allí que se fueron: Pedro García, Pablo Iglesias, Félix Migueles, Tomás Avilés, y Pablo Talavante hicieron las maletas y a mediados de septiembre se plantaron en Seattle, donde pasaron unos días grabando con el ingeniero de sonido Bryan Pugh. Allí, en la cuna del grunge, su shoegaze de clara reminiscencias noventeras que les puede situar cerca de bandas actuales como Yuck y de clásicos como My Bloody Valentine y Slowdive tuvo el entorno ideal para desarrollarse durante tres días cuyos resultados se podrán ver en el primer disco del grupo, que preparan sin prisa.

De momento, y para que las nuevas canciones siguen creciendo, qué mejor que hacerlo encima del escenario: Noise Nebula actuarán este mismo viernes en la sala Maravillas de Madrid, junto a Saint Clementine. Solo por 5€. Esto es lo que nos cuentan sobre su experiencia en Seattle y sus planes de futuro.

Antes que nada, contadnos brevemente la historia de la banda. ¿De dónde surge Noise Nebula y cómo habéis llegado hasta aquí?
NOISE NEBULA: Todo comenzó hace un par de años. Nos juntamos un domingo de octubre Pablo, Pedro y Tomás a intentar componer un par de temas propios. Nos moló y decidimos buscar batería. Encontramos a Félix, un batería gallego compañero de habitación de un amigo nuestro y todo comenzó a cobrar forma. El primer paso fue la grabación de Kaleido y el concierto debut en el Maravillas Club. Ahí estaba todo muy verde, había canciones surferas, psicodélicas, grungeras… De esa etapa lo mejor fue tocar en el 101 Sun Festival de Málaga con nuestras pedaleras caseras de madera. Tras ese verano grabamos Hiberna, que ya sonaba más a nosotros y subimos al bandcamp en febrero de 2015. Pablo Talavante se incorporó en abril al grupo y desde entonces somos cinco. Tres guitarras, bajo y batería. De este último paso del grupo aún no hay nada colgado, pero en los directos se pueden ver las nuevas canciones.

Acabáis de volver de grabar en Seattle gracias al programa de Converse Rubber Tracks. ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Ha cumplido vuestras expectativas?
Ha sido increíble, es difícil de expresar. Un estudio perfecto, un productor increíble y una ciudad que nos ha encantado. Las expectativas eran altas y aún así se han superado.

¿Qué habéis grabado y cuáles son vuestros planes para ello?
Tres temas que deseamos poder incluir en nuestro primer disco. De momento el plan es seguir tocando todo lo que podamos y trabajar en el resto del material.

¿Os ha influido de alguna forma musicalmente la esencia de Seattle como ciudad o de las personas que habéis conocido allí?
El viaje ha jugado un papel vital. Las canciones estaban hechas pero las ganas y las sensaciones que hemos tenido allí se han visto reflejadas en la grabación. Además el equipo que nos rodeó hizo todo lo posible por ponernos las cosas fáciles y eso es algo que debemos agradecer.

¿Qué os ha aportado la figura de Bryan Pugh, ingeniero de sonido con el que habéis trabajado?
El curriculum de Bryan es una pasada, ha trabajado para artistas como Bowie o The Black Keys y eso se nota. Pero además de su experiencia nos ha aportado mucha tranquilidad, mucha seguridad y muy buenas vibraciones durante todo el proceso.

Noise Nebula Converse

¿Qué pensasteis cuando vistéis que erais el único grupo español escogido de la convocatoria? ¿Por qué creeis que fuisteis seleccionados?
Flipamos bastante, desde que nos lo comunicaron hasta que lo anunciaron pensamos que no íbamos a estar solos aquí en España. Suponemos que tiene que ver el rollo que hacemos y el estudio que seleccionamos para grabar.

Los desarrollos de vuestras canciones parecen pensados para expandirse y alargarse en los directos. ¿Es así? ¿Es donde os sentís más cómodos?
Es donde más cómodos nos sentimos sin duda. En nuestras canciones damos mucha prioridad a las partes instrumentales y en los directos nos sentimos como en el local de ensayo.

Imagino que, como es habitual, el tema de cantar en inglés viene de los referentes que tenéis como banda. Pero por curiosidad, ¿habéis probado con el castellano, es algo que os hayáis planteado?
No, no lo hemos probado. Escuchamos grupos en español y nos gustan, pero a la hora de escribir no nos sale, tampoco le damos más vueltas.

A veces tengo la sensación de que la música que defendéis (ese shoegaze de raíz noventera) tiene cada vez menos aceptación entre la gente joven. Obviamente no es vuestro caso, ¿pero es algo que hayáis notado o que tengáis en cuenta?
Nunca se sabe a qué tipo de persona le va a llegar un tipo de música. El shoegaze siempre ha sido un estilo minoritario y además, ahora está fuera de la década que lo vio nacer. Nosotros hacemos música que nos hace disfrutar mucho y si conseguimos transmitírselo a alguien, sea de la edad que sea, a nosotros nos llena.

Después de dos EPs, el próximo paso lógico apunta al primer disco. ¿Cuáles son vuestras previsiones al respecto?
Seguir trabajando en ese primer disco y tratar de sacar esas canciones a la luz cuando tengamos un buen respaldo. Seríamos incapaces de autoproducirnos y distribuirnos un primer disco. Es un paso muy importante.

La última pregunta es jodida pero necesaria: con la situación actual, ¿aspiráis a vivir de la música como grupo?
Bueno, nosotros lo único que queremos es seguir tocando todo lo que podamos, girar para conocer la música fuera de este país y, dentro de unos años, poder mirar atrás y sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho. Vivir de esto en España… quien pudiera.

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