23/09/2015

La semana pasada el ex The Smiths aseguró que seguramente no volvería a girar por Reino Unido, pero su agenda y sus antecedentes nos hacen pensar que ni mucho menos está sugiriendo un retiro.

El pasado jueves, a pocos días de su doble actuación en el Hammersmith londinense, Morrissey emitió un comunicado a través de su web extraoficial, True-To-You, asegurando que esas iban a ser muy probablemente sus últimas actuaciones en el Reino Unido. “No hay absolutamente ninguna manera de que podamos general algún interés a los sellos discográficos en el Reino Unido, por lo cual las inminentes dos noches en Hammersmith serán probablemente nuestros últimos conciertos en el Reino Unido. Estamos obsesionados y agradecidos por todo el interés y la lealtad de nuestra audiencia… a través de 28 años… pero sin nuevos lanzamientos, no hay sentido en seguir girando. Gracias por tantas veces absolutamente increíbles. El placer y el honor es mío…”, escribió, citando al final uno de los versos más legendarios de The Smiths. Con cualquier otro artista con una base de fans tan gigantesca como la suya, especialmente en Latinoamérica, esto sería motivo de dramón, pero con Moz no tanto. ¿Por qué?

Veamos. Para empezar mañana mismo se pone a la venta se pone a la venta su debut como novelista. List Of The Lost es un corto relato de poco más de 100 páginas sobre cuatro atletas en los JJOO de Los Ángeles 84 que está generando mucho fervor en las islas. También mañana actúa en el Olympia de París, iniciando así su nuevo gira por la Europa continental, que le llevará hasta países tan poco habituados a verle como Eslovenia, Macedonia o Hungría (a ver si suelta algo de todo el drama de los refugiados o sólo enchufará el desagradable vídeo de ‘Meat Is Murder’). Ya en noviembre y diciembre se paseará por Brasil, Argentina, Perú, Ecuador… casi todo el continente, vaya. Y para principios de 2016 tiene previsto girar por Oriente Medio. Así que habrá Morrissey para rato si es que no le secuestran los de ISIS.

Su concierto del pasado lunes en Londres, el que supuestamente iba a ser el último en su país natal, no tuvo nada de especial en cuanto a repertorio, no hubo ninguna pista que pudiese sonar a despedida (creíble), ningún clásico rescatado que nadie se esperase. Sólo una versión de Elvis Presley. Sí, confirmó que ya no habría más recitales en el Reino Unido pero aseguró antes de rematar la actuación con ‘The Queen Is Dead’ que “nuestros días en el Reino Unido acaban, pero no hay necesidad de que diga adiós. Estaremos cerca por el resto de nuestra vida”. Echando la vista atrás y conociendo bien al personaje, queda claro que esto más que otro de sus grandes gestos para llamar la atención, un pataleo de los suyos, un chantaje emocional de tomo y lomo que todos los que le amamos esperamos que acabe bien. Por lo pronto, Tim Burgess de The Charlatans tuiteó que su sello estaba interesado en publicar su disco.

Todos sabemos que las movidas que ha tenido Morrissey con las discográficas son culpa suya por mucho de que les eche el muerto a ellas. Es un tipo de carácter difícil, exquisito, divo, y claro, para tratar con él hay que ir con pies de plomo. En 1997, tras publicar Maladjusted, parecía que ya no iba a sacar nueva música. Siete años después encontró casa en Sanctuary Records, donde editó You Are The Quarry, un trabajo esencial en su carrera y que demostró que por mucho que se tomase tiempo en barbecho las musas seguían estando de su lado. En 2012, después de varias giras en las que presentó nuevo material que finalmente vio la luz en la edición especial de World Peace Is None Of Your Business cuando encontró dónde colocar esas canciones, aunque fuese por poco tiempo (sonada es la movida con Harvest que hace que sea imposible adquirir ese disco), anunció que en dos años se retiraría y mirad si ha cumplido su palabra. En 2014, antes de su debut en Barcelona como solista, aseguró en una entrevista a El Mundo que le habían extirpado tejidos cancerosos. No le dio mucha importancia al asunto, pero ahí dejó caer el dato, que alborotó a los medios y los fans británicos hasta el punto de que mucha gente se puso en contacto con el periodista, Javier Blánquez, para que compartiese la declaración en inglés. Volvió a tocar el tema en otra entrevista con el legendario Larry King recientemente, su primera en televisión en muchísimos años, pero de nuevo superficialmente. El drama siempre sobrevuela la figura de Morrissey. Es un espíritu trágico, como esos escritores decimonónicos que tanto admira.

Si volvemos al comunicado no está diciendo que se retire, simplemente que no va a volver a actuar en el Reino Unido porque no hay interés ahí por su música, algo que suena ridículo por muchos motivos. Sello encontrará tarde o temprano, es cuestión de que él ponga también un poco de su parte, y si no es británico, ¿qué pasa, no pisará su tierra por eso? Es orgulloso, pero no tanto. Sabe que ahí, vaya a la ciudad que vaya, llenará y será recibido como el héroe que es. Pero bueno, siendo un poco egoístas, mientras nos visite a nosotros o podamos escaparnos a Roma, París o Berlín, tampoco hay tanto drama. Tiene 56 años y los que le hemos podido ver en sus últimas visitas a España hemos comprobado que está en una forma envidiable, mucho mejor que hace diez años. De acuerdo, su último disco no llega ni al notable, pero se ha quitado unos kilos de encima luciendo un físico que no encaja con alguien que acaba de superar un cáncer, su voz sigue siendo tan imponente como antaño y hasta está más contenido en lo verbal (tranquilos, sus típicos movimientos sobre el escenario siguen ahí). Aún no queremos despedirnos de ti, Morrissey.

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