25/08/2015

Entrevista con el emergente trío australiano, que debuta en Madrid esta semana (en noviembre en Barcelona).

Con solo un vistazo al backstage de un festival se puede diferenciar entre dos tipos de grupos. Por un lado están los que llevan ya media vida en sitios así, contemplando con aire funcionarial lo que no es más que un engorroso trámite en el curro. Pero no es difícil toparse con el otro colectivo, el de esos grupos bisoños que aún disfrutan de los festivales como si hubieran pagado entrada. Al quedar con Johnny Took, de los DMA’s, en la zona de prensa del FIB 2015, da la impresión de que está más que satisfecho de haber llegado ahí, de que disfruta aún con todo ese ritual de carga, descarga, hoteles, periodistas pesados, comida pésima, barras libres y demás liturgias de una gira de grupo rock. Su grupo, que os presentamos hace un tiempo, está en plena operación, lenta pero segura, de conquista mundial. Nuestras primeras observaciones los situaban como orgullosos portadores de la antorcha del britpop más sentimental y, al mismo tiempo, garrulo (el de Oasis, The La’s y en menor medida The Verve) pero su breve obra ya apunta en las suficientes direcciones para comprobar que, además de gancho melódico sus canciones tienen profundidad y calado. Los madrileños que por compromisos laborales o tendencias masoquistas permanezcan en la capital a estas alturas de agosto podrán comprobar cómo se las gastan en la sala Siroco el próximo jueves 27, mientras que debutarán en Barcelona el 13 de noviembre (Razzmatazz 3). Ningún nostálgico del pop de guitarras debería perdérselo.

En un sólo año habéis pasado de ser un grupo más de la escena local de Sydney a girar por todo el mundo, incluyendo festivales como Reading o Lollapalooza. ¿Cómo habéis vivido el cambio?
JOHNNY TOOK:
Bueno, llevamos tres meses girando y aún nos quedan otros tres por delante… y la verdad, me gusta. Me gusta estar ocupado de una vez. Cuando tenía 18 años no sabía a qué dedicarme, me pasaba el día jugando a la consola, y un amigo, Darris –hermano de Gabriel, el cantante de Jagwar Mame comentó que quería montar un grupo y que había pensado en mí para tocar el bajo. A través de él conocí a Tommy y a Mason y vimos que teníamos intereses similares y que podíamos intentar hacer algo juntos. La verdad es que desde entonces fue todo rodado, lo hemos vivido de forma muy natural.

¿Y una vez lanzado el EP estáis contentos con lo que se ha dicho de él? ¿No os aburre que os comparen con Oasis?
En general la recepción ha sido muy buena, tanto la de los conciertos como la del disco en sí. Sobre lo de Oasis, muchas veces al escribir sobre grupos se tiende a reproducir unos clichés, porque más sencillo que indagar más profundamente en lo que realmente hace un grupo, y claro que terminas por aburrirte de escuchar siempre la misma cantinela. Pero tampoco podemos negar que existe una influencia de algunas bandas británicas del sello Creation, como The Jesus and Mary Chain, Primal Scream

Y no sólo pop británico: escuchando algunas canciones como ‘So We Know’ da la impresión de que os gusta bastante el folk, ¿no?
Sí, absolutamente. Parte de mi educación musical proviene del country y del folk, incluso tuve un grupo de bluegrass con mi hermano en el que yo tocaba el dobro y él el banjo.

¿Vienes de una familia con tradición musical?
Sí, todo viene un poco de ahí. Mi padre fue técnico de luces en los 70 y 80, vivía en cierto modo de la música y trabajó en las giras de gente como Bowie, Neil Young o Elton John, y toda esa música era la que sonaba en casa, y ha terminado siendo una especie de influencia involuntaria. Tampoco es que mi padre me dijera ‘escucha esto o esto otro’, eran cosas que oía en casa, me llamaban la atención y terminaba escuchando por mi cuenta. Además, al escuchar en la década de los 2000s las canciones de gente como Young, Dylan o Springsteen sentía que tenían una enjundia y un poder emotivo en las letras y en la composición que en aquel momento se estaba perdiendo. Pero bueno, creo que ahora se está recuperando esa forma de componer… ¿Has escuchado el disco de Tobias Jesso Jr? Me refiero exactamente a eso, a canciones ambiciosas y honestas, que busquen emocionar.

Esta pregunta ya se ha convertido en un tópico, pero allá va: ¿Cómo ves la salud de los grupos de guitarras? ¿crees que es un buen momento para el rock?
Mira, cada vez que escucho lo de que el rock está muerto o que ya no hay buena música de guitarras pienso que es una gilipollez. En la música no hay respuestas correctas, no hay un estilo que sea el dominador absoluto, hay mil tipos de grupos funcionando con propuestas interesantes. Y hay grupos de guitarras con gran éxito, mira si no a Tame Impala.

Precisamente por ellos te quería preguntar. ¿Os sentís conectados en cierto modo con esa escena psicodélica de Perth?
No demasiado. Quiero decir, me gusta lo que hacen, pero no hay un movimiento australiano, por así decirlo. Hay mucha gente haciendo cosas interesantes, como ellos o Courtney Barnett, pero cada uno va a su bola, en su propia dirección. Nos sentimos más identificados con lo local, en nuestro caso con Sydney. De todas formas ya te digo, en nuestro grupo nuestra forma de hacer las canciones no tiene tanto que ver con los efectos o las texturas, es algo más simple, es escribir una letra honesta y una melodía bonita y luego ya hacer algo de ruido por encima. Esa es nuestra visión del rock’n’roll.

Para terminar… ¿cómo te ves dentro de unos años? ¿Crees que DMAs tendrán continuidad?
Creo que mientras el componer y el tocar se hagan de una manera sincera y que ayude a sacar las emociones afuera será sencillo seguir con el grupo adelante. De momento disfrutamos mucho con lo que hacemos. Pero a largo plazo me gustaría montar un estudio en el medio de la nada en Australia y producir a grupos, siempre viviendo de la música. Ese sería mi sueño.

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