31/07/2015

Reveladora entrevista con Elly Jackson a horas de su concierto en el Santander Music 2015, para hablar de su amor por la música antigua, el machismo en el mundo de la música...

Se agradece que los artistas hablen sin tapujos. No para poder indagar sobre su vida privada, algo que personalmente no nos interesa demasiado en esta casa, sino para poder entender lo que hay detrás de la fachada de unas canciones, una foto de promo y una puesta en escena en directo. Por ejemplo, la trayectoria de la británica Elly Jackson como La Roux no se entendería si la artista no hubiera explicado su travesía durante los últimos años de forma clara y meridiana. Ella formó La Roux en 2006 junto a Ben Langmaid, y en 2009 publicaron juntos el debut La Roux, un disco que superó todas las expectativas gracias a hits como ‘Bulletproof‘ e ‘In For The Kill‘ y situó a La Roux muy cerca del Olimpo de estrellas de pop electrónico del Reino Unido. Un lugar en el que, como nos explica la protagonista, Jackson nunca ha querido estar. Allí empezó todo: al cabo de poco comenzó a tener problemas con su voz y a sufrir ataques de ansiedad, situación a la que no ayudó su distanciamiento con Langmaid acerca de la dirección en la que tenía que evolucionar el sonido de La Roux. Al final el capítulo se cerró con la marcha de Langmaid del proyecto, con la reivindicación de Elly Jackson como única pieza fundamental de La Roux (en contra de lo que se hizo creer en su día), y con la publicación el año pasado de Trouble In Paradise, un álbum de reafirmación, alejado por completo del electro-pop del debut y con la vista puesta en sonidos tropicales y de new wave, mucho más sensuales y jugosos. Podemos decirlo: Elly Jackson ha vuelto y está la mar de bien.

Por ello, y gracias a la sinceridad de Elly a la hora de abordar todos estos temas en sucesivas entrevistas y en sus redes sociales, entendemos un poco mejor La Roux y Trouble In Paradise. Y aprovechando que esta noche actúa en el Santander Music 2015, hemos tenido la oportunidad de charlar brevemente con la protagonista de todo, en una entrevista que si bien fue corta por motivos promocionales, fue más reveladora que muchas otras más largas con otros artistas. Elly Jackson al habla.

Justo hace poco más de un año que Trouble In Paradise salió. ¿Estás satisfecha con lo que ha sucedido este último año, ha valido la pena la espera de 5 años entre disco y disco?
ELLY JACKSON: Sí, ¡por supuesto! Ha valido completamente la espera. Tampoco es que dedicara los 5 años a hacer el disco, eso hubiera sido de locos, fue un proceso de unos dos años, pero creo que el hecho de que pasaran 5 entre disco y disco me ha dado mucho espacio, y ha permitido que la gente entienda Trouble In Paradise. Creo que si hubiera sacado este disco en 2012, nadie lo hubiera entendido. Me hubieran preguntado una y otra vez por qué no seguía la senda del electro-pop del primero, algo que yo en ningún momento quise hacer.

Imagino que el título, Trouble In Paradise, explica perfectamente lo que debiste de pasar mientras creabas este segundo disco. ¿Dirías que ahora estás en un momento mejor?
Sin duda. Probablemente esté mejor que nunca ahora mismo. Obviamente la vida siempre tiene sus cosas, nunca sabes lo que te depara y ahora tengo problemas e inquietudes que antes no tenía, pero a nivel general todo va mucho mejor. Ya no estoy estresada ni tengo ataques de ansiedad, que es algo que sufrí hace algunos años. Estoy mucho más relajada, y he aprendido a disfrutar de todo lo que está pasando.

¿Fue difícil lidiar con todo lo que conllevó el gran éxito de tu primer disco? ¿Tenías algún tipo de expectativa sobre ello?
Siempre lo digo, y sé que suena repetitivo, pero jamás podía haberme imaginado que tendría tanta repercusión, especialmente la que hubo después del lanzamiento de ‘Bulletproof’. Siempre he odiado el concepto popstar, nunca quise ni quiero serlo. Lo odio, en serio. Y fenómenos como el de ‘Bulletproof’ me acercaron mucho a ese mundo, y allí es cuando empezaron los ataques de ansiedad. Y de ahí también que haya dejado tanto espacio entre disco y disco: no me gustaba toda la atención que empecé a generar, tengo una concepción más bien romántica y comunitaria de lo que debe ser la música, y se me situó en una zona en la que no me sentía cómoda para nada. Además tenía solo 21 años, eso también hay que tenerlo en cuenta.

¿En qué momento te diste cuenta o decidiste que Trouble In Paradise se iba a alejar tanto de tu debut?
No lo sé exactamente, puede que fuera a mitad de 2011. De alguna manera tenía claro que quería avanzar hacia otra dirección, y pronto me di cuenta de que no lo estaba haciendo con la persona correcta, que la unión con Ben [Langmaid] no estaba funcionando.

Sobre esto has hablado varias veces, explicando que te cabrea que te consideraran la chica que canta mientras él se encargaba de la producción, cosa que no se correspondía con la realidad. Björk comentaba recientemente en una entrevista que se siente igual. ¿Crees que al menos en tu caso ha habido un cambio de mentalidad con este disco?
Sí, la verdad es que sí. Pero hay mucha gente a la que todavía le cuesta mucho ver a una mujer en un estudio de grabación. Productores masculinos como Pharrell reciben tal atención y exposición mediática que parece que sea un territorio prohibido para las mujeres, que no podamos hacerlo. Y reconozco que yo misma fomenté esta concepción, estando como estuve en un dúo con un chico, y yo era la primera que muchas veces no explicaba cómo funcionaba exactamente la unión, fueran por los motivos que fueran. Lo cierto es que Ben tampoco ayudó con ello, a juzgar por algunos comentarios que hizo después. Por eso necesitaba hacer este disco con alguien distinto, para demostrar que esto es cosa mía.

Creo que Trouble In Paradise es un disco que funciona muy bien como conjunto. ¿Fue difícil conseguir esa cohesión teniendo en cuenta los problemas a la hora de componerlo y grabarlo?
La verdad es que fue un reto porque hasta cierto punto fue un disco de “patchwork”. Había diferentes canciones de periodos distintos, algunas compuesta con Ben, otra sin él, y quisimos tratar cada canción como si fuera un single, pero al mismo tiempo también hubo un enorme trabajo, ya en temas de mezcla especialmente, para que todo tuviera coherencia sonora. Al final creo que lo conseguimos, pero fue un auténtico reto.

El sonido del disco está influenciado por la new wave y por el funk. ¿Volverás a mirar atrás en el tiempo a la hora de buscar influencias para nuevas canciones o hay algo de la música actual que te inspire?
Pues si te soy sincera, hay muy pocas cosas que me gusten de los discos actuales. Hay cosas puntuales que me gustan, pero es realmente difícil encontrar un disco o incluso una canción que me guste al 100%. No me gusta la música de ahora, no se acerca ni por asomo a lo que me hace sentir la música de otras épocas. Creo que una de las últimas canciones que me gustaron de verdad fue ‘How We Be’ de Sinkane [del disco Mean Love de 2014]. Así que supongo que es lógico que acabe recurriendo a canciones y discos antiguos, que sí me convencen y me generan cosas. De todas formas, no quiero que un disco de La Roux suene como un disco viejo; quiero que se sienta como un disco viejo, no que lo sea.

Sobre esto, ¿tendremos que esperar otros cinco años para un nuevo disco de La Roux?
(Risas) ¡No, creo que no! Espero que no, vaya. No quiero fijarme fechas porque al final acaban gafándolo todo, pero no debería pasar demasiado tiempo hasta que saque algo nuevo. Y puedo decir que nunca he estado tan emocionada sobre un disco como lo estoy con el próximo, te lo digo en serio. Y es todo lo que puedo avanzar.

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