24/07/2015

El escurridizo y receloso colectivo Der Panther contesta a nuestras preguntas sobre el origen del proyecto, la evolución de sus directos, la importancia de estar en El Segell y más.

Aunque llevan años en la música, los miembros de Der Panther (antes conocidos como Cälima) empezaron a sonar con fuerza a raíz de su actuación como teloneros de CHVRCHES en Barcelona en septiembre de 2014. En ese momento, casi nadie sabía nada de ellos, no tanto porque sean unos desconocidos, sino porque se muestran muy recelosos con todo lo que les rodea. En ese momento se podía escuchar algún tema en las redes y, a partir de la descripción que hizo la promotora, hacerte una idea de que lo suyo podría llegar interesante. Así que más allá de llegar pronto para ver de cerca de Lauren Mayberry, interesaba ver lo que eran capaces de hacer. Cuando empezaron su actuación se pudo ver a dos tipos dentro de un cubo de tela sobre el que se veían proyecciones. Su música era ese tipo de electrónica orgánica y colorida que puede llegar a conectar tanto con el sibarita consumidor de electrónica como la muchachada indie que ahí se juntó para verlos.

Desde entonces han ido actuando bastante a menudo en nuestro país, en pequeños festivales como el barcelonés Emergència, o en otros más conocidos como el Primavera Club. El caso es que a raíz de su doble actuación en el Primavera Sound, primero como DJs y más tarde a las 4 de la madrugada en directo en el Fòrum, ya cuando se sabía que su nuevo álbum, Lux, iba a salir en El Segell, nos quisimos poner en contacto con ellos para conocer un poco más de dónde surge este proyecto y demás, básicamente porque como Der Panther no habían ofrecido ninguna entrevista que nosotros sepamos. Con todo, por el interés que suscita este dúo, ya con su disco en la calle, que destacamos como uno de los mejores del segundo trimestre de 2015, y porque actúan en casi cualquier festival imaginable no cejamos en nuestro empeño y por fin tenemos sus palabras. Así bien, aprovechando que actúan hoy al borde de la medianoche en el Low Festival (escenario Jägermusic), compartimos con vosotros la charla que tuvimos por email.

¿Qué cosas os inspiran para hacer música?
DER PANTHER: Buena pregunta. Cosas que no podríamos transmitir en una entrevista.

Vuestro sonido es bastante difícil de catalogar. Yo os veo como una mezcla entre la psicodelia de Animal Collective y la electrónica de guitarras de The Rapture. ¿Qué música os ha influido más?
Estamos de acuerdo. Es difícil definir algo que estamos intentando crear.

¿Cómo es vuestro trabajo de estudio? El nuevo disco suena muy orgánico, así que imagino que apostáis por lo analógico. ¿Es así?
Analógico y orgánico. Usamos muchos instrumentos de culturas de todo el mundo con sonidos que en una primera escucha pasan desapercibidas, pero que el oyente va descubriendo a lo largo del viaje sonoro. No tenemos una preferencia y apostamos por todo aquello que nos asombra a medida que vamos buscando.

En los tiempos en los que aún os hacíais llamar Calimä parecía que apostabais más por la autoedición, pero ahora habéis encontrado una buena casa como es El Segell. ¿Qué os ha hecho cambiar de opinión?
Nos sigue encantando la autoedición. Seguimos autoeditando pequeños trabajos de forma paralela. Todos los componentes del grupo compartimos esta visión. Trabajar con El Segell mantiene todo lo positivo ya que respetan al máximo toda la parte creativa del proceso. El Segell nos ha ayudado a distribuirlo, lanzarlo al mundo y darlo a conocer internacionalmente.

La primera vez que os vi fue como teloneros de CHVRCHES, ¿cómo ha cambiado vuestro directo desde entonces teniendo en cuenta que entonces ya estabais tocando lo que iba a ser vuestro álbum de debut?
Aquello fue un concierto que disfrutamos mucho, el público de Barcelona es muy querido y el equipo técnico de la Sala Apolo son unos grandes profesionales, han tratado siempre fenomenal a la banda. El sonido va cambiando y mejorando con cada concierto y nos gusta ir incluyendo nuevas ideas a medida que tocamos, dándole importancia a la improvisación. Los directos siempre cambian. Siempre son distintos. Tanto en la música como en las visuales. Esto se debe al peso que tiene la improvisación.

Desde entonces LUX se ha ido retrasando un poco aunque vuestra actividad no paraba. ¿A qué se ha debido este retraso? ¿Sois muy perfeccionistas en el estudio?
Sacar un disco tiene muchos pasos en el camino y requiere del trabajo de mucha gente. Nosotros hemos depositado nuestra confianza en las personas detrás de El Segell por su experiencia y amor a la música. Todo el proceso del disco es muy importante, pues las canciones son una fotografía de todo el grupo en el momento en el que fueron escritas y compuestas. Una acumulación de experiencias y reflexiones expresadas en un momento.

Alan Douches, de currículum impecable (Animal Collective, Two Gallants, Mice Parade), se encargó de la masterización. ¿Qué aportó en el estudio un genio como él?
Con el mastering, Alan aportó el barniz final al disco gracias a años de experiencia. La mezcla ya estaba muy depurada y trabajada al llegar al estudio, y una vez allí, Alan supo darle el sonido final que estábamos buscando.

Jugáis con el anonimato como muchos artistas electrónicos. Sé que es una pregunta recurrente y a estas alturas ya no debería sorprender tanto este hecho, ¿pero por qué tomasteis esta decisión?
De poder elegir, más que un juego es una importante decisión. Queremos darle importancia a la música y no a las personas que formamos el proyecto. Por eso nos dimos cuenta de que cuando nos apartábamos de la ecuación, entonces pasaba algo maravilloso y es que nos abríamos como personas y no como objetos.

No pido nombres, porque ni nos los daréis ni tampoco interesa demasiado, pero tengo entendido que el proyecto consta de más de las dos personas que aparecen en el escenario. ¿Qué rol tiene cada uno?
Hasta la fecha han participado muchos artistas. Igual para lo próximo que hagamos los que participen en él decidan cambiar el nombre de nuevo… el proyecto es una fábrica de ideas en constante cambio y está formado por bastantes personas. A veces es complejo ponernos todos de acuerdo. Ahora mismo somos nueve y trabajamos juntos desde distintos países y en directo tocan dos por cuestiones logísticas. En cuanto podamos iremos adaptando la puesta de escena y la localización en la que poder estar todos juntos.

Habéis compartido escenario con artistas internacionales bastante interesantes y de algún modo cercanos a vuestra música. ¿Qué habéis aprendido de ellos?
Muchas cosas. Entre ellas que la música nos anticipa cómo de auténticas y verdaderas son las personas que hay detrás. Le sorprendería a cualquiera la de cosas que puede decir una canción.

En la electrónica a veces se tiene un poco descuidada la puesta en escena, ya sabéis un tipo con un laptop y poca iluminación. Pero vosotros parece que le habéis querido dar una vuelta de tuerca poniéndoos dentro de un cubo sobre el que se proyectan imágenes. ¿Diríais que los visuales tienen la misma importancia que la música en un directo de Der Panther?
Es un todo. Nuestro objetivo al abrirnos como canal en directo, consiste en regalarle al público una experiencia única a cada persona. Focalizar la atención de todos los asistentes, libre de distracciones para vivir una experiencia lejos de donde cada uno se encuentra. Pensamos que es importante esforzarse en regalar directos especiales y mágicos al público.

El anonimato, la puesta en escena sofisticada, un sonido que bebe de muchas fuentes… quien no os conozca bien os podría ver como un grupo escurridizo, pero para nada más lejos de la realidad. Vuestra música tiene un pie puesto en la sofisticación y otro en la accesibilidad. ¿Cómo lo veis vosotros, es vuestra intención llegar a un público más amplio sin traicionar vuestras raíces?
Queremos hacer música que nos resulte emocionante. De todas las ideas en las que trabajamos, a la hora de componer nos quedamos con aquellas que nos dejan atrapados y que no podemos dejar de escuchar. La idea de querer compartirla llega después, una vez que la obra está totalmente terminada, entonces sí hace ilusión compartirla. Si nos emociona a todos nosotros, ¿por qué no a otras personas?

Es bastante sorprendente vuestro caso. Con un disco que no ha salido del underground y un álbum para El Segell que por entonces aún no había salido ya fuisteis confirmados por muchos festivales, no sólo pequeños como el Primavera Club o el Emergència, sino grandes como Bilbao BBK Live o Low Festival. ¿Cómo lo lleváis?
Muy bien. Estamos contentos con el proyecto que estamos desarrollando y lo que vamos aprendiendo y está por hacer. El proyecto es algo así como una fábrica de ideas en la que participamos músicos, escritores, artistas visuales, ingenieros informáticos, poetas, filósofos, pintores… afincados en distintos países del mundo. El Segell se caracteriza por respetar y cuidar al máximo a sus artistas. Ellos han creído y apostado en todos nosotros desde el primer momento y por lo tanto han contagiado ese mismo entusiasmo a otros compañeros de profesión enamorados del arte y la música para darnos esta presencia. Nos mueve a todos lo mismo.

Estáis en un punto envidiable para cualquier banda. En la primera división de la escena estatal, con proyección internacional, presencia en casi todos los festivales de España y con un sello conocido por mimar a los artistas. ¿Qué esperáis del futuro?
No esperamos nada de la música pues ya nos lo ha dado todo, poder crearla.

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