09/07/2015

La industria musical ha llegado a un punto en el que la sorpresa de escuchar un álbum completamente virgen se chafa. Aquí nos quejamos amargamente.

Ha llegado el momento de decir basta. ¿No estáis hartos de los sencillos de adelanto? ¿No hemos llegado a un punto completamente inadmisible? Hablo de casos como el de Florence + The Machine y Tame Impala. Antes de que se lanzasen sus respectivos discos se pudieron escuchar cinco y cuatro temas, respectivamente (sí, el de los australianos sale en unos días, pero Kevin Parker ya ha dicho que para de adelantar más cortes –claro que lleva cinco ya–). Habrá quien a esto le gustará, ya saben, a muchos, entre los que me incluyo, nos corroe el ansia viva por saber qué os lo que ofrecerán nuestros ídolos en su próximo trabajo, ¿pero no añoramos esos tiempos en los que llegábamos vírgenes a los álbumes o, como mucho, sólo habíamos escuchado un single?

Está claro que la industria musical funciona como funciona y es lógico que una vez se anuncia un disco deba acompañarse de su respectivo sencillo de adelanto. En parte está bien porque así te haces una idea de por dónde irán los tiros con tal o cual álbum. Pero ahora, por el simple motivo de estar en portada de las cabeceras de todo el mundo, las discográficas no paran de sacar más y más singles que no hacen otra cosa que arruinarnos la sorpresa. Cuando nos llega el LP a las manos ya hemos escuchado casi la mitad de las canciones y, posiblemente, las mejores. Imaginaros llegar a In Colour de Jamie xx sin haber escuchado antes ‘Loud Places’ o ‘I Know There’s Gonna Be (Good Times)’ (el caso de este tema es especialmente particular, porque antes de poderse escuchar su versión definitiva, se filtró una sin la voz de Popcaan): pues vamos, una absoluta gozada disfrutar de la experiencia completa del largo sin conocerte de memoria ya sus mejores momentos.

Y esto en el mejor de los casos. Está claro que preferimos mil veces esta táctica de promoción que la que han utilizado otros como Daft Punk, que llegaban a extremos absolutamente intolerantes y cansinos (llegaron a anunciar el teaser del avance del videoclip para ‘Lose Yourself To Dance‘… o algo así). Eso sí, hay veces en las que el marketing nos conquista, como el caso de Boards Of Canada y su último disco, Tomorrow’s Harvest (primero fue un juego de pistas, y luego una live album transmission), y, en menor medida, el de Arcade Fire y su Reflektor con sus tuits inesperados, sus grafitis y el grupo ficticio The Reflektors. Está claro que esto es la guerra, que en la era de internet hay que luchar con el cuchillo entre los dientes para atravesar la jungla y adelantarte a la competencia. Hay tantos grupos que ya vale todo para que se hable del tuyo.

Hay casos en los que esto de conocerte ya la mitad del disco antes de que salga a la venta está más o menos justificado. Concretamente con los álbumes de debut. Por ejemplo, con el de The Drums. Llegó a nosotros y, sí, habíamos escuchado ya muchas de sus canciones, pero por lo menos tuvieron la decencia de incluir algunas nuevas tan buenas como ‘Forever And Ever Amen’. Aquí ya nos desviamos un poco a otro tema, el de la pereza de los grupos. Por supuesto, es de justicia recuperar el sencillo que te puso en la cresta de la ola para tu estreno en largo, pero ya tirar de temas que la gente tiene sobados de anteriores EPs es pasarse. Sí, hablamos de ti, BANKS. La amamos, claro, pero la tipa alcanzó un récord de lo más negativo. Cuando salió su ópera prima hace ya casi un año, nueve de los 14 temas que incluía ya estaban tan escuchados, que algunos tenían más de un año, dejando así el impacto del álbum en nada. FKA Twigs, por otro lado, no incluyó en su debut largo, ningún tema de sus dos EPs anteriores, y no le ha ido nada mal.

Dicho todo esto, sólo cabe pedir a las discográficas que piensen un poco en nosotros, que tengan compasión. Los periodistas no tenemos más remedio que escuchar las canciones porque es nuestro trabajo, pero de verdad, si por mí fuera dejaría de escuchar los adelantos, incluso si sólo hay uno, y volvería a esos viejos y buenos tiempos en los que desprecintábamos un disco y lo escuchábamos de principio a fin sin saber muy bien qué encontrarnos. Dudamos que cambien las cosas, así que tocará sufrir la tortura de teasers, trailers (de esto también se podría escribir algo), infinitos singles, detalles del álbum a cuentagotas y demás parafernalia. Al menos seguiremos aquí para contarlo.

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