08/07/2015

Crónica de la segunda edición del festival, con The War On Drugs, 'Fucker' John Misty, Woods, Benjamin Clementine...

Núria Graham (14)Rp

Núria Graham nos ha enamorado, ha quedado ya sobradamente probado en lo que va de año con su disco en la selección del primer trimestre y su directo en el Primavera Sound 2015 como una de las más agradables sorpresas de su día. En el Vida, de nuevo jugando en casa pero esta vez sola, nos volvió a conquistar. Como el de Xoel el día anterior, no fue un concierto al uso: allí, subida en una barca, rodeada de pinos, coreada por loros estridentes y aviones que pasaban rugiendo lejos de vez en cuando, con prácticamente todo el público sentado y disfrutando de la sombra, mirando en silencio y embelesado, aquello era más un recital, un ratito con música. Y en ese contexto sus canciones, interpretadas sólo con voz y guitarra eléctrica, volvieron a funcionar.  Se nota que en origen son poco más que eso. Algunas, como la sobrecogedora ‘An Exception’, no tienen de hecho más. Pero es que esa voz lo aguanta todo, hace con ella lo que quiere, cantando sin esfuerzo aparente, mirando con esa intensidad adulta al infinito para sonreír como una niña cuando arrancan los aplausos tras la última nota. Ella estuvo simpática, improvisando un poco más de set list cuando al final le dijeron que tenía más tiempo del pactado. Sólo le faltó haber ido un poco más tarde en el programa para que el idilio fuese total.

Father John Misty (133)r

Josh Tillman es el Yannis Varoufakis del indie actual: obscenamente seguro de sí mismo, insoportablemente irresistible para casi todas, felizmente casado. Su segundo disco en solitario como Father John Misty es de hecho una declaración de amor, un álbum en el que, según él mismo reconoce, su mujer le ayudó a quitarse la máscara. Hay cinismo, sí, pero hay también una desnudez sentimental evidente plasmada en unas letras que están al alcance de muy pocos. En directo Josh Tillman ejerce de crooner, actor, provocador y presentador. Parece entender el ejercicio de tocar en directo como una práctica de seducción masiva, tanto sensual como musical. Sale la banda, pero Josh sigue entre bambalinas. Arranca el piano de ‘I Love You, Honeybear’ y emerge de su escondite como un tiro. Agarra el pie de micro, lo levanta, lo coloca tras su nuca, se arrodilla, se incorpora y empieza a cantar. “Oh honeybear, honeybear, honeybear, you mascara blood, ash and cum, on the Rorschach sheets where we make love; Honeybear, fuck the world, damn straight malaise, it may be just us who fell this way”. En lo que tarda en pasar ese verso ya se ha comido el escenario, ya nos tiene en el bolsillo, ya estamos seducidos. Su banda suena además sólida, contenida e infinitamente correcta cuando arrancan los temas, pero a un gesto del líder la batería se desordena a golpetazos y aparecen bendings no grabados que rompen la heterodoxia de puro rock americano que los recorre. De lo mismo que sea la bellísima ‘Strange Encounter’ , la vaquera ‘I’m Writing a Novel’, o la electrojugetona ‘True Affection’ (¡temazo!): Josh se contornea, baila, se sube al bombo de su baterista, presume de culito, salta al foso para ser profusamente sobado y grabado, y vuelve al escenario descamisado y con la melena loca. Es tan exagerado como su personaje. Él juega a ser ese fucker de manual, jugando a bajarse otro botoncito de la camisa blanca. Es, en fin, un performer profesional y la que monta vale hasta el último euro. La interpretación de ‘Bored in the USA’, ese implícito retrato de su país -cabrón, provocador y antipatriótico- que estará sin duda ente los mejores temas del año, fue brutal. Piano y voz, Tillman sentado al borde del escenario primero, caminando por sus tablas después, cantando como Dios y magnético hasta decir basta. Parecía que el final sería con ‘Hollywood Forever Cemetery Sings’, el hit de su debut, pero Father John Misty cerró como le toca hoy, con ‘The Ideal Husband’, gritando eso de I came by at seven in the morning, I said, «Baby, I’m finally succumbing”, Said something dumb like «I’m tired of running, Tired of running, tired of running”, Let’s put a baby in the oven, Wouldn’t I make the ideal husband?”. Así se da un concierto, coño.

Father John Misty (179)rp

Lo de los directos de Woods es una cosa un poco extraña: unas veces están inmensos, otras sosos y del mismo concierto puede salir gente encantada y gente con ganas de más. Pasó en su última visita al Primavera Sound, donde no acabaron de arrasar, y pasó el sábado en el Vida, donde empezaron flojito y acabaron en todo lo alto. El escenario mediano del festival dio más de un disgusto sonoro y probablemente con Woods tuvo su peor rato. Empezaron casi directamente sin vocalista, con un hilo de voz principal y aunque lo arreglaron pasados dos o tres temas, nuca llegó a escucharse la voz con claridad. Tampoco empezaron ellos tocando como un tiro: sonaron apagados y un poquito lánguidos. La cosa remontó bastante en ‘Bend Beyond’, donde entraron en el primer túnel musical verdaderamente disfrutable de la noche. Por suerte, esos volvieron a aparecer, especialmente en monumental ‘With Light and With Love’, que interpretaron al cierre con la garra que merece, envueltos por la noche los árboles en una estampa bastante maja. Pero vaya, te tocan ‘Moving to the Left’ y ‘Cali in a Cup’ y… ¿cómo te vas a quejar? Nos fuimos con buen sabor de boca, aunque sabemos que pueden dar más de lo que vimos.

Primal Scream (45)rp

Siento de antemano la dureza de estas líneas, no es mi intención ofender a nadie, pero el concierto de Primal Scream me pareció lamentable. Si no hubiesen ejercido de cabezas de cartel podríamos dejarlo en correcto, pasable, mejorable; pero no. Y pido las disculpas de antemano primero porque yo nunca fui fan de la banda (por lo tanto, ¿por qué habría de gustarme?) y porque no tengo muchos elementos realmente objetivos para criticarles. Ellos tocaron “bien” y el escenario sonó como debía, pero allí no había nada memorable. El rock bailongo que pregonan está desfasado y sonó vulgar. Más si se interpreta con esa corrección falta de sangre. Me pareció un ejercicio de nostalgia soporífero. El público, salvo en las primeras filas, no reaccionó. Visto desde las últimas, donde nos acomodamos como para irnos en cualquier momento (acierto que nos concedimos) la falta de conexión parecía obvia. Bobby ponía el micro para que la gente le diese la réplica, pero aquello no arrancaba del todo. Acostumbrados, suponemos, a llenar salas por todo el mundo, esa amalgama de padres jóvenes, festivaleros relajados y diversos independientes, no estaba por ejercer de Palacio de los Deportes o de Palau Sant Jordi entregado a la causa. “Come on, don’t let us down!”, llegó a pedir el vocalista ante la falta de química con el grueso de su público. Al final la cosa remontó por pura necesidad tirando de Screamadelica, del que rescataron ‘Movin’ on Up’ y ‘Loaded’ casi al cierre, mejor cuando más alejados del electrorock con telarañas. En resumen: concierto para fans y tocado de carril que a mí personalmente me dejó con ganas de irme a la tienda.

John Grvy (66)rp

Aún hubo tiempo después para constatar que John Grvy sigue en ascenso con una propuesta claramente orientada al directo y al baile (versión de Backstreet Boys incluida),que La Cabana Jägermusic se quedó pequeña para ver a Los Mambo Jambo, yque Guille Milkyway no tiene problema alguno en mezclar a Sonia & Selena con AC/DC.

Al día siguiente, en la espectacular La Daurada Beach Club que albergó la jornada final del festival, nos despedimos del Vida 2015 de la mano del pop vitaminado, si bien algo simplón, de Les Sueques, y de unos Modelo de Respuesta Polar que abrumaron con una ejecución impecable de su pop emocional. Cómo ganan en directo los crescendos de temas como ‘Miedo‘ y ‘El cariño‘, cómo transmite Borja Mompó el lamento irredento de ‘La guerra y las faltas‘, y qué futuro brillante les depara una canción nueva como ‘Crece‘, en la que dotan de más cuerpo un discurso musical que esperemos no abandonen del todo en pos de la velocidad. Con ellos, y con un bis casi improvisado del propio Borja en solitario tras la insistencia del público, pusimos punto final a cuatro días de Vida que ya tienen sucesor: el Vida 2016 se celebrará del 30 de junio al 3 de julio de 2016, y The Divine Comedy son su primera banda confirmada.

Núria Graham (129)Rp

Renaldo & Clara (6)Rp

The War on Drugs (140)R

Texto: Daniel Boluda y Aleix Ibars

Páginas: 1 2

Publicidad

Foto. Pablo Luna Chao   Festivales
Publicidad