11/05/2015

Bofetada en directo del dúo de Nottingham, poniendo en valor la dignidad de lo chabacano y lo políticamente incómodo.

Integrados en el programa musical del festival multidisciplinar Primera Persona del CCCBSleaford Mods debutaron el sábado en Barcelona tras su éxito en Madrid la noche anterior, y avalados por la explosión de su popularidad de los últimos meses. Pese a haber agotado las entradas del festival, el teatro del centro cultural en el que actuaron no se vio nunca abarrotado, pero el público asistente vibró con el nervio gordo y la lengua larga del dúo de hip-hop/post-punk de Nottingham. Deben de ser actualmente de los súbditos más irreverentes del Reino Unido, aunando en su fórmula musical afiladas letras reivindicativas e incendiarias, una base áspera, incisiva y de sabor metálico, y una presencia sobre el escenario macarra, iracunda y absolutamente desacomplejada. Por momentos, la verborrea irrefrenable y en cascada de Jason Williamson parecía una auténtica paliza de boxeo de un incontrolable púgil contra el aire, dando porrazos y escupiendo letras sin piedad alguna mientras se iba empapando de sudor como si fuera una fuente.

Sleaford Mods (93)Rp

Su planteamiento es cuanto menos curioso: Andrew Fearn, como la sombra inmóvil de su compañero de fatigas sobre el escenario, se limita a darle al play a unas bases que proceden únicamente de su ordenador, allí plantado. Mientras suenan y Williamson canta/escupe, Fearn no hace demasiado: bebe cerveza, mueve la cabeza, de vez en cuando se ve que él también entona algún que otro verso por lo bajini; pero básicamente se limita a estar ahí, y a servir precocinadas unas bases, eso sí, compuestas por él. Sin embargo, hay que reconocerle al menos un 50% del mérito por la construcción de una ambientación muy acertada: ayudando a fusionar de algún modo lenguaje y mensaje, el entramado instrumental que suena de fondo aporta esa estética post-industrial, sucia y cargada de grasa y de electricidad estática; esa sensación de estar como en una trinchera en medio de una manifestación de obreros despedidos en plena reconversión. Delimitando el perímetro con un alambre de espinos sobre el que Williamson hace malabares con la boca y las palabras.

La reciente eclosión de Sleaford Mods descansa fundamentalmente en el éxito de su último trabajo, Divide and Exit, y en su actitud díscola. Sin embargo, la media docena de álbumes anteriormente publicados no fueron para nada ignorados en su actuación de anoche, aunque ésta apenas alcanzó la hora de duración. Como particularidad, y en honor al espíritu de un certamen que tiene en la palabra el nexo de unión de todas las artes representadas, se proyectaron varios fragmentos de letras de las canciones que entonaba Williamson, en ese inglés suyo, directo y casi jerga, propio del proletario cabreado que es. Pero más allá del discurso, que puede traducirse al instante solo con observar el lenguaje no verbal del vocalista, lo que llama la atención es el morbo que nos produce en ocasiones el feísmo. Sentencias jactanciosas, metralla de sarcasmo e improperios en todas direcciones, y una imagen que mostrar siempre bastante zafia y esclava de su radicalismo.

Sleaford Mods (104)Rp

Su estilo, incisivo y rompedor, encajaría perfectamente en la línea de las pequeñas rabietas artísticas que en su día llevaron, por ejemplo, a colocar un retrete en un museo como pieza de arte. Berrinches, más o menos visionarios, que aceptan con las puertas abiertas la dignificación de lo grotesco, de lo incómodo y de lo chabacano; dándole una oportunidad de expresión a lo desagradable. Porque a veces es verdad que la letra, con un poco de sangre, sudor y saliva rabiosa, entra mejor. En lo estrictamente musical, sonaron temas como ‘Bunch of Cunts‘, ‘Jobseeker‘, ‘Jolly Fucker‘, ‘Tweet Tweet Tweet‘ o ‘McFlurry‘; pero en este caso los títulos individuales quedan relegados a un segundo plano y al servicio de un discurso y un lenguaje que funciona mejor siendo homogéneo, como un bloque sin fisuras ni bajadas de ritmo con el que poder golpear. Sleaford Mods son la colleja que todos debemos recibir alguna vez en la vida.

Sleaford Mods (77)Rp

Publicidad
Publicidad