16/02/2015

Karen Koltrane brillaron especialmente, presentando su álbum de debut, en la séptima edición del festival

Aprovechando la efeméride de San Valentín, el CCCB de Barcelona celebró la séptima edición del Emergència! Festival, que como cada año echaba un vistazo sobre algunos de los artistas y proyectos más prometedores del panorama musical nacional. El módico precio, unido a lo céntrico del emplazamiento, así como a algunos nombres ya célebres presentes en el cartel, hacían que el plan resultara más que apetecible; sin embargo, el público respondió solo a medias, llenando apenas parcialmente varios de los conciertos. En cualquier caso, asistimos a buenos directos, presenciamos algún que otro descubrimiento, y nos llevamos una muy grata sorpresa. Pero mejor vamos por orden cronológico.

Abrieron la veda los madrileños The Parrots, con uno de esos directos frescos y verticales que tanta fama les ha dado en los dos últimos años: un electrizante rock ‘n’ roll, de la familia protopunk, que mira de frente a la radicalidad pero guardando cierta distancia prudencial. Aun no se han estrenado en formato largo, discográficamente hablando, pero sus tres trabajos, además de abrirles las puertas del SXSW de este año, dan para un concierto bastante aseadito de una media hora, en la que no escatimaron ni vocales en forma de grito pelao, ni un ápice de ese encanto macarra, desvergonzado y mexica (tipo ‘Vamos’, de Pixies). Bien por el trío.

Flamaradas (28)R

La organización del programa, dividido primero en dos y luego en tres escenarios, permitió que durante la mayor parte de la tarde-noche pudiéramos verlo todo sin tener que elegir. Acabados The Parrots, cero dilemas: todos a Flamaradas. En el fondo, por mucha compañía que tuviera en el escenario del auditorio, sigue siendo el proyecto en solitario de Daniel Magallón – cofundador de Producciones Doradas junto a Joe Crepúsculo y Daniel Granados –; y fue precisamente a través de su voz honda por donde entramos a su generoso universo lírico. Canciones con mucha literatura, crecientes, y con finales, más que épicos, con cierta gloria instrumental, que muchas veces, pese al eclecticismo culto de sus influencias, desaguaban en ecosistemas musicales más bien autóctonos.

De vuelta al escenario que había instalado en el hall del CCCB, los sevillanos Miraflores pusieron el punto de contundencia necesario en la noche. La suya es una propuesta envenenada de fuerza, precisión, tensión y abuso de poder, todo al servicio de unas referencias entre las que encontraríamos a unos jóvenes y melódicos Swans, si es que alguna vez Michael Gira ha sido joven. Rock áspero y malencarado, con la mala hostia de un mal día en la vida de Nick Cave. Como bien se autodefinen ellos: rock incómodo y expresionista. Su álbum Miraflores (Happy Place Records, 2014) pasa a la lista de los pendientes.

Hi Corea! (96)Rp

Como también Odd Nature (Green Ufos, 2014), el Ep de debut de los también sevillanos Hi Corea!: una formación musicalmente original, de venas abiertas, pero quizá con cierto hiperactivismo u horror vacui en el contenido de sus canciones. Un rock escurridizo que huye de etiquetas, muy dependiente – en el buen sentido – del ritmo, y bastante descentralizado de un dúo (a veces trío) vocal con relativamente poco peso. Con un muestrario técnico bien profuso, pero que tiende a aplanarse, su propuesta resultó un amasijo de buenas influencias e ideas, y de tendencias muy personales, independientes y aparentemente autoconstructivas.

Para el horario, digamos, prime-time la organización había reservado quizá las propuestas con más renombre; dos de las últimas apuestas de sellos visionarios y prestigiosos como son El Segell del Primavera y Foehn Records: Der Panther y Karen Koltrane. De los primeros nos esperábamos el concierto que dieron: una sesión viva de las suyas, dentro del cubo, que no hace sino acrecentar la impaciencia por escuchar su inminente y flamante segundo álbum, que al final parece que verá la luz en abril. Su musicalidad parece realmente un ser vivo, diferente cada vez, manifestándose en un discurso cada vez más claro y enriquecido. La experimentación, que en teoría es la razón de ser de Der Panther, está dejando paso a un lenguaje cada vez más entendible, siempre fiel a sí mismo, y por tanto más previsible (también aquí en el buen sentido). Un dúo que sigue recordándonos a Darkside por el uso de guitarras y voces, y a Animal Collective por la esencia luminosa y cromática de su propuesta electrónica de fondo.

Der Panther (14)R

Pero la gran sorpresa de la noche, a nuestro entender, fue la fenomenal actuación de Karen Koltrane, el proyecto de Ángel Valiente y compañía, que demostró una tremenda madurez a la hora de presentar su debut Plantas de interior (Foehn Records, 2014). Para ser justos, se podría etiquetar a esta banda con nombre de canción de Sonic Youth como synth-dreampop, pero en referencia a los sueños de una noche de digestión algo movidita. Canciones profundas que te vencen por desgaste, que comienzan en una caja de ritmos y acaban creciendo bajo mantos y capas de teclados y guitarras enmarañadas. Sonaron con mucho poso, dejando acopladas muchas de sus melodías de shoegaze rescatado en las memorias y cajas torácicas de los muchos asistentes. Fue, seguramente, el concierto con más audiencia de la noche; y con toda certeza el momento cumbre en cuanto a proyección musical se refiere. El último capítulo del festival, de hecho, esa sesión de vinilos denominada Reverberation Radio – a cargo de algunos miembros de los californianos Allah-Las –, no tuvo la asistencia que probablemente se esperaba. Tal vez fuera porque los planes de San Valentín suelen tener segundas partes, en lugares de mayor intimidad; o porque después de media docena de conciertos, la gente ya estaba más que servida. Pero un año más, del Emergència! nos llevamos más de un grupo nuevo apuntado en la libreta. Y básicamente eso es a lo que se va.

Karen Koltrane (56)R

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Foto. Pablo Luna Chao   Conciertos. Festivales
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