19/11/2014

Entrevista con el grupo, que esta semana presenta Encyclopedia en Madrid y Barcelona.

Encyclopedia, el tercer disco de The Drums, podría no haber existido. Para cuando terminó la gira de Portamento, la notable reválida del grupo que conquistó el mundo sin quererlo con ‘Let’s Go Surfing‘, la tensión en la banda era tal que Connor Hanwick, tercero en discordia, decidió abandonar el barco. Y Jonathan Pierce y Jacob Graham, fundadores del grupo y su motor creativo, anunciaron sus respectivos discos en solitario. Sin embargo, algo cambió en algún momento de 2013: Pierce canceló el lanzamiento de su álbum en solitario, que estaba terminado y pendiente de publicación, y decidió reunirse con su amigo de la infancia Jacob para reactivar el grupo que formaron juntos con la intención de afrontar un tercer disco definitivo. «Queríamos hacer nuestra obra maestra«, reconoce ahora Jacob, al otro lado del Skype mientras el grupo se encuentra en plena gira europea. Y pueden haberla firmado: Encyclopedia es un tratado inspirado y rebosante de vida, exigente cuando debe serlo y asequible cuando es necesario. Es un disco de contrastes entre ‘Magic Mountain‘, su árida primera canción, y ‘Wild Geese‘, su dulce y maravilloso cierre. Un trabajo firmado a medias por Pierce y Jacob, fabricado con la calma y la perspectiva que solo el tiempo ofrece, y que sitúa a The Drums en otro nivel.

No sabemos a quién agradecerle que Encyclopedia exista, pero de momento, podremos comprobar cómo suena en directo en la inminente doble visita de The Drums: será el sábado 22 de noviembre en la sala Arena de Madrid, y el día siguiente en la Razzmatazz de Barcelona. Conciertos de los que Indiespot es medio oficial y que recomendamos encarecidamente. A continuación, la charla –breve pero interesante– que mantuvimos con Jacob Graham hace unos días. ¡Larga vida a The Drums!

¿Estáis contentos con la reacción del público a vuestro disco? ¿Esperabais algo distinto?
JACOB GRAHAM: “Ja… (piensa un poco) ¡Sí, creo que estamos bastante contentos con la reacción del público! Nos han dicho que no es tan inmediato como nuestros discos anteriores, y que es un disco que va creciendo con las escuchas, y ese es el mejor elogio que nos pueden hacer, porque es justamente el disco que queríamos hacer. Queríamos que tuviera estas distintas capas que pudieras ir descubriendo poco a poco. El público parece estar conectando con el disco, y con algunos de los temas más profundos que tratamos en él”.

Sí, es definitivamente un disco que hay que escuchar varias veces para adentrarse en él. ¿Fue también un disco difícil de hacer para vosotros?
“Pues sí, en realidad sí. Siempre lo es, de hecho, porque somos de los que le damos mil vueltas a todo antes de considerar que está terminado. Los dos primeros discos los hicimos bastante rápido pese a ello, pero con este quisimos tomarnos todo el tiempo que fuera necesario y trabajar a fondo en estas canciones. Dejarlas reposar, volver a ellas al cabo de un tiempo… Ese tipo de cosas. Fue un disco complicado de hacer, sí, pero éramos conscientes de que iba a ser así, y ahora estamos satisfechos de haberle dedicado tanta atención”.

¿Qué pasó para que The Drums volvierais a ver solo vosotros dos?
“(Ríe)… Bueno, simplemente somos los dos últimos que quedamos aquí. El resto han ido optando por hacer otras cosas… y está bien, Johnny y yo empezamos este grupo y siempre hemos sido el motor creativo. Así que no es algo tan raro para nosotros, y en realidad no contar con más gente en el grupo nos ha liberado mucho a la hora de hacer el disco. En ese sentido sí que hemos disfrutado del proceso de hacer el disco; no ha sido divertido, pero ha sido un proceso muy satisfactoria”.

¿Por qué crees que trabajas mejor solo con Johnny?
“Tenemos una conexión especial. Johnny y yo nos conocimos de pequeños, y siempre hemos compartido la pasión por la música especialmente. Siempre hemos estado muy conectados a nivel creativo, y aunque con los años los dos hemos cambiado y en algunos aspectos hemos ido por caminos distintos, entendemos las decisiones del otro porque nos conocemos tan bien”.

A nivel de letras, este disco es más oscuro, parece más enfadado y frustrado que los otros… ¿Os sentíais así cuando lo estabais grabando?
“Creo que es algo que Johnny quería mostrar, más bien. Hay un par de momentos oscuros del disco con los que me siento muy identificado, pero en general mi contribución al álbum fue más bien de ejercer de contrapunto a esa oscuridad y frustración de Johnny. Pero sí, creo que en conjunto el disco es más sombrío. Incluso partes que no deberían sonar oscuras, como un sintetizador bonito, acaban pareciéndolo”.

Así que os compensáis el uno al otro, ¿no?
“Sí, totalmente. Yo normalmente llego al estudio y pienso que voy a hacer una canción preciosa electrónica que suena como Mary Poppins, y entonces llega Johnny y dice ‘Bueno, hagamos que también suene como si nos acabaran de romper una guitarra en la cara’ (risas). Y eso es lo que nos hace llegar a nuestro sonido, y lo hace tan especial. Hay ese choque constante de ideas”.

Precisamente la última canción del disco, ‘Wild Geese’, forma parte de tu disco en solitario. ¿Por qué decidiste incluirla también en el disco de The Drums?
“Bueno, Johnny escuchó mi disco en solitario y esta canción le gustó mucho, así que me propuso que la rehiciéramos para el disco de The Drums. Me pareció una buena idea, y de hecho fue la última cosa que hicimos del disco. Una vez terminada, vimos que era una capa más del contraste que buscábamos, empezar el disco con ‘Magic Mountain’ y terminarlo con ‘Wild Geese’, dos canciones radicalmente distintas. Y una vez hecha, supimos que habíamos terminado el disco”.

De hecho, cuando escuché ‘Magic Mountain’ como adelanto, me imaginé que Encyclopedia iba a ser un disco experimental y difícil. Pero una vez escuchado el conjunto, hay momentos muy accesibles, muy pop. ¿Fue difícil equilibrar la balanza?
“No, en realidad no. Estamos obsesionados con las canciones pop. De hecho, lo estamos tanto, que siempre van a estar en el corazón de todo lo que hagamos. Y creo que en el disco sí que hay un equilibrio, porque queríamos que hubiera experimentación, pero somos conscientes de que hay una línea que no podemos traspasar. Así que podemos decirnos a nosotros mismos que vamos a ser muy experimentales, pero siempre habrá una línea que no cruzaremos. Lo más radical que hemos hecho en ese sentido sería ‘Bell Laboratories’, pero aún así sigue habiendo una canción allí”.

He estado escuchado Portamento estos días, pero Encyclopedia suena mucho más intenso, más vivo, como si lo estuvierais sintiendo más. ¿Qué hubo de diferente esta vez?
“Creo que simplemente fue la mentalidad con la que afrontamos el disco. Ya habíamos sacado dos álbumes, y con este queríamos demostrar definitivamente de lo que éramos capaces y hacer nuestra obra maestra. Así que lo afrontamos con esta mentalidad, la de ‘hagamos un disco por el que la gente nos conozca, uno del que sigamos sintiéndonos orgullosos dentro de 30 años’”.

¿En algún momento pensaste que no habría disco de The Drums?
“Sí, claro, hubo momento al final de la gira de Portamento en los que me preguntaba constantemente ‘¿Por qué sigo haciendo esto?’. Estar en un grupo como este, que tiene un poco de éxito pero tampoco demasiado, requiere que dediques tu vida a ello: estar siempre de gira, escribiendo, grabando… Incluso ahora me pregunto por qué sigo haciendo esto”.

¿Puedes imaginarte tu vida sin The Drums?
“Oh, la imagino cada día…”.

Bueno, esperemos que todavía tengas cuerda para un rato más…
“Sí, creo que todavía tenemos algunos discos más dentro de nosotros”.

¿Por qué crees que tenéis una relación tan difícil con vuestros discos anteriores?
“No sé… Creo que cuanto más antigua la canción, más nos cuesta aceptarla. Porque cuando grabamos esas primeras canciones, no pensamos que nadie las fuera a escuchar nunca. Y de repente el mundo entero las escuchó, y la mayoría de gente las interpretó de forma equivocada. En aquel momento, nosotros queríamos sonar como un disco viejo de Echo & The Bunnymen. Pero la gente escuchó ‘Let’s Go Surfing’ y se proyectó una imagen equivocada. De todas formas, ya no tenemos tantos problemas con esas canciones, de hecho las tocamos en directo y nos hemos reconciliado con ellas. Ya no nos afecta”.

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