06/10/2014

Quinteto berlinés a medio camino entre la psicodelia y el baile, apadrinado por Pete Doherty.

Pocas expresiones me gustan más del inglés por concepto y sonoridad que «fresh start«, que viene a ser el más tosco «borrón y cuenta nueva» de la lengua de Cervantes. Algo así le sucedió al berlinés Joshua Gottmanns, que hace cuatro años lideraba Beat! Beat! Beat!, un grupito de indie pop eminentemente británico y resultón que llegó a debutar en largo auspiciado por el éxito de ‘We Are Waves’, su más notorio single. De ahí al olvido, a la lenta desaparición y a la interminable lista de grupos «one and done» hasta que el mentado Gottmanns, melena y bigote mediante, se reinventó como Ωracles (Oracles a partir de ahora) y sumó a cuatro miembros más al nuevo proyecto.

La primera pista que apareció por la red fue ‘Gazing From Without‘, un espléndido y pletórico corte que hacía las veces de carta de presentación de los berlineses. Por allí desfilaban ya las bases de la nueva dirección, hipnótica noche de verano: más de cuatro minutos de ritmo endiablado, guitarras y bajos saltarines de regusto funkie, pasión por sintes cósmicos y eminente envoltorio pop que hacían de él uno de los singles debut más certeros y divertidos del año.

Todo esto se reafirma en el EP Stanford Torus, primera referencia de los alemanes bajo el manto de Clouds Hill. Oracles viven a medio camino entre el pop soleado de ligera brisa psicodélica y una electrónica retrospectiva, orgánica y escapista que tímidamente abre y cierra el EP en ‘Untitled‘ y el maravilloso instrumental homónimo. Entre medias, jarana. Atacan pronto con ‘Melt Tonight‘, festiva y festivalera, que podría pasar por un hijo bastardo entre Cut Copy y Washed Out sin estar realmente, y esto es bueno, cerca de ninguno de los dos. Y ahí, en terreno de comfort es donde mejor lucen Oracles. Lo hacen en el brillante primer single mencionado antes, en la más shoegazera ‘Parting Ways‘ y en ‘Journey Back To Dawn‘, probable segunda joya de la corona, que pasa a Jacco Gardner o MGMT por un filtro más animado y acaba, vía riff marca de la casa Stone Roses, urgente y en todo lo alto.

En total, seis canciones que ya les han servido para ganarse a Pete Doherty («nunca ha habido una banda de rock decente italiana o alemana, pero estos chicos pueden tener algo«), que hace las veces de padre adoptivo («les escuché ensayando y pensé que estaban haciendo versiones de los Stone Roses pero los pequeños bastardos nunca habían oído hablar de ellos, así que les obligué a escucharlos«) y ya les ha invitado a acompañarles en alguna fecha de la reunión de The Libertines. El nuevo comienzo promete para Oracles.

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