15/09/2014

Entrevista con Lauren Mayberry, cantante de uno de los grupos revelación del año pasado.

Aunque su debut, The Bones Of What You Believe, se publicó el año pasado (en septiembre, para ser más concretos), técnicamente los escoceses Chvrches son un grupo de este año, que rezuma 2014 y actualidad por todos los costados. Y es que ha sido este verano el que se han paseado por festivales de medio mundo con su pop electrónico tremendamente contemporáneo, apto para ser coreado y bailado a partes iguales. Triunfaron en el Primavera Sound 2014, en un contexto apropiado para su directo, y convencieron sobradamente en sus recientes visitas a la sala Apolo de Barcelona y el Dcode 2014. Los autores de uno de los mejores discos del año pasado han visto como su popularidad se ha disparado a un nivel que pocos debutantes consiguen, y hasta ahora lo han sobrellevado exquisitamente: tienen un control absoluto de su carrera creativa, se han lanzado con su propio sello para ayudar a artista noveles (Goodbye Records), y su cantante Lauren Mayberry incluso ha sacado tiempo para retomar su truncada carrera como periodista, sea con valientes alegatos contra el sexismo online o simplemente hablando sobre los discos que la emocionan. Es con ella con quien hablamos sobre el fulgurante éxito de Chvrches, sobre el lugar del grupo en la industria actual, y sobre su pasado musical y laboral.

Hace prácticamente un año que publicasteis The Bones Of What You Believe. ¿Cómo ha evolucionado el disco para ti?
LAUREN MAYBERRY: “Sí, ya hace casi un año que salió. Es curioso, porque por un lado parece que haga más tiempo de ello, pero por el otro parece que fue ayer. Pero seguimos muy satisfechos de cómo salió el disco, obviamente estábamos muy orgullosos de ello cuando lo publicamos, pero tampoco podíamos imaginar una respuesta tan abrumadora de tanta gente”.

Hace algo más de un año os vimos en el FIB 2013, donde tocasteis en el escenario pequeño sin haber publicado el disco todavía. Ahora os habéis pasado el verano casi encabezando festivales en todo el mundo, cuando no llenando salas de aforo considerable. ¿Se os hace difícil procesar todo lo que ha pasado?
“Creo que intentamos no pensar demasiado en esas cosas, más allá de intentar adaptar nuestro show a los distintos tipos de escenarios por los que pasamos. Por un lado puede distraerte, y por el otro hemos estado trabajando tanto desde que el disco salió que tampoco tenemos demasiado tiempo para pensar en ello (risas). Probablemente cuando nos tomemos un descanso, a finales de año, tendremos un poco más de perspectiva sobre lo que ha sucedido, porque todavía no lo hemos asimilado. Será interesante ver lo que hemos conseguido durante estos meses”.

Como banda, da la impresión de que cuidáis mucho todas las decisiones que tomáis. Por ejemplo, he leído que no firmasteis el acuerdo discográfico hasta estar seguros de que tendríais toda la libertad creativa que queríais. Pero al mismo tiempo sois una de las bandas de la temporada. ¿Hasta qué punto te sientes cómoda en medio de esta industria musical tan abrumadora, con tanto marketing involucrado?
“Cada uno puede enfocar estas cosas a su manera. Incluso dentro del grupo, aunque hay consenso en cómo queremos trabajar, tenemos visiones personales distintos sobre estos temas. Para mí, es importante pensar siempre en qué es lo mejor para ti o el grupo, en general, y no dejarse llevar por lo que la gente te dice que hagas o incluso lo que otras bandas estén haciendo. Personalmente no estaría cómoda haciendo esas cosas, pero que cada uno haga lo que quiera. Básicamente se trata de intentar ser consciente de lo que está sucediendo a tu alrededor y de tu rol en ello, aunque a veces sea difícil”.

Hablemos un poco del disco, The Bones Of What You Believe. He leído que estuvisteis unos tres años preparándolo. ¿Fue más difícil de lo que esperabais?
“Lo que pasaba en esa época es que ninguno de nosotros podía dedicarse a Chvrches a tiempo completo, todos teníamos otros trabajos. Y el disco lo estábamos grabando y produciendo nosotros mismos, así que teníamos que hacerlo durante los fines de semana y cosas así. Pero también lo hace interesante, porque cuando miramos atrás ahora podemos recordar exactamente cuándo escribimos y grabando cada canción, y eso no tiene su gracia. Ahora que tenemos la suerte de poder dedicarnos al completo al grupo, seguramente cuando llegue el momento de escribir el segundo disco, el proceso será mucho más continuo y fluido”.

Sorprende que, pese a que tardaseis tanto en grabarlo, el disco suene tan compacto y con un sonido tan propio. ¿A qué crees que se debe?
“Creo que el hecho de que lo grabáramos nosotros mismo fue clave en ese aspecto. Controlamos totalmente las fases de composición y grabación del disco, por lo que cuando llegó el momento de finalizar las canciones para el disco solo quedaban los detalles por pulir. También fue importante que nos dedicamos a escribir y grabar durante 6 u 8 meses antes de tocar en directo, así que ya teníamos una idea general de cómo queríamos que sonaran tanto el disco como el grupo en general”.

Con todo, es un disco con una cantidad muy considerable de singles potenciales. ¿Estáis conscientes de ello, os daba miedo de alguna forma que las canciones pegadizas eclipsaran el resto?
“Bueno, nosotros no escribimos el disco pensando en los singles y luego en canciones de relleno. Creo que los discos que están escritos buscando eso se notan. Una vez terminamos el disco, éramos totalmente conscientes de las canciones que iban a resultar más inmediatas para el público, pero creo que el secreto del disco está en que jugamos con la melodía de formas distintas. Cuando escribimos una canción, hacemos un esbozo instrumental, pero al mismo tiempo ya planteamos la melodía vocal, así que siempre es un aspecto importante en la canción. El hecho de que mi voz sea bastante melódica, pura y limpia, hace que podamos ir más allá en otros aspectos como la producción, las letras o la atmósfera. Me gusta la idea de hacer una canción que la gente pueda considerar pop, pero producirla de tal manera para que haya algo más allá de la superficie”.

De hecho considero que uno de los puntos fuertes del disco es esa mezcla entre melodías bailables, a veces incluso luminosas, con letras bastante oscuras y en ocasiones algo deprimentes. ¿Era esa dualidad algo que habíais querido desde un inicio también?
“Creo que es algo que ha ido evolucionando poco a poco. Ian y Martin sí se conocían de antes, pero yo a ellos no, así que tuvimos que entendernos a la hora de escribir las canciones. Para mí era muy importante que cuando empezábamos a construir las canciones pudiéramos hablar de las letras y de la producción. Y lo que acabó surgiendo en el aspecto de las letras fue que podíamos ir un poco más allá, para intentar que fueran más únicas y representaran a la banda. No quería que fueran canciones tan pop ni tan limpias”.

Cuando leo vuestras letras, solo me surge una pregunta: “¿estás bien?”. Me refiero a si estas letras más bien oscuras reflejan cómo eras tú cuando las escribiste o te permites ciertas licencias narrativas.
“(risas) Para mí, las letras son personales hasta un punto. Pueden hablar de algo que me ha ocurrido, pero también de mi punto de vista personal sobre algo. No me interesan los compositores que escriben sobre cosas que no van con ellos, que no les afectan. Para mí, es importante escribir sobre cosas que pueden ser personales para mí, y con las que el oyente también se puede identificar. Ese es mi objetivo, al menos».

¿Crees que vuestras nuevas canciones seguirán en esta misma línea?
“Imagino que sí, no creo que lo cambiemos demasiado. No nos vamos a convertir en un grupo de trip-hop de la noche a la mañana (risas). Hemos escrito algunas cosas mientras estamos de gira, aunque de momento solo son ideas. Creo que en diciembre volveremos a entrar en el estudio y empezaremos a trabajar en ello. Por nuestra dinámica de trabajo, necesitamos estar todos juntos en una habitación para componer”.

Chvrches

Vuestro directo es bastante más electrónico y contundente que el disco. Parece más enfocado a la pista de baile. ¿Crees que tus letras funcionan más cuando el disco se escucha en casa?
“No estoy segura. Para nosotros era muy importante que el directo fuera un espectáculo intenso, porque aunque este grupo es mucho más electrónico que nuestras bandas anteriores, queríamos que tuviera elementos de concierto. No le veo mucho sentido a los grupos electrónicos que le dan al ‘play’ en su ordenador y cantan encima de ello. Así que supongo que por eso nuestro directo es más físico, con beats y bajo. En cuanto a las letras, realmente estamos sorprendidos de la cantidad de gente que se sabe todas las letras de todas las canciones. Por ejemplo, nunca pensamos que la canción ‘Tether’ fuera a funcionar especialmente bien en directo, porque es más atmosférica, pero resulta que es una de las favoritas del público. Así que creo que es realmente bonito que la gente pueda centrarse en los dos aspectos de nuestras canciones en directo”.

He leído que en tus primeros grupos tocabas la batería. ¿Cuándo empezaste a cantar y por qué decidiste cambiar de instrumento?
“La batería era el instrumento que tocaba en el instituto y la universidad. De pequeña también aprendí a tocar el piano. De esta forma podía hacer mis primeras canciones en un cuatro pistas, tocando la batería, el piano y cantando. Fue cuando entré en el grupo Blue Sky Archives que empecé a tocar el teclado y cantar, y desde ahí ha sido una progresión gradual. ¡Y en Chvrches no hay batería en el escenario! (risas)”.

De hecho, tienes la carrera de Derecho y un master en Periodismo. ¿Aún así querías dedicarte a la música o te veías como abogada o periodista?
“Bueno, he estado en bandas desde que tenía 15 años, pero siempre he tenido claro que no podía depositar todas mis esperanzas en la música. Me siento muy afortunada de poder pagar el alquiler con la música ahora, es algo que realmente nunca imaginé”.

Recientemente has publicado algunas críticas de discos en distintos medios. ¿Crees que el hecho de dedicarte a la música cambia tu manera de escribir sobre otros grupos y sus discos?
“Mmm… no creo, no. Siempre he intentado ser muy constructiva en mis críticas, porque siempre he sido consciente de la cantidad de energía y trabajo que un disco requiere. Creo que muchos críticos musicales trabajan de una forma no demasiado empática. De todas formas siempre me han interesado más las entrevistas y los reportajes, allí es donde están las historias de la gente. Y lo más interesante del mundo son las personas. Así que sí, creo que las entrevistas pueden ser mucho más interesantes… ¡Aunque también se puede tergiversar lo que dices en entrevistas! Por favor, no lo hagas. Confío en que seas uno de los buenos (risas)”.

Publicidad
Publicidad