01/05/2014

Will Wiesenfeld estrena 'Ocean Death', adelanto inquietantemente bello de su próximo EP.

Charlaban, hace unos días, mi compañero Álvaro y un miembro de El Columpio Asesino acerca de los diferentes significados que puede tener el mar, figura metafórica por los siglos de los siglos. Depende, claro, de qué mar imagine cada uno: no es lo mismo ese al que se accede a través de un manto de arena, con alguna posible quemadura en los dedos de los pies como única amenaza, que el que está protegido por una escarpada muralla de roca. El primero da gustito; el segundo acojona. Y, pese a la diferencia sustancial, ambos parecen ser lugares efectivos en los que perderse para siempre. Salida de emergencia a la que ahora se encomienda un Will Wiesenfeld al que dábamos por recuperado tras el ejercicio de exorcismo que resultó ser Obsidian, uno de los mejores discos del pasado año. Pues bien, nada de eso: sobre el hombre que se esconde tras Baths aún parecen cernirse muchos nubarrones. Tantos como para que al EP que lanzará el próximo 6 de mayo, parcialmente grabado en una habitación de un hotel en España, le haya colocado un título tan poco esperanzador como Ocean Death. Cuenta Wiesenfeld que será un complemento para Obsidian, del mismo modo que »el Día de los Muertos lo es para Halloween». Ahí es nada. Cinco cortes lo compondrán, incluido uno también llamado ‘Ocean Death‘ que ya podemos escuchar a modo de adelanto. Una especie de pasaje techno subacuático que, efectivamente, cumple perfectamente con la función suplementaria que le ha encargado Baths: sus cinco minutos y medio son tan inquietantemente bellos como los mejores momentos de Obsidian.

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