28/04/2014

Los galeses anuncian su duodécimo disco, solo nueve meses después del anterior; hay primer adelanto.

Ay, los Manic. Casi 30 años ya de lucha solitaria, que diría el siempre memorable Jorge Ilegal, de no encasillarse. Coexistieron con el britpop, pero se desmarcaron de éste vía los guiños al hard rock americano y orgullosa militancia marxista en momentos de ombliguismo y asepsia política. Han conseguido mantener el interés, gracias a discos trabajados y de gran voluntad creativa, y aunque su popularidad decayera después del atronador éxito a nivel mundial de This Is My Truth, Tell Me Yours, han seguido regularmente en la palestra. Casi estajonovistas en este último quinquenio, se han puesto ahora a girar por el Reino Unido, donde han estrenado canciones de su inminente álbum, titulado Futurology, que hoy se ha anunciado que verá la luz el 7 de julio.

Si su predecesor, el precioso Rewind the Film (publicado a finales del año pasado, ojo), ahondaba en la veta del pop populista de estribillo coreable y abrazo comunitario que los caracterizó en la etapa post-Richey James, sus inquietudes parecen haber cambiado ahora. En declaraciones a la NME el vocalista James Dean Bradfield afirmó que su inminente LP responde a la fascinación por Europa de un británico, desde la curiosidad y la extrañeza. Las canciones que ha estrenado en directo se inspiran, según sus palabras, en el kraut rock, en cuanto a los ritmos obsesivos y maquinales, aunque sin renunciar al toque de rock de estadios, y también han tenido como referencias «el arte moderno» y «la revolución permanente». En momentos en los que todo artista que se precie enarbola la bandera de lo político no está de más recordar a los que siempre estuvieron allí, al pie del cañón.

Este lunes nos levantamos con la noticia del primer adelanto del álbum en forma de videoclip para ‘Walk Me To The Bridge‘. Con una influencia más que evidente del film alemán Corre, Lola, corre que tanto triunfara a finales de los 90, los galeses despliegan su arsenal de rock energético, algo anacrónico pero siempre trufado de buenas melodías. Estarán en el FIB 2014, donde forman parte de la (escasa) representación de “clásicos FIBers”.

Texto: Santi Fernández

Publicidad
Publicidad