10/04/2014

Una dramática historia de amor para ilustrar el maravilloso nuevo single de la sueca.

De entre todos los instrumentos que un artista tiene a su disposición para compartir su personalidad con el mundo, el videoclip quizás es la más potente. Compite con los discos, claro está, pero a su favor tiene el factor visual. Ese que hace que ya seamos incapaces de imaginarnos a Chromeo tomándose en serio a sí mismos, a Black Lips siendo un buen ejemplo para los niños o a Savages sin fruncir el ceño. De la misma forma que ya no podemos imaginarnos a Lykke Li dando botes de alegría, especialmente desde que ha comenzado a presentar I Never Learn, el disco que publicará el 5 de mayo. Y es que si para ilustrar su primer adelanto, ‘Love Me Like I’m not Made of Stone‘, se colocó delante de la cámara de Tarik Saleh para quedarse prácticamente petrificada y parecer más frágil que nunca, ahora la sueca protagoniza una dramática historia de amor que hace las veces de clip oficial de ‘No Rest for the Wicked‘, maravilloso segundo single de I Never Learn. Un relato de nuevo dirigido por Saleh que termina tan mal como hace presagiar su primer plano y que confirma que el interés de Lykke Li por la interpretación no fue flor de un día (hace unas semanas se estrenó Tommy, la película que supone su debut como actriz). Mientras sea capaz de compatibilizarlo con lo que mejor sabe hacer, todos contentos.

Publicidad
Publicidad