31/03/2014

Entrevistamos a una de las revelaciones del año, y avanzamos su incorporación al Sónar 2014.

Después de haberse construido una base sólida de seguidores gracias a una serie de acertados singles a lo largo del año pasado, 2014 ha sido el año del debut de . Su gran salto. No Mythologies To Follow, su interesantísimo, diverso e inspirado primer álbum, ha visto la luz este mismo mes de marzo, y con él la danesa Karen Marie Ørsted culmina una progresión que le ha valido, y con razón, comparaciones con Lykke Li o Lana del Rey, y que le ha permitido colaborar con nombres como Diplo, Ronni Vindahl (productor, y en gran medida responsable de este sonido que combina r&b, pop, hip hop y electrónica) o el mismísimo Avicii (en una de las canciones del debut de este). Algo especial está sucediendo cuando una artista viene de gira a nuestro país pocos días después de haber publicado su primer álbum, y se planta a verla alguien más que el compatriota (en este caso danés o danesa) de turno. Eso fue lo que sucedió los pasados 21 y 22 de marzo en Barcelona y Madrid respectivamente, que supusieron la primera visita de gira de (el año pasado ya estuvo en Madrid dentro del DCode 2012), y que nos mostró a una artista más que enérgica encima del escenario, capaz de saltar al público hasta cuatro veces en un mismo concierto, y de defender con tablas las revitalizantes canciones que contiene su debut. Un debut plagado de singles irresistibles, por otro lado: sean los coros de ‘XXX 88‘ (con Diplo), la épica de ‘Glass‘, la explosión pop de ‘Don’t Wanna Dance‘, o la sinuosidad de ‘Maiden‘, hay aquí material inflamable para muchas escuchas.

Aprovechando su reciente visita, hablamos con Karen Marie la mañana de su actuación en Madrid, acerca de su caleidoscópico y reivindicativo debut, su pasión por las Spice Girls, la sociedad actual, su pasado punk y hasta su colaboración con Avicii. Fruto de la charla surgieron las fotos y el vídeo que acompañan esta entrevista, además de una primicia: se sumará mañana oficialmente al elenco de artistas del Sónar 2014 en Barcelona, pasando así a engrosar un cartel que consideramos excelente. Una nueva oportunidad para ver a una de las revelaciones indiscutibles del pop con claroscuros de la temporada.

¿Qué tal fue tu concierto de anoche en Barcelona?
MØ: «Me gustó mucho, de hecho. Era la primera vez que tocaba en Barcelona, así que no sabía cuánto público tendría. Vino bastante gente, fue divertido. La gente estaba muy receptiva. A veces, en los conciertos sientes que la gente te mira pensando: ‘’ok, a ver qué me das’’. Pero su actitud era mucho más positiva, me sentí muy bienvenida».

Nos dijeron que tocaste tu versión de Spice Girls. ¿Cuán importantes son en tu educación musical?
«Cuando era pequeña, estaba obsesionada con ellas como cualquier otra chica. Hasta que llegué a la adolescencia, estuve obsesionada con la música pop. Supongo que como la mayoría de las personas. Hasta que llegas a la adolescencia y tienes una visión tridimensional de tu personalidad».

¿Por qué las reivindicas ahora?
«Creo que es porque Spice Girls fue la banda que me hizo querer dedicarme a la música. Esa pasión se ha quedado conmigo desde que era pequeña. En cierto modo, aunque lo hago con un punto de ironía, quería reconocerles eso: que me convirtieran en una persona que se dedica a la música. Además, pienso que en aquella época lanzaban mensajes positivas acerca del poder de las chicas, como que no teníamos que deprimirnos por culpa de un chico o que simplemente teníamos que divertirnos con nuestras amigas. Creo que son buenos mensajes para las chicas jóvenes. Ya había muchas divas del pop hablando de sexo y chicos, así que con esa edad sólo quieres oír hablar de ‘’girl power’’. Ya sé que las Spice Girls ahora mismo son not cool, pero no me importa. Yo me divertí en su época. Después evolucioné y empecé a escuchar punk, pero pienso que es muy positivo que haya pasado por estas fases  tan diferentes».

¿Crees que todo eso sigue presente en tu música? Quizás esa parte «alegre»…
«A mí me gusta la música pop que está en los límites. Creo que la mía es el resultado de haber escuchado música pop muy comercial cuando era joven y después pasar diez años en este mundo más punk, metal, grunge… Así que creo que es genial cuando la música pop tiene este riesgo, esta oscuridad».

Empezaste con MO hace cinco años…
«Guau, es verdad, en 2009…».

Pero en 2012 comenzaste a ser más conocida. Una vez pasado todo esto, ¿llegar al momento de lanzar tu primer disco es un paso muy importante o simplemente un paso más?
«Bueno, siempre quieres ir paso a paso y llegar a lo más alto, pero para mi personalmente sí que es algo muy importante publicar mi primer álbum. Es algo con lo que sueño desde la época en la que me gustaban las Spice Girls. Es una locura, pero supongo que en realidad es un pequeño paso. Ahora quiero más, ¡me gustaría publicar 20 álbumes!».

¿Estás satisfecha con la recepción que está teniendo el disco?
«Creo que está siendo bastante buena. No le encanta a todo el mundo, pero estoy contenta».

¿El hecho de tener presencia desde muy al principio en muchos medios importantes añadió presión al proceso del álbum?
«Sí, supone cierta presión y no puedes ignorarlo. Pero tampoco puedes dejar que te afecte. No deberías hacer el disco y las canciones pensando ‘’uh, tengo que impresionar a esta gente’’. La música debe hacerse, simplemente, porque lo necesitas, porque necesitas sacar algo de ti. Debes ser honesto con lo que haces. Lo más importante es que después puedas mirarte al espejo y decir ‘’hice lo correcto, no intenté ser alguien que no soy. Hice lo que pude y lo que quise’’. Al final, eso lo es todo. Estás sólo con tu propio criterio y  no puedes estar pensando en lo que pensarán los demás, ya que no puede satisfacerse a todo el mundo».

Algo que ocurre habitualmente en casos como el tuyo es que los artistas consideran antiguas sus canciones. ¿Tú sientes algo parecido?
«Por supuesto, claro que para mí son antiguas, pero este último año y medio ha sido la mejor época de mi vida. Aunque estoy un poco aburrida de estas canciones, significan mucho para mí. Me hacen muy feliz, me hacen recordar todo este proceso increíble y esta maravillosa oportunidad que me han dado, así que me hacen sonreír. A pesar de que ya las he tocado mucho. Digamos que estoy cansada, pero no en un sentido negativo».

Hablamos con MØ from Daniel Boluda on Vimeo.

Has explicado que el disco trata sobre cómo la sociedad actual glorifican la belleza, la fama y el dinero. ¿Qué influencia te gustaría tener con tus canciones?
«No Mythologies to Follow va sobre encontrar tu propio camino. Es muy duro formar parte de esta sociedad enloquecida, con ruido que viene de todas partes diciéndote cómo deberías ser. No puedes tener ninguna tara en tu cuerpo porque entonces estás mal. Todo eso está creando muchas enfermedades relacionadas con el estilo de vida, la gente se estresa, se deprime porque no pueden llegar nunca a esos estándares. Es realmente triste. Por otra parte, creo que el mundo está empezando a entender que ser perfecto no es necesariamente lo más bonito, que tienes que admitir tus imperfecciones y hacerlas bellas. Sé que suena cursi, pero pienso que simplemente no tienes que tratar de ser alguien que no eres y decirle «que te jodan» a la gente que te dice cómo debes ser».

Este es un disco muy diverso, que bebe de muchos géneros. ¿Era algo importante para ti, para que no acabar siendo aburrido?
«Ronni (Vindahl, productor) y yo hicimos simplemente la música que pensamos que teníamos que hacer, así que pienso que el sonido del álbum es una mezcla de toda mi historia musical y toda su historia musical, una combinación de todo lo que nos gusta. Yo soy una persona con muchos contrastes, me gusta tanto lo vulnerable y frágil como ser agresiva. Creo que eso se ve en mi música».

Aún así, la mayoría de canciones tienen un enfoque electrónico. ¿Tú ya las escribes con los beats en mente o es más cosa del productor?
«La mayoría de las canciones presentes en el disco están hechas del siguiente modo: me siento en el piano y escribo las melodías, las letras y todo eso. Me gusta grabar mi voz estando a solas, así que grabo las voces y los coros hasta tener una versión demo de las canciones que, en realidad, es una versión en piano de ellas. En el disco aparecen algunas canciones como ‘’night versions’’. Ese es su estado maquetero, así es cómo sonaban antes de enviárselas a Ronny para que trabajara en su producción. Luego nos juntamos y las acabamos».

Resulta curioso que precisamente la canción que da título al disco, ‘No Mythologies To Follow’, se haya quedado fuera al final… es solo un bonus track. ¿Por qué?
«Es simple: pensábamos que las demás canciones eran mejores. Sin más».

Hay ocho canciones más que están pensadas para ediciones digitales. ¿Crees que la era digital está cambiando la extensión de los discos? ¿Dejarán de ser la norma los discos de 10-12 de canciones?
«Suelen gustarme los discos que tienen en torno a diez canciones, pero como hablábamos antes, este ha sido un proceso muy largo en el que hemos hecho muchos temas y hemos publicado bastantes singles y otros contenidos en internet. Yo quería tener muchas de esas canciones en el álbum, pero al mismo tiempo no puedes publicar un disco de doce canciones de las que ya se conozcan ocho, así que decidimos hacer una versión más larga. Estoy contenta porque todas estas canciones están hechas en el mismo período de tiempo y creo que cuentan bien la historia de todo este tiempo».

MØ

¿Cómo fue colaborar con Diplo?
«Fue genial, me sorprendió mucho que consiguiéramos esa oportunidad. De hecho, hemos vuelto a trabajar más veces desde entonces. Es una persona muy inspiradora, muy creativa. Siempre está queriendo hacer música nueva cruzando fronteras, tanto con artistas conocidos como debutantes, mezclando de todo y creando música fresca e interesante. A mí me gusta mucho su forma de trabajar. Realmente fue una locura y todavía hoy, cuando recibo emails suyos, pienso: ‘’joder, es el puto Diplo escribiéndome’’. Una locura».

Durante tu crecimiento, ¿hubo algún momento en el que pensaste que llegarías hasta aquí?
«Creo que el momento en el que pensé ‘’bueno, quizás, y sólo quizás, puede que esto vaya un poco en serio’’ fue cuando firmé el contrato con RCA. Pero nunca he tenido esa sensación de ‘’guau, voy a ser una estrella’’ porque esta industria es muy extraña. Todo puede cambiar de un día para otro: puedes pensar ‘’oh, voy a triunfar’’ y al día siguiente, te estrellas. También puedes pensar ‘’vaya, no pasa nada’’ y, de repente, petarlo. Esta industria es un juego de perseguir sueños, nunca se sabe».

En directo tocas con una banda «tradicional», pero realmente podrías hacer ese mismo set con un DJ. ¿Te lo has planteado?
«Sí, podría hacerlo, pero me gusta este set «típico» en vivo. Me gusta tener a gente conmigo en el escenario, de alguna forma me transmiten su energía. Si estuviera a solas con un DJ… Ya sabes, en el disco hay sonidos, trompetas… Y si simplemente un DJ apretara un botón, se desvanecería esa energía física del directo. A mí me gusta que mis directos sean físicos, quiero proyectar esa energía».

¿Crees que es una herencia de tu época punk?
«Supongo que sí. Formé parte de una banda de punk durante cinco años y nuestros directos eran muy salvajes. Creo que eso lo sigue teniendo, esa locura que quiero expresar es la misma de entonces. Me gusta darlo todo».

Habiendo escuchando el sonido de tu disco… ¿te arrepientes de la colaboración con Avicii?
«Bueno, la colaboración no la firmé como MØ, sino como Karen… Fue una colaboración vocal y sigo abierta a todo ese tipo de cosas. Obviamente, no escucho ese tipo de música, pero en su momento pensé que era lo suficientemente interesante y me apeteció hacerlo. Pero insisto, no lo hice como MØ, fue otra historia. Simplemente fue una colaboración vocal con la que me divertí».

Texto: Daniel Boluda y Víctor Trapero
Fotos: Daniel Boluda
Vídeo: Daniel Boluda

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