23/03/2014

Crónica del concierto del dúo de Brighton en Madrid, incluido dentro del Budweiser Live Circuit.

You guys need a mic so I can hear you!”. Así empezaba una noche auspiciada por Blood Red Shoes que definitivamente fue de menos a más, sin perder ni un ápice de intensidad por el camino. Los de Brighton supieron mantener en directo la crudeza que sus canciones desprenden en disco, ante una considerable legión de seguidores que se unieron con tanto ímpetu a la fiesta que el propio grupo hubiera querido que tuvieran un micrófono. La noche empezó, más que correctamente, con el punk garagero de Slaves, un dúo de Kent que derrochó actitud y caldeó el ambiente de la sala Copérnico de Madrid.

Para cuando Laura-Mary Carter y Steven Ansell salieron al escenario, el público ya tarareaba los primeros acordes de ‘Welcome Home‘. Alternaron temas de sus dos primeros álbumes con algunos como ‘Speech Coma‘ o ‘Everything All At Once‘, incluidos en su último trabajo (Blood Red Shoes, Jazz Life, 2013). En cada uno demostraban que la evolución de su sonido no les ha supuesto perder la identidad. La fórmula funciona sobre el escenario: un dúo efectivo de chico y chica (ella, además lidera el cotarro) ataviados con batería y guitarra, respectivamente, que derrochan letras pegadizas y lamentos rock a medio camino del garage guitarrero y el post-punk. Bien podría tratarse de The Kills en su versión menos adulterada (la voz de Alison a veces reverbera en la de Laura) y más fresca, pero sobre todo con un sonido mucho más punk como principal diferencia.

Blood Red Shoes 2 Madrid

Una vez pasada la prueba de fuego de la primera parte del show (y superadas poco a poco las dificultades técnicas que restaban presencia a la voz de ambos), la banda se tiró a la piscina con ‘An Animal, uno de sus temas más populares. A partir de entonces se sucedieron himnos como ‘Don’t Ask‘, ‘Heartsink‘, ‘Say Something‘ o ‘Colours Fade, bailados con excitación y entre pogos por el público. La pareja no quiso desmerecer a la audiencia y subió el ritmo mientras ponían a prueba su química innegable con ambos instrumentos.

You guys want another song from our new album?”, decía Steven al regresar al escenario tras ‘Je Me Perds‘ y más de una hora de concierto. Sin embargo no fueron uno sino tres los bises que sirvieron para calmar la sed de Blood Red Shoes, que despidieron con ‘Red River‘ su espectáculo en Madrid. Su color, definitivamente. Lo que está claro es que ayer había más ganas de chicas con actitud, de punk y de pogo que de princesas del pop.

Blood Red Shoes 3 Madrid

Texto y fotos: Silvia Suárez

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