14/02/2014

El bajista de los neoyorkinos estrena el precioso primer adelanto de su nuevo disco, a la venta en abril.

Todo apunta a que tardaremos bastante en tener noticias de un posible nuevo trabajo de Dirty Projectors. Si en su día ya necesitaron tres largos años para ponerle continuación al magnífico Bitte Orca, ahora parece que el sucesor de Swing Lo Magellan (2012) podría superar esa marca cuando vea la luz. No tenemos ni una foto desde el estudio, ni una entrevista en la que desvelen sus planes. Y, además, ya sabemos que Amber Coffman está trabajando por su cuenta en un álbum del que no conocemos prácticamente ningún detalle. Otra razón de peso para pensar que a los fans de Dirty Projectors aún les tocará esperar bastante. Pero hay más: no es el único miembro del grupo que ha pasado los últimos meses componiendo y grabando canciones propias. También es el caso de Nat Baldwin. Al contrario que Coffman, el bajista de los neoyorkinos no se enfrenta a su primera aventura en solitario. Ni muchos menos: ya ha publicado un buen puñado de discos bajo su nombre, el últimos de ellos en 2011. El próximo, In the Hollows, llegará el 29 de abril. Cuenta Baldwin que escribió los nueve cortes que lo compondrán mientras se preparaba para la maratón de Maine, siguiendo »una rutina muy rigurosa de hacer ejercicio por la mañana y trabajar en la música por la tarde-noche». Un método de faena minucioso y detallista que desembocará en un resultado al que se le pueden aplicar los mismos adjetivos. O eso es lo que nos hace pensar el precioso tema que dará título al LP, ya estrenado como carta de presentación. Cinco minutos de intensidad creciente y espectaculares cuerdas que nos recuerdan que hace unos años Ra Ra Riot era una banda bastante más interesante de lo que es ahora.

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