14/12/2013

El séptimo disco de los de Atlanta, co-producido por el 50% de The Black Keys, llegará el 18 de marzo.

Black Lips, otros a los que esperábamos tener de vuelta con nuevo disco bajo el brazo durante este año que ya agoniza. Exactamente lo mismo que nos ha ocurrido con Tokyo Police Club. Finalmente, los dos han esperado hasta el tiempo de descuento de 2013 para citarnos en 2014, aunque ambos casos no tienen el mismo delito ni por asomo. Mientras los segundos todavía andan decidiendo la fecha y el título del que será su primer álbum en más de tres años, los primeros ya tienen perfectamente claro todo lo relativo a su séptimo trabajo en tres lustros de carrera. Porque son gamberros e irreverentes, sí, pero también currantes. Para empezar, que se llamará Underneath the Rainbow y que verá la luz el próximo 18 de marzo. Y, además, que sonará como un trabajo de Black Lips »por los cuatro costados». Es decir, preparémonos para un buen puñado de riffs ejecutados a toda leche y unos cuantos estribillos irreverentes y algo etílicos. En Underneath the Rainbow encontraremos un total de doce canciones, la mayoría de ellas grabadas en Nashville junto al 50% de The Black Keys, un Patrick Carney que cada vez parece sentirse más cómodo en labores de producción. El que finalmente no logró hacer un hueco en su agenda para acompañar al cuarteto en el estudio fue su paisano y buen amigo (comparten hasta cuenta de twitter de allá para cuando) Bradford Cox. »No paraba de decir que iba a venir, pero nunca lo hizo», confesaba Jared Swilley, bajista de los de Atlanta, hace unas semanas a Rolling Stone. Colaboración pendiente, pues.

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