10/11/2013

Consolidación en directo del grupo madrileño, presentando su segundo disco.

«Siempre hemos tenido limitaciones de 40 ó 45 minutos minutos para tocar y ahora… Las cosas están cambiando«. Con la sinceridad e inocencia del que está en una nube, Óscar De La Fuente reflexionaba en voz alta antes de iniciar los bises en el Teatro Lara dentro del ciclo SON Estrella Galicia. Una anécdota que viene al pelo para ilustrar la carrera de Fira Fem. Por esta casa siempre hemos dicho que su hábitat natural es el directo e incluso alguno de nosotros se ha atrevido a calificarlo como el mejor del país. Y las cosas, claro, no son por casualidad: Fira Fem se han trillado la geografía española durante tres años, han tocado en mil y un tugurios de mala muerte ante una decena de personas e incluso han recibido una visita de los malos la policía para cortar un concierto. Muchos otros lo habrían mandado a la mierda, observando impotentes como un hit de la altura de ‘Cine Azteca‘ era para unos pocos y otros proyectos, seguramente de menor calidad y riesgo, les pasaban por la derecha. Pero decidieron tirar hacia adelante, hicieron del escenario su mejor arma y aprovecharon las oportunidades que les daban los grandes festivales para soltarnos el KO y alucinarnos a primera escucha. Unos los descubrieron en el Primavera Club’11, otros lo hicimos en el Día De La Música o en el FIB, pero todos con idéntico resultado: Fira Fem siempre dejaban un buen sabor de boca a todo aquél que pasaba cerca, el suficiente para querer repetir.

Apostaría a que todo esto estaba en la cabeza del cuarteto madrileño el 30 de octubre, dentro de una masa de recuerdos nostálgicos y de satisfacción. Porque ese miércoles, rutinario para la gran mayoría de mortales, estará grabado a fuego por todos y cada uno de los miembros de Fira Fem: se despertaban siendo portada del número nacional de Mondo Sonoro y cerraban con su primer concierto como cabezas únicos presentando su segundo disco homónimo. Con él salieron a escena, aún algo atenazados, ante un silencio sepulcral y entre atmósferas reposadas y cortantes. Y así se tiraron prácticamente diez minutos en los que no cesó la música, con el ataque contenido de ‘Stained Glass‘ y la vibrante ‘Wrong Movements‘. Diez minutos en los que Fira Fem se fueron quitando la timidez y la vergüenza (y quizá la extrañeza de estar ante un público sentado) para acabar en lo alto del magnífico outro: la batería cabalga a toda pastilla, las guitarras puntean y los «oohs» comandan, reverberizados y eternos. Estamos dentro.

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El segundo trabajo le ha dado al grupo una versatilidad que antes no tenían en sonido y repertorio. Por una parte, ahora son tan capaces de cerrar un festival a las dos de la mañana como de salirse en un teatro. Por otra, y sea donde sea, sus sets ganan en empaque, ritmo y alternancia. Y a eso se dedicaron durante toda la noche, desgranando por primera vez Fira Fem en directo pero sin olvidarse de su debut. Mutantes, Fira Fem apuntaron pronto a la pista de baile con la tropical ‘Pando Light‘ y ya no se bajaron de ahí en la segunda mitad del concierto. Y tiene su aquél, porque se quitaron sus probablemente dos mayores hits prácticamente del tirón: primero ‘I Fucked Fira Fem Before They Were Famous‘, single de su nuevo trabajo, y luego ‘Cine Azteca‘, algo más sosegada para la ocasión pero igualmente atractiva (siempre nos vamos con los «oohs» del final a casa, qué se le va a hacer).

A esa altura, Fira Fem ya sonaban tan contundentes, divertidos y espaciales como siempre y lo testificaban en ‘Los novios son los nuevos zombies‘ (la que mejor sonó del nuevo disco), la espídica ‘Helicopters‘ (la más vitoreada al empezar) o ‘Solid Ground‘. Su set era el camino hacia La Verdad, que ellos tuvieron a bien llamar ‘La Nueva Fiesta‘. De la tensión eléctrica del inicio al hedonismo ya desmelenado para acabar en lo más alto. Pero no. Cuando ya saboreábamos la miel en los labios, decidieron jugar otra arriesgada carta: se despedirían con ‘Navigates‘, con los cuatro miembros a los sintes y samplers y la voz de Óscar mirando al cielo mientras acompañaba ‘Navigates’ de mil efectos y vocoders. Golpe maestro.

No tardarían ni dos minutos en volver al escenario y despedirse con ‘Right Movements‘ e ‘Ipanema, Oh Mine!‘, desbocados, embarullando el final del éxtasis y la emoción contenida. Pero eso era lo de menos: Fira Fem se iban de allí como unos Fira Fem consolidados, en forma, más grandes que nunca y con el viento a su favor para seguir creciendo. Las cosas, efectivamente, están cambiando.

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